martes, 13 de septiembre de 2011

Cocinas chilenas y fiestas patrias 2011.



Empanadas. La Quebrada Febrero 2011. Foto de Anabella

Como cada año, en Septiembre los chilenos festejamos nuestras fiestas patrias el 18 de Septiembre. En esos días sería considerado casi pecado hacerle el quite a las empanadas y los asados. No hay celebración sin ambos, junto a unos vasos de chicha o de vino.

En mi memoria, antes las empanadas eran cosa de Domingos; releyendo acerca de ella mis recuerdos fueron “avalados” por una simple frase encontrada en un antiguo (pero para mí) vigente texto de Oreste Plath donde consigna lo siguiente “Venga a comer empanadas mañana domingo es una invitación familiar nacional.” 

Así era varios años atrás, las empanadas cuya preparación requiere dedicarle su debido tiempo (antiguas recetas indican que el pino debe ser “oreado”); no estaban presentes cualquier día de la semana en el menú familiar (como en todo, pudiera haber excepciones). Hoy en día la cosa ha cambiado, basta con ir a alguna panadería, amasandería, pequeño negocio del barrio e incluso al supermercado y ahí están. Tan disponibles y a la mano que se han transformado en sacadoras de apuro cuando se acerca la hora de almuerzo en el trabajo, centro de estudios y hasta para llevar a casa. En la actualidad algunos la incluyen en el listado de “comida rápida” o al paso. Ni hablar de las facilidades de la modernidad, hasta encontramos masa preparada, llegar y rellenar para meter en su horno. De esas hay en la vega y los super, y en muchos otros negocios especializados en masas preparadas.


Expo Mundo Rural 2009. Foto de Anabella.

Teniendo en cuenta lo anterior, coincido con don Oreste –y no soy la única- en que el día “oficial” de la empanada es el 18 de Septiembre, para las Fiestas Patrias.
Hace ya tiempo, leyendo me encontré con un trabajo que profundizaba en la comida como una “metáfora identitaria” durante las fiestas patrias. Fecha en que a lo largo de Chile, se instalan ramadas y se comen empanadas.

La autora D. Holahan da cuenta de la evolución de nuestra identidad, a través del análisis de esta festividad nacional. Tomando por ejemplo en consideración que las empanadas, hoy en día son consumidas a lo largo del año. Más aún no solo en nuestro país sino en muchos otros. Ella llega a preguntarse si es que en esta fecha, la empanada adquiere otra carga simbólica que no posee durante el resto del año.
Pareciera tener bastante razón. Digo esto, considerando que hace unos días supimos de la hazaña de nuestros cronistas gastronómicos capitalinos; ell@s se dieron cita para deliberar y ranquear las mejores empanadas que uno podría comprar en negocios de la capital. Paladearon cerca de 40, estableciendo sus favoritas. La estrella de tan ardua tarea, fue la empanada de pino –de horno- de algunas comunas de la capital.

Algunas voces se levantaron pidiendo datos del resto de Chile, ¡es que tenemos una diversidad de la que no tenemos mucha conciencia!. En regiones hay muchas con sello propio, me refiero a dulces y saladas. Horneadas y fritas.


Empanadas fritas de mariscos. Niebla, Valdivia 2011. Foto de Anabella

Ramadas y Empanadas


Abril 2010 Buin. Foto de Anabella

En fiestas patrias a lo largo del país en fondas y ramadas están presentes las tradiciones, y si me apuran un poco diría nuestras tradiciones campesinas. Aparecen los trajes de china y de huaso, los pañuelos y el baile -nunca se bailan más patas de cueca que en esta festividad- y por supuesto la comida, liderada por las empanadas, seguida de asados -en anticuchos o al plato- y de algunas otras tradicionales preparaciones incluidas las reponedoras cazuelas y los choripanes con pebre.

La trilogía dieciochera por excelencia, probablemente sería: ramadas, cuecas y empanadas. Pareciera que no hay fiestas patrias, si no están presentes las tres. Con ellas se mantiene la tradición representada en la festividad.

La ramada, es el espacio físico que cobija a quienes festejan. Aunque en verdad a estas alturas muchas veces sea una carpa y no una ramada -con ramas- como antes. Pero, las cuelgas de banderitas y la “decoración” en la que suelen haber fardos de paja, espuelas, ponchos, o simplemente guirnaldas tricolores, volantines o unos coloridos manteles plásticos llenos de motivos dieciocheros; delimitan y definen el espacio simbólico. Ahí también la empanada representa un rol vital.

Según Holahan “ambas representaciones tienen elementos foráneos a lo que se trataba de establecer, como “la cultura chilena” a medianos del siglo XIX. Comenta que la empanada viene de España, y sin embargo hoy es un fuerte recuerdo de nuestra independencia de España. La ramada según dice, es un claro derivado del Nguillatún Mapuche, que a su vez representó una nueva nación que estaba tratando de “olvidar” la presencia de una población indígena”.


Empanadas en cata educativa, Viña Palo Alto. Abril 2011. Foto de Anabella

¿Importará tanto cual sea el origen de la empanada? O saber que hay rastros en otros confines, y que ya se había comido pasadito 1650. Para mí la cosa es menos compleja, como tengo madre y padre, soy hija. Pero soy yo, mi identidad está clarita. Un razonamiento por el estilo debe haber hecho en torno a las empanadas don Eugenio Pereira, que consignó que por 1807 ya era reputada como “nacional”.
Por el año 1958, O Plath escribe sobre “la empanada chilena”, manifestando que no se puede negar a que en otras partes también se come empanada semejante a las nuestras, “con arrufes por la orilla y todo”. Cita su origen como moro, agregando que José Eyzaguirre, conocedor de la cocina chilena y del mundo, declