martes, 12 de mayo de 2009

Cocina Chilena: color, sabor e identidad:

Cocina Chilena: color, sabor e identidad:


¿Ají color o páprika?

Color

Ni los perros o los gatos pueden ver los colores, la ausencia de color los priva de una dimensión más eficiente de discriminación. Aún así vemos como actualmente se pigmentan alimentos para ellos.

Los humanos si podemos percibir colores, pero no sabemos si todos los vemos exactamente iguales. En el colegio nos enseñaron que hay colores “fríos” y otros “calido”, que unos los hay primarios (puros) y secundarios (mezclados). Como no sabemos todos los nombres de ellos acá tenemos la tendencia a ponerles apellidos, ejemplo amarillo pato, rojo concho de vino, etc.

Como este se trata de comidas y no de teoría del color, vamos al grano. En Chile a muchos platos se les agrega “color”, una preparación en base a aceite o grasa caliente y ají color, algunos les agregan algún otro condimento.

En la comida, los colores ayudan a apreciarla visualmente, porque primero la comida nos “entra” por la vista. En cada cultura la valoración de los colores es distinta, me explico; por ejemplo el color para el luto en algunas partes del mundo es blanco en otras negro, y así hay más ejemplos de lo variada que es la valoración de ellos.

En la cocina japonesa y china, los colores son parte importante de las preparaciones, hay una gran preocupación por el tema estético. En culturas occidentales hay desde la antigüedad algunas descripciones de los colores en los platos, en el medioevo el color en la comidas también era valorado; tan así que hay recetas que tienen un nombre con su color incluido, por ejemplo salsa blanca o salsa verde o el manjar blanco conocido por nosotros -que en Apuntes para la Historia de la Cocina Chilena-dice corresponde a una preparación dulce llamada en otras partes confitura de leche, dulce de leche, cajeta, menjar blanc.

“Menjar blanc, que en la época medieval y renacentista consistía en un plato compuesto de pechugas de gallina cocida, deshechas y mezcladas con azúcar, leche, harina de arroz. Un cocido salado de origen árabe, un potaje de color blanco-beige, llamado tafaya. Lo mas cercano al manjar blanco dulce es otra golosina árabe-andaluza llamada “caña dulce”, similar al manjar blanco amoldado o a la cajeta.” Eugenio Pereira Salas.

Además de la evolución histórica del color en los platos, está la valoración visual. Los colores, incluso en la cocina; están sujetos a modas y a estilos Hay cocinas con colores apastelados y otras donde el color es vivo (ejemplo la comida India o Indonesia). Como toda moda, esta evoluciona y puede que vuelva, por algo hay tanta tendencia retro, que se mezcla con la innovación.



Colores en la vega. Anabella

Lo que determina el color de nuestras comidas es generalmente el color de las materias primas que tengamos a la mano, y crecientemente estamos teniendo acceso en nuestro país a más colores debido a la llegada de muchos productos de fuera, de lugares con más exhuberancia de colores. Cada estación nos permite acceder a productos y colores que varían, en chile ahora –otoño- aparecen tentaciones que en otra época es difícil conseguir; aunque hoy en día con las técnicas de frío, conservación, las importaciones de alimentos y otras yerbas… tenemos acceso a todo o casi todo tipo de productos aunque sean de otra estación, eso si siempre los productos frescos son mas apetecibles, con olor y color natural.

Otro aspecto que influye en conseguir color en las preparaciones es la técnica que se use para preparar; recuerdo que de chica “no me entraban los porotos verde”, eran tan poco atractivos con su color medio pardo, mientras que ahora que esta la idea de dejarlos “al dente” el color verde intenso los hace harto mas apetecibles, claro que mi mamá hubiera dicho que están medio crudos!



Berenjenas, lechugas y espinacas. Anabella

Las innovaciones en la agricultura y la incorporación de semillas, también ha hecho de nuestra mesa algo más colorido, antes nuestra osadía y posibilidad de hacer ensaladas “alegres y apetitosas” era bastante más restringida, miren ahora la variedad de lechugas y sus colores y texturas o la aparición en nuestros mercados de pimientos amarillos o los casi negros. Hay que aprovechar de decir que a la par, han ido desapareciendo variedades de semillas; nos cambiaron los tomates y los choclos de antaño y que hablar de las frutillas (este es el recuerdo nostálgico de perfumes, colores y sabores de niñez).

Menos mal que hay lugares de chile donde mujeres se han organizado y son “guardadoras de semillas”.

Los colores de las comidas muchas veces nos dan el impulso a querer comer algo, pero hay también otros factores -siendo éste uno de los importantes-.

Los colores y las texturas también nos diferencian


Queso de cabra, tomates, pimentones y aceitunas. Anabella


Interesante resulta leer a Sonia Montecino en su interrogación al cebiche, que como antropóloga lo hace desde el punto de vista de las identidades, destacando -como dice ella- las semejanzas y diferencias, de los otros y nosotros; con lo que emerge como una preparación que por excelencia crea distinciones (eso en relación al cebiche peruano y al chileno).

Como ya en enero del 2008 en
Cóctel a la chilena III Algunas recetas con mariscos y pescados. Escribí acerca de la historia del cebiche, esta vez me iré por otro lado…
Siguiendo a Montecino en lo del cebiche, nos comenta que el lenguaje de la culinaria hace legible identidades nacionales en un espacio que tiene una historia cultural común.

Escribe que las primera oposiciones (diferencias) entre uno y otro nos “arrojan al universo de lo cromático”, acá pescado de carne blanca versus el otro con carne negra; por este lado cebolla blanca v/s cebolla morada por el otro lado Continua con su análisis entrando al mundo de las formas, carne de pescado en cuadritos (o mas al sur casi molido o raspado) mientras que allá es en cubos.

También menciona la espacialidad, es decir la ubicación en el espacio respecto al plato de los ingredientes, en Chile la cebolla, el ají y la carne mezclados, mientras que en Perú la cebolla y el ají abajo, la carne arriba.

Entra a tallar luego otra característica, ella menciona lo sensorial, yo desde las artes plásticas hablaría de las texturas suave/áspero. Ella remata este análisis desde la antropología cultural con la mención de las mezclas entre dulce y saldo que hacen el Perú (camote/pescado), mientras que acá el cebiche suele ir solo y a veces se lo acompaña con papas y mayonesa.


Mote con huesillos, postre o bebida tradicional de verano. Anabella
Nuestros platos tienen identidad propia

No solo podemos saber cuando estamos ante una receta de comida chilena, (por mucho que nuestras preparaciones tengan influencias de otras partes del mundo en distintas épocas), por los colores, las formas, los productos, los olores característicos; esta identidad se ha ido forjando acorde a los productos que hay a la mano, a los gustos nacionales y se han ido adaptando a nuestra ideosicracia.

Leyendo un domingo el diario El Mercurio, me encontré con una entrevista realizada en España a Ferran Adriá, cuyo restaurante fue nuevamente galardonado como el mejor del mundo; es el que ha “impuesto” técnicas en la cocina tales como, deconstrucción, esferificación, liofilización, gelatinización, almidonación. La entrevista fue hecha frente a varios platos de comida chilena. Aquí anoto algunas de sus opiniones sobre nuestra comida:

…“Hay que tener mucho respeto porque yo veo la cocina como un idioma.
Entonces, si no sabes alemán y vas a Alemania, aprendes cuatro palabras y las puedes utilizar y hacerte el gracioso. Pero para conocer bien la cocina chilena, debería pasar allí, trabajando, pues igual, tres meses. Tenemos las empanadas: cuántos tipos hay, cómo son. La gastronomía de un país es algo muy serio, son muchos años de cultura y tal como para que llegue cualquiera a frivolizar con ella, por mucho Ferran Adriá que sea.”…
…” Me parece que la comida chilena se aproxima bastante a una parte de la cocina española, lo que tiene bastante lógica.”…

-¿Algún sabor especial que se le haya quedado en la memoria?-El que más me chocó fue el del loco, que aquí no hay. Es un producto extraño. Pero lo que más recuerdo de Chile es el picoroco. A mí me encantan los productos del mar y vosotros tenéis especies muy interesantes. También me mostraron un alga, ¿cómo se llama un alga así, larga?-¿Cochayuyo?-¡Cochayuyo! ¡Qué bueno que está el cochayuyo!
-Una curiosidad: ¿se podría deconstruir una empanada de pino?-Sí, claro, todo se puede hacer. Ahora hacemos muy poca deconstrucción, pero en los noventa la utilizamos porque, como estábamos creando un lenguaje nuevo, descompusimos platos antiguos para que la gente los identificara y captara lo que queríamos transmitir. La deconstrucción, sin embargo, no tiene sentido si no se conoce el plato original. Por ejemplo, dígame un plato chileno...-Charquicán.-...Charquicán, muy bien. Si usted me da a probar una deconstrucción del charquicán, pues me da igual porque no conozco ni la antigua ni la nueva versión. Para mí los dos serán nuevos…

Copiado de El mercurio 10 abril 2009.

No pude resistir la tentación de compartir parte de la entrevista, creo que las mismas cosas dichas por cualquiera de nosotros, pasaría mas desapercibida. Ganas dan de que muchos de nuestros estudiantes de gastronomía o de los actuales cocineros o chef que arremeten sin pudor el la deconstrucción de nuestros platos, tuvieran una formación mas sólida en las raíces de nuestra cocina. Así que seguiré en el intento de ir compartiendo algo más de nuestra cocina chilena tradicional, con historia, reflexiones y algunas recetas.



Olla de greda, bastante usada en nuestras cocinas. Anabella



Recetas chilenas con color:
Arroz con tomate
El Cocinero Práctico 1916

4 onzas de arroz
2 onzas de mantequilla
1 onza de queso rallado ½ cebolla
2 chalotas
2 cucharadas de salsa de tomate
3 tomates
1 clavo de olor
1 ramo surtido, sal, ají i pimienta.

Remójese el arroz en agua hirviendo con sal. Destílese i póngase en una cacerola con la cebolla, el clavo, el ramo surtido, la salsa de tomate y medio litro de caldo; déjese cocer i póngasele más caldo si se seca mucho. Friese la chalota bien picada en una onza de mantequilla y agréguesele el arroz. Sáquesele le cebolla i el ramo surtido i sazónese con sal, pimienta i ají, i agréguesele el queso.
Los tomates se cortan en tajaditas i se fríen en aceite. El arroz se vacía en la fuente i se adorna con las tajadas de tomate fritas.

Congrio a la jardinera
El Cocinero Práctico 1916

1 congrio
1 cucharada de aceite
½ vaso de vino blanco
1 rama de perejil
½ cebolla
4 zanahorias
½ pepino
1 tacita de aceite
½ coliflor
2 huevos
Porotos verdes, sal, pimienta i verduras.

Se limpia el pescado, se coloca en una asadera, se le agrega la sal i la pimienta necesaria, el aceite, el vino, la ramita de perejil, zanahoria cortada en cuatro partes i la cebolla, se le agrega el agua hasta cubrir el pescado i se pone a hervir a fuego lento por veinte minutos.

Se saca del fuego y e deja enfriar en el mismo caldo, las zanahorias i los porotos verdes se cuecen aparte, igual cosa se hace con la coliflor.

Se hace mayonesa con una yema cruda i otra cocida, el aceite, sal, pimienta i jugo de limón.

Se arregla el pescado en el azafate i se cubre con la salsa mayonesa, las verduras se aliñan aparte i se colocan en montoncitos alrededor del azafate alternando los grupos de porotitos, con otros de zanahoria picada finita y coliflor así alternando.

Sobre el pescado se colocan tiritas de pepino i perejil, clara de huevo picada finita.


Tallarines en salsa de charqui y colitas de camarones
Hilda del Carmen Bugueño, Ovalle IV región
En libro primer concurso de cocina tradicional chilena
Escuela de la Mujer Prodemu 1999

1 paquete de 250 gramos de tallarines
1 kilo de tomates maduros
1 ramita de albahaca
¼ queso de cabra
¼ charqui de cabra
20 colitas de camarones de la zona (río)
1/8 aceite de oliva
¼ aceitunas amargas grandes
2 dientes de ajo
Sal

Echar el tomate sin cáscara en una olla mediana.

Picar el tomate en trozos grandes con los dientes de ajo picados en cuatro, agregar las hojitas de albahaca a gusto, dejar cocer todo esto a fuego lento hasta que se forme la salsa. Cinco minutos antes de apagar agregar el charqui en trozos, poner las aceitunas en trozos sin cuesco, poner sal a gusto.

Esperar 10 minutos y apagar el fuego. Echar aceite de oliva a gusto.

En olla aparte cocer los tallarines y cocer los camarones a punto.

Luego poner los tallarines en fuente, luego agregar la salsa encima de los tallarines sin revolver.

Rayar el queso y dejarlo caer suavemente encima de la salsa sin revolver, luego se agregan las colitas de camarón adornando el plato.

Dulce de membrillos
La cocina práctica casera

Cuézase el membrillo con cáscara, pélese y pásese por tamiz lo más caliente que se pueda. Póngase al fuego con una cuarta parte más de azúcar que de membrillo, pesado cuando crudo. Revuélvase constantemente; añádase un poquito del agua, colada en que se haya cocido el residuo de pulpa u semilla, antes de enfriarse.

Puré de membrillos de postre
Esta es una adaptación libre

Una vez que tenga cocidos los membrillos, pelar y poner la pulpa en una juguera con algo del jugo y moler; agregue azúcar a gusto o endulzante. Obtendrá un lindo puré amarillo claro, para servir de postre, si desea espolvoree con canela en polvo.

lunes, 27 de abril de 2009

Chile, comidas y bebidas.

Comidas y Bebidas de Chile


Horno de barro. Localidad de Lorenzo Peralta de Punilla. 2009 Foto de Anabella



Como buena aficionada a la mesa popular, me atrae mucho andar pesquisando nuestra comida; no solo recorriendo lugares por los que me llevan los caminos de nuestro país, sino además buscando recetas y escritos de otros, que también comparten o compartieron la misma afición.

Cayó en mis manos una antigua reseña de “Comidas y Bebidas de Chile” de Alfonso Alcalde, descrita como una apetitosa guía de las picadas más sabrosas del sur de chile.

El nos cuenta de la comida "al natural", esa de cada cuidad o pueblo de nuestro país; que no es la que encontramos en las recetas de los libros. La que tiene las formulas secretas traspasadas de generación en generación y viene de “la buena mano” y de la sabiduría que adquieren los pueblos en -según sus propias palabras-“el difícil arte de comer y de pasar hambre”.

Habla de platos que circulan al margen de los restaurantes de lujo, platos llenos de sabrosura y de lo auténtico. Menciona también las picadas como parte esencial de la vida de los chilenos.

Describe las picadas como: lugar donde se sirven las comidas típicas de las distintas localidades, comida bien condimentada y especial para “hacer sed” o servirse algo con cualquier pretexto; frío, calor, el resultado de algún evento deportivo, también alguna celebración de cumpleaños o alguna otra por el estilo.

Entre otras nos traspasa algunas recetas populares del sur, por ejemplo el “Platacho”, que describe como “un deseo de amigos de comer una sustancia de mar combinada con sustancia terrestre y pan”.




Piures, mercado de Coquimbo 2009 foto de Anabella


Carbonada de Piure


Una carbonada de piure según dice Alcalde es un "Platacho", que lleva el marisco picado y frito en aceite o grasa, al que luego se le pican las papas y se agrega arroz algo de color y esta listo el plato.

Nos da el dato, que para quienes rechacen el piure por su fuerte sabor a yodo -recuerden que según los expertos- “el sufrimiento se compensa porque es sumamente criaturero” aludiendo a sus poderes afrodisíacos y de paso por ser bueno para la tos y la “juncia” de los nervios.
Acerca de las carbonadas, don Eugenio Pereira Salas dice en sus Apuntes para la Historia de la Cocina Chilena, que según Vicuña Mackenna su origen es Mendocino.
En el capitulo dedicado a la cocina republicana, menciona su consumo junto a otro sin fin de platos populares que estaban en boga y eran muy apreciadas.
Otro de los caldos mencionados entre los requeridos en esa época es la resbalosa o pantrucas; hechas con harina de trigo, grasa, huevo y queso molido en abundante caldo. Interesante variante de la receta de las pantrucas o pancutras como las llaman algunos hasta hoy en día, la incorporación del queso molido que no suele aparecer en las recetas que vemos en la actualidad.

Por ultimo, interesante y estimulante saber que el elogio de extranjeros a la cocina chilena es constante a lo largo del siglo y, nos cuenta don Eugenio de descripciones que con deleite hizo una conocida artista de la época, de la carbonada y la cazuela; junto a otos platillos que son parte del acerbo de la cocina nacional.

Aviso venta Camarones del Río Limarí. En Salala IV región. Foto de Anabella


Camarones de tierra o de río

Para aprovechar los camarones que aparecen en las vegas después de una lluvia (esta es otra receta que le dio a Alfonso Alcalde su amigo el flaco Gallardo de Coronel). Propone dejar los camarones remojando en dos litros de leche desde la noche anterior; luego cocerlos en agua, ojala agregarle algo de pisco.
Una vez listos dice que hay que pasarlos por la moledora y por un cedazo, calculando unos 25 camarones por persona… porque mientras más se come, mas va gustando.

Entre los otros mariscos afrodisíacos, Alcalde sugiere el loco, el erizo y las cholgas a la ostra, el caldillo de cholgas y la sopa de picorocos llamada también Sopa Mellincera.
Mientras que otra mención a preparaciones de camarones de río esta situada en la minuta típica del siglo XVIII nortino, en que se rememora este camarón preparado con pebre de ajo.

Hasta hoy en día en la carretera al Norte, es posible ver vendedores a orillas del camino ofreciendo sus camarones de río, pasadito un puente acercándose a la salida de Ovalle.



Picorocos en restaurante de Hualpén.
www.turismovirtual.cl/.../gracilaria/lenga8.jpg


Caldillo de Picorocos
Reseñada por Alfonso Alcalde

Lave bien el marisco y lo pone a cocer en una olla con agua.
El caldo que queda lo cuela y le agrega las almendras del picoroco y se condimenta con pimienta, comino, ají, aceite, algo de color y marraqueta (llamado pan francés, o batido según la región de Chile donde lo compre) este se fríe con cebolla bien picada. Advierta al servirlo que nadie se hace responsable de sus efectos.

Como todos estos platos se sirven bien regados, por un buen vino o chicha fresca es probable que se agarre una "mona" (resaca). No se preocupe, el mismo nos sopla varios platos que son buenos para espantar la mona. Aquí van dos de ellos.

Caldillo Mañanero
Reseñada por Alfonso Alcalde

Dice que lo sirven en Arauco. Para prepararlo se corta cebolla en pluma, luego esta se fríe con pimienta, comino, ajo y aceite. Se le agrega pan picadito y “si las fuerzas le alcanzan” añada un trocito de carne o charqui de caballo. No está nunca demás agregarle, un huevo al caldo.

¿Para que sirve el caldillo mañanero?... para espantar la mona, aligerar la lengua, quitar el dolor de cabeza, hacer circular la sangre y enderezar la columna. No hay mejores remedios que los caseros!


Otras referencias que abren el apetito son las comidas de las cocinerías de mercado; cazuela de pava con abundante ají y tortillas de rescoldo. O el pebre cuchareado, que según dato que le dieron en Chillán a Alfonso Alcalde es de ascendencia sureña; preparado a base tomate, ají, cebolla muy fina, cilantro limón o vinagre y que antecede cualquier asado servido siempre con pan amasado o sopaipillas.


Cholga con Longaniza
Receta de picadas de Alfonso Alcalde.

Hay que abrir el marisco y ponerle adentro un trocito de longaniza de Chillán o de Carampangue. Antes de cerrarla se le agrega un trocito de tocino y algunas verduras surtidas, más unas gotas de limón.

Después se amarran las cholgas antes de llevarlas al horno por un rato, el puntualiza que hay que acompañarlo con vino blanco de San Carlos (zona de Ñuble) y agrega que ojala sea majudo vieja cosecha y se agreguen unas tostadas con mantequilla.

Volvamos a la carretera hacia el Norte…





Vendedores de Camarones y quesos. Río Limarí. Abril 2009. Foto de Anabella


Para concluir con algunos datos actuales para preparar los camarones de río, recetas de estos dos gentiles habitantes de la localidad de Salala en la IV región, a los que verán a orillas de camino con camarones frescos.

Partieron comentando, que a estos camarones no es necesario dejarlos remojando en leche desde la noche anterior; dicen que eso se hace con los del barro de las quebradas y agregan –los que se sacan por el sur-, mientras que estos se bucean en el mismo río.




Camarones del río Limarí IV región. Foto de Anabella


Para preparar los camarones de río.
Sara Castillo y Luís Alfaro, de Salala

Estos camarones se echan a cocer en agua con sal, da igual si se parte con el agua fría o hirviendo. Lo importante es que se les de un hervor entre 10 a 12 minutos y están cocidos.

Se sacan y se pelan. Una vez fríos se sirven con mayonesa como entrada. O con puré de paltas.

El agua de la cocción, hay que pasarla por un colador y después se puede condimentar con cebolla frita en cubitos y algunas verduras (ajo, zanahorias, papas, y "montes" verdes –esos son por ejemplo perejil y/o cilantro) y queda según dicen espectacular como caldo, caldillo o sopa; si se quiere se le pueden agregar un par de camarones picados o enteros a cada plato.

Otra alternativa, cuando están crudos los camarones de río es la de echarles agua hirviendo para hacer mas fácil sacarles la caparazón, o congelarlos un par de horas para que la cascarita salga con menos dificultad. Luego se pelan y están listos para prepararlos como usted prefiera.

Camarones de río al sartén
Sara Castillo y Luís Alfaro, de Salala

Ponga aceite de oliva en su sartén, agregue cebolla picada muy fina en cubitos; agregue comino, ajo y color: saltee en esto los camarones pelados y agregue un poco de sal y mantequilla al final.

Una variante de lo anterior es agregar algo de vino blanco o de frentón sustituir el aceite de oliva por el vino blanco.

Otra propuesta de ellos, es la de saltear los camarones con cebolla en aceite y agregar salsa de tomates; o mejor si le pone tomates naturales pelados y picados en cubitos.

El favorito de don Luís, es salteado en aceite con ají cacho de cabra y agregando la sal al final.


Camarones recién sacados de río Limarí. Abril 2009 foto de Anabella.

lunes, 20 de abril de 2009

Cocina Chilena ¿Guachaca, intrépida, exótica o es lo que hay…? (1)

Cocina Chilena ¿Guachaca, intrépida, exótica o es lo que hay…? (1)


Guisado de Gallina con trigo remolido graneado. Pichasca Concurso Diciembre 2008. Foto Anabella.


Para los que no están al tanto, quiero comentar que en estos últimos tiempos nuestra cocina ha estado en el “centro de la noticia” por ponerlo de algún modo.


No seguiré orden cronológico en el recuento pero aquí va:


Ya pasó por nuestro país una de las estrellas de la comida en la tele, dejo la embarrada con su “elogio al arrollado”, ahora leí que vino (antes) otro personaje de similares características también convertido en una estrella por su programa "Comidas exóticas"; el también viaja por el mundo, probando todo tipo de rarezas y manjares. Dicen que su programa sobre Chile, está pronto a ser transmitido acá.


Este nuevo gourmet kamikaze como lo denominaron en un diario local, encontró aquí en nuestro chile un producto no conocido por otros horizontes, hablamos de humilde piure. Que hizo su debut mundial gracias a este programa televisivo; despertando curiosidad fuera, mientras que aquí ni siquiera es tan consumido.


Ya que estamos en el tema de consumo de productos de nuestro mar, no esta demás decir que el consumo y conocimiento de los pescados de nuestras costas es bastante básico, creo que con los mariscos varía un poco la cosa ya que al menos somos capaces de distinguir uno de otro, cosa que no estoy segura que pase con los pescados.


El articulo que leí decía que para los norteamericanos el piure parecía como “algo que viene del espacio exterior”, en África no podían creer que eso se coma y los japoneses según el, preguntan obsesivamente dónde se puede conseguir.


No me voy a “carrilear” diciendo que solo en nuestra costa habemus piure, pero si puedo decir con bastante certeza que en los libros de cocina que recurrentemente reviso, no he podido encontrar recetas de preparaciones con piure, para ser sincera tampoco hay demasiada variedad de pescados en las recetas. Si no fuera por el poeta Neruda, es posible que el caldillo de congrio no fuera tan conocido.


Mi nunca bien ponderado don Eugenio Pereira una vez más salva describiendo el piure, “molusco del grupo de los urocordados o tunicados, su cuerpo envuelto por una recia túnica con superficie externa muy irregular debido a la presencia de un alto número de papilas, incrustaciones de arena, piedras, fragmentos de conchas e incluso, algas calcáreas. La pared interna es lisa y de un color levemente azulado. El cuerpo dentro de la túnica es blando, de color rojizo. El piure tiene un sabor muy fuerte, que se atribuye a su alto contenido de yodo. Pero esto solo es en parte efectivo, ya que el sabor correspondería a un metal llamado vanadio, que el animal concentra desde el agua de mar”. Su nombre científico, Pyura Chilensis.



3.bp.blogspot.com/.../s400/piure-c.jpg

No saldrá en los recetarios clásicos impresos (pero seguiré buscando), a pesar de eso me consta que se vende en pescaderías y caletas a lo largo de chile, incluso en los puestos de pescados de las ferias santiaguinas, para los atrevidos hay versión congelada en algunos supermercados.

Aunque su sabor sea fuerte; lo considero sabroso. Lo he visto y probado preparado en versiones en crudo o cocido; picado finito generalmente con cebolla y cilantro condimentado con mucho jugo de limón. También queda muy gustoso así como en una especie de pebre agregado a una ensalada de papas.

Otra variante es la misma ensalada de papas con cebolla pluma y el piure en trocitos más grandes; todo muy condimentado con limón, sal, comino, cilantro u orégano fresco bien picado y al que quiera, ají. Creo haberlo probado por Chiloe de esta forma.

Otra manera de cocinarlo es haciendo un sofrito de ajo, cebolla y piure que se pone a cocinar con arroz, sería una especie de paella de piures. Bueno y ¿que tal hacer un pebre con algo de piure y comerlo con pan recién salido del horno? O agregarle un par de piures a un buen caldillo de pescado o a un mariscal. Estos no son inventos míos, son comidas probadas en distintas partes de nuestro país, pero que nadie se tomó la molestia de dejar plasmadas en recetarios de los antiguos que heredamos de las abuelas.

Como insisto en encontrar recetas con piure, decidí seguir buscando, me fue mal con el recetario del Primer Concurso de Cocina Tradicional Chilena 1999 Escuela de la Mujer de Prodemu. Pero para mi suerte, Oreste Plath quien se dedico a dejar registro de nuestras tradiciones culturales si los menciona en uno de sus ensayos acerca de las costumbres de la zona del carbón… describiendo la feria y el mercado de Lota Bajo… “este muestrario del mar, al cual acuden las caseras, con fanatismo y voracidad. Aquí está el pescado frito y los piures. Las mujeres regresan, unas, subiendo, lentamente, los empinados senderos que parecen estrías”… Pero dejare para otra oportunidad retomar sus relatos de las comidas de los mineros en Lota Bajo, que les adelanto es bien entretenida y aporta a nuestra búsqueda de lo que comemos.

Haciendo memoria, acabo de recordar haber leído hace algún tiempo de preparaciones recientes de nuestros chef, en las que utilizan el humilde piure en salsas o distintas preparaciones bastante glamorosas y por supuesto exportables; lo que puede redundar en que se aprecie mas este producto y se le saque partido a un ingrediente no muy usado en nuestra cocina, pero que esta desde siempre en nuestras costas. Parece que la tarea es ir a caletas e intentar recatar el uso de piure, y empezar recién a recopilar modos de preparación habituales de este y otros productos del mar, del cochayuyo y luche encontramos más por escrito.



Gobierno instaura Dìa de la Cocina Chilena

Este es el otro hecho noticioso de nuestra comida -en la semana que termina- el objetivo relevar el "importante lugar que ocupa la industria alimentaria en el desarrollo del país" y colaborar con la revalorización y conservación de nuestro patrimonio inmaterial a través de la comida.

Así que ya tenemos oficialmente Día de la Cocina Chilena desde este 15 de Abril. Para que de ahora en adelante conmemoremos anualmente el valor de los productos nacionales y las tradiciones culinarias del país.

La ministra de agricultura dijo que "Hacer de Chile una potencia alimentaria y forestal como nos hemos planteado tiene en el desarrollo de una gastronomía de alto estándar y con identidad propia, una posibilidad inagotable de fortalecimiento y expansión".

Lastima que por andar en el campo trabajando en esto de la cocina chilena, me perdí de asistir a la fiesta culinaria en el Paseo Bulnes de Santiago, donde chef Toques Blanches, del capítulo chileno cocinaron y ofrecieron degustaciones de los mejores sabores nacionales a un masivo público. Buena iniciativa, ojala que el año que viene y los sucesivos cuente con más divulgación previa, estoy casi segura que cundirán los interesados al igual como han subido año a año en número los visitantes a los edificios patrimoniales en el día del patrimonio. Y sería posible que no solo se celebre en un acto o exposición degustación, soñemos… podrían sumarse restaurantes y bares ofreciendo ese día alguna oferta especial de alguna comida o bebida chilena para la próxima y sucesivas conmemoraciones.

Y otra de las noticias de la semana.


Como dirían los periodistas –noticia en desarrollo-. Tiene que ver con mantener y difundir la identidad, hablo de la Cumbre Guachaca. Iniciativa antigua comandada por el Gran Guaripola, el Díoscoro.


Es cierto que el “pisco saguer” es uno de los tragos mas reconocidos y recomendados cuando nos caen visitas extranjeras, pero mas popular es el jote, el terremoto o la replica. Esto junto con valores de nuestra cultura popular son las que por varios años llevan promocionando y practicando los guachacas de nuestro país.


Este año la cumbre de los guachacas logró a mi juicio mayor difusión, y la mejor parte (para mi gusto) es que esta ve el Sernatur estuvo oportuno y ocurrente, programando un tour por El Hoyo y La Piojera. Dando la oportunidad a quienes quisieran adentrarse en el mundo de la cultura popular, de poder ir en patota.

Que gracia tiene todo esto podrán preguntarse, tiene! Porque estos hechos permiten que nosotros los comunes y corrientes que no tenemos la posibilidad de empaparnos de nuestras antiguas costumbres o de conocer ciertos lugares “con cuento”; podamos acercarnos a ellos y re conocerlos, ¿porque solo va a ser un hecho pintoresco que un conocido personaje de la tele internacional, que divulga la cultura de los pueblos a través de las comidas pueda ir o lo lleven a lugares antiguos y tradicionales?


No solo las empanadas, el charquicán, el pastel de choclo y los asados son el legado de nuestra cultura popular, hay bastante mas por recuperar y conocer, solo así podremos salir a cualquier parte del mundo y distinguirnos por lo que somos y lo que tenemos, sin tener que andar pidiendo prestado o copiando de otras partes, sino orgullosos de los que hay.

Ahora comparto un par de recetas con piure que encontré.


http://www.flickr.com/photos/sergiomajluf/1434468454/in/set-72157602136376826/


A falta de pan… buenas son las recetas de Internet



PIURES RELLENOS.
Violanda Barría, Ana Vargas, Maritza Bahamondez.

De Carelmapu

Ingredientes:

Piures grandes (cantidad según platos que se quieran servir)
Locos o carne molida
Lapas
Cebolla
Arroz
Lechuga
Condimentos
Sal
Salsa blanca


Preparación

Hacer un pino tradicional con cebolla, carne o locos y piures y los condimentos necesarios.
Se lavan los piures más grandes y se limpian.
Una vez limpios, se rellenan los piures con el pino.
Se colocan paraditos en una budinera o asadera.
Se colocan al horno, con fuego moderado, durante cinco minutos aproximadamente (hasta que queden cocidos).
Se prepara un arroz aparte con piure picado, lapas y locos o carne, hasta que quede graneado.
Se cubre el fondo del plato con lechuga y se colocan los piures rellenos y una porción de arroz.

Se cubre el arroz con salsa blanca para darle un sabor más suave.

Receta de, http://www.conapach.cl/template.php?pag=articulo&id=43


Entre las actividades desarrolladas por las Piureras de Carelmapu que participan en el Proyecto Pro Empresarias 2004, El 11 de julio de ese año se llevo a cabo un innovador concurso culinario donde este rojo tunicado fue el protagonista.

La idea del encuentro fue que las participantes fuesen capaces de crear nuevas alternativas de comercialización de este recurso rico en yodo. Nueve fueron las recetas, pero el plato ganador fue Piures Rellenos, y las responsables de esta delicatessen son Violanda Barría, Ana Vargas, Maritza Bahamondez.


Encontré otra receta, pero piden no copiarla,;Se trata de pastel de piure, de interpatagonia.com. Así que aquí va el link para que la busquen en: http://www.interpatagonia.com/recetas/pasteldepiures/


ARROZ CON PIURE

Confitería Torres Recetas con tradición:

NÉSTOR RETAMALES Y MARÍA BARRÍA


Ingredientes (2 personas): - 300grs piure grandes frescos
- 1/2 Cebolla cortada en brunoise
- 1 Zanahoria en brunoise
- 1/2 Pimiento morrón en brunoise
- 1 Tomate en brunoise
- Pimienta a gusto
- 1 diente de ajo
- Orégano
- 3/4 taza de arroz
- 12 arvejas
- 1/4 taza de vino blanco
- Cilantro
- 1 papa
- ½ litro caldo de pollo

Preparación:
- Sofreír el piure y el arroz junto a los demás ingredientes.
- Agregar 2 tazas de caldo de pollo y dejar cocinar por unos 20 minutos aproximadamente. Luego de cocido el arroz, agregar el vino blanco.
- Montar en una cacerolita con una papa cocida al lado y abundante cilantro

Receta

Encontrada en restaurantes.emol.com/articulos/detalle_articulo.asp?id_articulo=2971 - 78k –


Risotto de piures

Chiloe desde la cocina

Renato Cárdenas


Ingredientes
• 2 tazas de arroz
• Piures
• 1 cebolla en cuadros
• 2 dientes de ajo
• 1 morrón verde
• Pimienta en granos
• Comino entero
• Semillas frescas de cilantro
• Aceite de oliva
• ½ vaso de crema
• ½ vaso de vino blanco

Preparación
Lave el arroz con abundante agua fría, hasta que el agua salga transparente, sin almidón del grano. Reserve.
Con los piures limpios, media cebolla cortada en cubos y un diente de ajo, haga un caldo a partir de agua fría, elimine la espuma que se forma en la superficie. Añada el vino blanco y aliños. Cocine por cinco minutos luego del primer hervor. Sofría la media cebolla restante en aceite de oliva de buena calidad, hasta que ésta se vuelva transparente; agregue un diente de ajo picado finamente y el arroz ya lavado y escurrido, agregue el caldo caliente de los piures, de a poco; la idea es ir entregándole humedad al arroz lentamente para que se vuelva cremoso. Repita este proceso hasta que el grano esté al dente; más tarde agregue la crema, la ralladura de limón y los piures del caldo, rectifique de ser necesario la sazón y agregue un abundante chorro de aceite de oliva. Sirva de inmediato, con las semillas de cilantro machacadas y queso parmesano recién rallado.


Dato de nuestro.cl Febrero 2009.


Chiloe desde la cocina


Describe preparaciones, pero no es un recetario. Cuenta historias, pero no es una novela. Refiere a la historia del archipiélago, pero no es un texto de estudio. El libro Chiloé contado desde la cocina es precisamente lo que su título indica: el universo chilote que se despliega a partir del fogón del hogar como matriz de la identidad.


Ya dije, como no encontré registro de preparaciones de piure en recetarios antiguos, tuve que recurrir a cosas mas actuales, porque una de las tareas pendientes es el seguir aportando al rescate de lo que se come en nuestro país e ir llenando el vacío de lo que no ha sido dejado por escrito. Otra tarea que esta siendo de alguna forma asumida por los profesionales de la cocina, es la de ir innovando en preparaciones con los productos que ofrece nuestra “loca geografía”.


Comentario final, ¿se fijaron el a pata de pollo de la foto inicial?, antes era habitual que ambas patas de pollo vinieran con el pollo que se compraba y eran usadas en sopas u otras preparaciones, para muchos debe ser inimaginable comerse una patita de pollo, eso y otras comidas de antaño a muchos le sonaran “guachacas” o extremas.


sábado, 11 de abril de 2009

Visitas en nuestra cocina.

Visitas… en nuestra cocina !




Arrollado en la olla. Foto de Anabella 2008
Hace un par de semanas leí de la visita a nuestro país de un conocido chef viajero, seguí lo mas atenta que pude lo que se fue publicando en los periódicos; me llamó la atención del interés que decían se desató, lo costoso de la posibilidad de verlo y escucharlo en persona y lo “descolocadas” que quedaron muchas personas con su mención de lo mejor que probó en Santiago de Chile.

Su especialidad dentro de la cocina es una, pero fuera de ella otra muy distinta; explorar países, cocinas y culturas.

Va realizando programas televisivos en los que conoce y muestra gastronomía típica de algún país o de su cocina regional. Esta claro (al menos para mí) que él es un buen promotor de la diversidad cultural y no creo le guste mucho darse cuenta, de cómo la globalización corroe y estandariza la cultura de cada sitio.

En el caso de las cocinas y las comidas se termina por cometer verdaderas barbaries, o se adoptan modas que nada tienen que ver con lo propio del lugar o las “costumbres” y como guinda de la torta, se alteran los patrones alimentarios produciéndose a la pasada una serie de problemas como pasar de tener fuertes indicadores de desnutrición, a obesidad.

¿Que de nuestro país recomendaríamos a una visita de fuera?, No todos tienen la osadía, para probar todo lo les pongan por delante; claramente no es el caso de este personaje televisivo. Sumemos otro factor, que tampoco conocemos mucho de los que nuestro país nos puede ofrecer a la mesa. Un tercer aspecto es descartar algunas comidas por parecernos poco finas o glamorosas o de frentón “guachacas” como para ofrecérsela a alguna visita.

Cuantos serán los santiaguinos que supieron solo por el ilustre visitante, del famoso arrollado del Hoyo; muchos no deben conocer el lugar y otros no deben apreciar la mentada preparación aunque sea tan tradicional en nuestro país.


Arrollado cocido, foto de Anabella 2008.
En el campo hasta hoy en día, aparte de hacerse un cocimiento con la cabeza del chancho (cerdo) del que la mejor parte es el “sopeo” del caldito; se preparan crocantes chicharrones, queso de cabeza (siempre que no se rife la cabeza). También preparan los suculentos arrollados con y sin ají o prietas, mientras otras presas van a parar a la parilla o la olla para ser preparadas de múltiples formas. Es una verdadera fiesta, la gente cría cerdos -aquí llamados chanchos- en la casa, para darlos de baja en acontecimientos especiales; me han tocado varias celebraciones con todas las “reglas” obligatorias, la fiesta puede durar más de un día.

¡Tener que venir un extranjero a decirnos lo rico que puede ser un arrollado!, es casi de antología. Miremos el lado positivo; puede que a partir de ese día haya mas personas conscientes de que algo tan poco considerado y tan poco sofisticado puede ser un verdadero manjar. Algo nuestro a lo que podríamos otorgarle valor, no solo tenemos empanadas y pastel de choclo; de otra forma no hubiera sido capaz de pasarme mas de un año busquillando y escribiendo acerca de comidas chilenas.

Pareciera que a pesar de que en los últimos años han surgido una serie de actividades y mas estudios ligados al tema gastronómico local, solo poco a poco ello va permeado a algunos a tomar conciencia de lo que tenemos y lo que comemos, según los expertos somos lo que comemos.

También creo haber mencionado que a través de la televisión chilena se han estado mostrando algunos programas en los que el eje central son las costumbres y comidas locales que dan cuenta de tradiciones, evocan sabores, valores, modos, estilos y sazones materializados en platos o elaboraciones de comidas y bebidas. ¿La diferencia con el programa del ilustre visitante? Solo mencionare una; el horario en que se transmite, ¡no quiero hilar mas fino!

cocinatipicachilena.blogspot.com
¿Que sabemos de nuestro arrollado?

El infaltable libro de consulta, “Apuntes para la historia de la cocina chilena” lo describe como carne de cerdo cocida, en trozos, revuelta con huevo y envuelta en malaya o cuero de cerdo. Yo le agrego de mi cosecha, que se amarra.

Genial descripción la de don Eugenio cuando relata acerca de la cocina republicana; de la que dice tenía asimilado suculento menú, ensayado en las olorosas leñas coloniales. Los arrollados estaban arriba en la jerarquía gastronómica. Los datos más anecdóticos van por la mención de que lo comido y lo bebido tenía en ese entonces en la capital chilena, dos polos. Por el centro locales que mantenían el prestigio de la cocina criolla tradicional y el lado b, “Las tres B” el rey del arrollado en el barrio matadero, cuyos comensales eran matanceros o como describe pijes que llegaban en coche de posta desde el centro solo para saborear estas especialidades criollas.

Me pareció genial el relato del profesor que trazó el mapa Geográfico del arrollado, punteando con banderitas chilenas los sitios más “regocijados” para consumirlo. No es mala idea reeditar una versión actualizada. Bourdain ya nos dejo su opinión, yo comparto un dato de provincia “El pobre flaco” en Punitaqui, eso es Ovalle al interior, si andan por ahí atrévanse, es dato seguro mucha carne cero grasa, junto a otros subproductos de cerdo muy bien preparados.

Otro grande del relato de nuestra comida es Oreste Plath seudónimo de Cesar Octavio Muller Leiva, en la extinta revista “En Viaje” señala algo con lo que concuerdo plenamente, si uno sigue la geografía física chilena, de norte a sur se logra un conocimiento gastronómico de la comida que no está caracterizado en restaurantes de moda o cartas de los hoteles, sino en los negocios populares; en la mesa sencilla de la ciudad y del campo. “Cada pueblo ofrece sus comidas, que son parte del atlas alimentario.” Cada región es dueña de una producción y de un sabor.

Don Oreste sitúa geográficamente a los arrollados en la zona Central de nuestro país, donde los preparados a base de interior y exterior de animal abundan, rememora algo que ya casi no se prepara como la chanfaina: estofado de viseras de cordero. Menciona además las malotillas envueltas, los chunchules, tripas de vacuno o cordero asadas o fritas (por si acaso antes hay que precocerlas), los caldos o frituras de criadillas o escritas, el caldo de tronco o el costillar de chancho y los preparados como arrollados, morcillas o moras (prietas), perniles coloreados con ají, queso de cabeza de chancho (carne y lengua sazonados y aprensados).
Han pasado muchos años desde que estos dos geniales señores dejaron registro de lo que comemos en chile, soy de la idea de debiéramos dejar registro de nuestro patrimonio cultural antes de que sea relegado al olvido; para ello debiéramos recuperar a través de las comidas los signos culturales y las costumbres de nuestras localidades que nos permitirá reconocer los vestigios del pasado que han sobrevivido con el correr del tiempo, ya que ilustran como estamos estrechamente unidos a nuestro entorno físico.

El reconocer el legado del pasado, nos sitúa en la actualidad como testigos de una serie de actividades que han ido configurando nuestra identidad como pueblo.

La modernidad entre otros elementos ha fomentado una cultura centralista y hasta hace poco ha mantenido al margen las referencias a la cultura local, a veces incluso de ha llegado a ridiculizar o caricaturizar lo rural y, lo campesino en algunos casos ha sido considerado casi sinónimo de ignorancia o “atraso”. El folclor se ha reducido a representación de cantos, bailes y trajes populares, empobreciendo su contenido.

Hoy en día el proceso de globalización es palpable en nuestro sistema productivo y el mercado agroalimentario, pero tiene otra cara cual es la sistemática reactivación de lo territorial, lo local, lo natural y lo artesanal.

Una manera de difundir y valorar el conocimiento de nuestro patrimonio cultural es a través de muestras e intercambio de experiencias y del registro de lo que se come.

"Chile no tiene nada de que disculparse por su comida" Fue el comentario del conocido chef que nos visitó agregando que "en la cocina tradicional chilena usan muy buenos ingredientes".


Si usted no es santiaguino y no hace sus compras en la Vega Central (lugar donde puede comprar sin miedo arrollados sin cocer si quiere disfrutarlo cociéndolo en casa) o es un intrépido en la cocina, aquí tiene algunas recetas antiguas para comenzar con la aventura, de hacer sus propios arrollados...


www.servicioweb.cl


Arrollado Huaso
Cocina Práctica Chilena
Miguel Subercaseaux
Edición actualizada 1998

Receta para 6 personas

1 kg. de pulpa de cerdo
1 trozo de cuero de cerdo
Ajo, comino, pimienta, orégano,
Ají, vinagre.

Se corta la pulpa en tiritas.
Se aliña con comino, pimienta, orégano, ajo y una cucharada de vinagre.
Se enrolla en el cuero del cerdo y se amarra con cordel. Se pone a cocer al día siguiente.

Una vez cocido, se deja enfriar el arrollado en el mismo caldo. Así queda más blanca la carne y más rica. EL ají se pone a gusto, de manera que lo pueda comer toda la familia.

Chancho Arrollado
Manual de cocina 1925
Se saca el lomo del chancho, se pone un día en agua fría, se saca y se corta en tiras largas y angostas, se colocan en un librillo con sal, vinagre, orégano, ají, comino y se deja todo un día.

Se saca al día siguiente, se rellenan tiras anchas de cuero, con las tiras de chancho y el tocino (léase la grasita), se amarra con cáñamo y se pone a cocer en agua con el vinagre y los aliños sobrantes del chancho.

Se echa al agua hirviendo, y al sacarlo se le extiende ají disuelto en un poquito de caldo.

Arrollado de terneraLa cocina practica casera
Córtense lonjas largas y delgaditas de carne magra, macháquese y sálense; sobre cada una póngase una rebanada finita de tocino; espolvoréese con queso rallado, arróllense y átense bien; pásese por harina, tuéstense en grasa bien caliente y añádales el agua necesaria para que se pongan tiernas; arréglense en una fuente y preséntese con el jugo, previamente colado.
¿Tendremos que esperar por mas visitas, para encontrar ricas nuestras comidas?


lunes, 2 de marzo de 2009

Chile, cocinas regionales en verano.

Chile, cocinas regionales en verano.

Humita en Olla, preparada en “Cocina Bruja”. Foto de Anabella


Verano, en nuestro país es sinónimo de buen clima; paseos (por el día o mas largos) dependiendo del presupuesto o los días de vacaciones que se tengan; sea como sea las dietas se van al olvido y se retoman en marzo.

Mi turisteo de esta temporada ha sido “curioso”, por ponerle un nombre ya que mis salidas reales han sido por compromisos laborales (mayoritariamente en el tema gastronomía tradicional chilena y ahorro energético), a pesar de eso o mas bien debiera decir gracias a eso se me han cruzado experiencias culinarias muy interesantes; ligadas a nuestro patrimonio culinario –patrimonio intangible de sociedades y comunidades-.

Las otras salidas han sido “virtuales”, ya que me he dedicado a seguir una variedad de eventos locales que se han sucedido uno tras otro en distintas partes de nuestra loca geografía. Y l@s amig@s que ha viajado han traído de regalo un montón de fotos de las curiosidades o manjares que han engullido, muchos de estos platos se les han cruzado en ferias o encuentros regionales, bueno también llegaron a mis manos curiosidades tales como mermelada de papa nativa y otras menudencias.

Preparación de Chochoca, en Chiloé. Foto de Manuel Pinto.



Patrimonio culinario regional

Las cocinas de regiones son de las expresiones mas “cototas” de lo que académicamente llaman “patrimonio intangible, o patrimonio oral”, en diversas preparaciones se materializan y se pueden apreciar valores, sabores, modos de preparación, estilos, aliños, algo de la historia y de los cruces que se han ido produciendo entre las diversas épocas y las distintas influencias culinarias.

Si los capitalinos o los turistas solo se quedaran con la imagen de la comida de nuestro país que pueden servirse en la capital o en balnearios turísticos de la zona central, les aseguro que no han visto ni la punta de un iceberg; hay muchísimo más.

Y si nos damos una vuelta por el Mercado Central o la Vega, con sorpresa veremos que es mas fácil encontrar ingredientes para hacer rica comida Peruana, que muchos de los ingredientes necesarios para preparar alguno de los famosos platos o preparaciones regionales, al menos yo nunca he encontrado por ejemplo arvejones, o su harina, para que hablar de variedades de papas chilotas o trigo majado -eso solo por mencionar algunos productos-.

Un poco mas alentador es el panorama en los mercados regionales de nuestro país, ahí si es más fácil encontrar algunos productos, bueno no digo todos porque hay productos que ya se están perdiendo, también hay procesos, técnicas y objetos que son parte de tradiciones culinarias y que tienden a desaparecer.

Antes de que esto suceda del todo, espero que muchos sigan realizando rescate oral de las cocinas, de modo que se conserve y preserve el patrimonio culinario por escrito , ojala con fotografías.


Mapa IV región. Turistel




IV región este verano

Tomaré esta región como botón de muestra, ya que he seguido mas de cerca las noticias y eventos relacionados con gastronomía regional, lo que no quita dejar muy claro; que este verano en todas las regiones abundaron ferias costumbristas, encuentros gastronómicos y actividades varias con distintos nombres. En ellas sus habitantes pudieron mostrar, vender y deleitar a los veraneantes con sus productos locales y comidas de la zona.

Todas las maneras de producir, obtener y preparar sus alimentos son parte del patrimonio intangible de esas comunidades y regiones. Queda demostrado en los veranos que las comidas juegan un papel importante en los procesos de desarrollo de estas comunidades, pero debiera extenderse mas allá del periodo vacacional.

A lo largo del último trimestre se han realizado varias ferias o fiestas costumbristas, en Barraza, Monte Patria, Río Hurtado, Pichasca, Paihuano, Los Vilos y alrededores por nombrar solo algunas. La convocatoria variaba según el lugar, domadura de caballos, rodeos, trillas a la antigua usanza, festivales de la voz, de las rancheras, concursos de platos de la localidad, etc., etc., etc.

Y como no hay fiesta sin comida, en la mayoría se desplegaron los manteles y se prepararon abundantes y copiosos platos característicos de la zona. En poco tiempo más le tocara el turno a la fiesta de la vendimia, al igual que en otras regiones de nuestro país.


Diario El Ovallino 23/02/2009 Fiesta del Cabrito.


Hace dos fines de semana se realizo en Ovalle la Primera Fiesta del Cabrito patrocinada por el Departamento de Fomento Productivo de la I Municipalidad de Ovalle, según reseña un periódico local fue todo un éxito (ni soñado por los organizadores); la concurrencia fue de más de un millar de personas y no es cuento ya que corroboré posteriormente y se contabilizaron varios miles más de personas. Esta actividad es la segunda en Sudamérica, la otra según escuché se realiza en Catamarca, Argentina.

¿Creerían que siendo el cabrito el que más abunda por estas tierras, es imposible de encontrar en carnicerías?, y que decir de supermercados. Es bastante increíble, ya que en la zona se consume bastante cabrito, a nivel domiciliario. Falta su introducción en “picadas locales” y en los circuitos gastronómicos tradicionales.

Afortunadamente se esta comenzando a poner en valor la actividad caprina, que es una de las que mas identifica a esta zona.

En "Apuntes para la Historia de la Cocina Chilena", Pereira Salas describe la cabra cómo mamífero rumiante doméstico, cuya leche se utiliza en la alimentación humana y en la elaboración de quesos mientras que Chivato o chivo es descrito como crío de la cabra que pasa los seis meses y no llega al año, también es sinónimo de aguardiente de mala calidad (guarisnaque o guachucho). Al que se refiere muy de pasada en dos citas, sin mencionar en su libro nada acerca del consumo de antaño de la carne de cabrito; la que personalmente considero sabrosa.

Fiesta del Cabrito 2009. Foto de Departamento Fomento Productivo I.M Ovalle.



Estuve hurgando un poco en distintos libros buscando recetas de cabrito, confieso que es difícil encontrar recetas de raigambre chilena, a raíz de eso me dio la curiosidad de averiguar porque ha quedado de lado en la mayoría de los recetarios y en la búsqueda volví a retomar La Cartilla del Campo de Pedro Fernández Niño que data de 1867 (en su segunda edición), en este manual hay indicaciones para la realización de todo tipo de labores campesinas se destinan ocho paginas a la matanza de vacas y solo dos a la de “chibatos”, ya en ese entónces aparece la cabra menos valorada en relación a los vacunos.

Se describe el proceso de matanza (que no reproduciré) y se sugiere apartar el cebo para velas, la grasa mas algo de cebo para jabones, estacar los cueros para curtiembre y charquear la carne, me llamó la atención su frase “las carnes se aprovechan en charqui para la pobrería” y continúa explicando que será para cuando en invierno falte la otra (vaca).

Ya desde ese entonces aparece menos valorada la carne de cabra, en relación a la de vacuno; afortunadamente hoy en día hay estudios serios que alaban la calidad nutritiva del cabrito por ser baja en calorías, en grasas saturadas y constituye una muy buena fuente proteica. El material impreso por el departamento de Fomento Productivo de la I Municipalidad de Ovalle destaca que la carne de caprino además de su particular y exquisito sabor, tienen varias otras condiciones que se suman para otorgar valor a esta carne:, el sistema de crianza actual de la región, totalmente natural, libre de hormonas, alimentado los cabritos con leche de la madre y luego con forrajes de la zona.

A continuación reproduzco un cuadro del impreso de la Fiesta del Cabrito de Ovalle, que describe contenido nutricional y calórico en gramos.


Cuadro publicado en biptico Fiesta del Cabrito 2009.Dep.de Fomento Productivo I Municipalidad de Ovalle. Fuente Meat Goat Production in North Carolina. Universidad Estatal de CArolina del Norte 1999



Saque sus propias conclusiones, yo solo puedo agregar que la carne de cabra es deliciosa y espero ansiosa que se comience a vender masivamente.

Mientras tanto, para irnos preparando comparto algunas recetas; confieso que he probado variadas preparaciones de esta deliciosa carne, entre ellas recuerdo cazuelas, guisos al jugo, a la cacerola, en nogada, con higos y ciruelas; también deliciosos sándwiches con lengua de cabrito, o guisos como chupe de guatitas de cabra o riñones que nada tienen que envidiarle a los de vacuno. Desgraciadamente no tomé nota de el modo de prepararlos, cosa que pretendo enmendar durante este año, en que quisiera abocarme a rescatar mas recetas –entre ellas de cabrito-.





Cabrito con puré, Concurso Gastronomía local, Pichasca. Diciembre 2008 foto de Anabella

Cabrito a la olla
Receta de Laura Sarria. Caracoles de Pichasca.
En rescate y recetario local de Río Hurtado 2008.

1 Kilo de carne de cabrito
2 zanahorias
Ajo, Perejil, cilantro, hierba buena.
Aceite de oliva
1 taza de vino tinto

Calentar el aceite y freír el cabrito. Una vez dorado, se le agrega la zanahoria rallada y los aliños a gusto. Después sazonar y agregar el vino tinto, cocinar a fuego lento.

Cabrito asado al horno con pebre
Cocina Práctica Chilena
Miguel Subercaseaux 1998


Receta para 8 a 10 personas

½ cabrito
1 taza de vinagre
2tazas de agua
2 dientes de ajo (optativo)
½ taza de aceite
2 hojas de laurel
Sal, pimienta, orégano y comino molido

Desde temprano (o mejor de un día para otro) deje el cabrito en agua con vinagre, a la que habrá agregado la sal y el laurel. Escúrralo bien, espolvoréelo por ambos lados con sal, pimienta, comino y orégano.

Póngalo en una asadera, agregue el ajo machacado, bañe con el aceite y lleve a horno caliente por 35 minutos, más o menos. Despréselo y rocíelo con el jugo previamente colado.

Cabrito mechado
De La Cocina Práctica Casera

Se mecha con tocino un pedazo de cabrito y se deja en un adobo de cebollas, ajos, tomillo, laurel, orégano, hierbabuena, sal especias y aceite crudo. Al día siguiente se agrega un vaso de vino y manteca y se cuece al horno o a la cacerola en el mismo adobo. Se sirve con la misma salsa pero colada.




Concurso Gastronomía Local Pichasca 12/2008, Cabrito, riñones y acompañamiento, Anabella



Cabrito a la miel
www.recetas gratis.net

INGREDIENTES (para 4 personas) 2 piernas de cabrito, 200 gramos de cebolla.4 dientes de ajo.1 hoja de laurel.Una pizca de pimienta blanca.Una pizca de pimentón picante.1 vaso de vino blanco.1 vasito de vinagre de vino.5 hebras de azafrán.150 gramos de miel.4 cucharadas de aceite de oliva.Sal.CÓMO SE ELABORA:Ponemos al fuego una cazuela que sirva para el horno (generalmente se utiliza cazuela de barro para asados) con el aceite y cuando esté caliente salteamos en ella las cebollas y ajos, todo picado muy fino.Cuando las hortalizas estén sofritas, añadimos las piernas de cabrito (con unos cortes que faciliten posteriormente su asado interior) y volteamos hasta que se doren, durante unos minutos.A continuación añadimos el azafrán, el pimentón, el laurel, la sal y el vino.Removemos el conjunto, bajamos la intensidad del fuego y dejamos hasta que la salsa se reduzca un poco.Encendemos el horno y cuando esté a 180 ºC, introducimos la cazuela y asamos durante 50 minutos.Durante este tiempo, con una cuchara, rociamos la carne con la salsa, vigilando que no se reduzca demasiado, en cuyo caso se puede agregar un poco de agua caliente.Unos minutos antes de sacar el cabrito del horno, ponemos en un cazo la miel y el vinagre y mezclamos en el fuego, removiendo constantemente.Dejamos reducir un poco la salsa hasta que quede bien ligada y de consistencia melosa.Rociamos el cabrito con la salsa y dejamos en el horno unos 10 minutos más.Troceamos y acompañamos con unas papas fritas y luego las terminamos de cocinar en el horno con el jugo del cabrito.Se sirve aparte una ensalada.

Nota: Incorporé esta receta a pesar de no ser chilena, corrigiendo algunos errores ya que en su descripción original, un par de veces aparecía cordero en vez de cabrito, por lo que asumo que se adapto receta de cordero para ser preparada con cabrito. El sentido de agregar a este recetario una receta de origen español, es que es posible conseguir en la zona carne de cabro y miel que también se produce y no sería primera vez que la cocina española influencia la nuestra.




Corral caprino, IV región. Febrero 2009. Foto de Anabella.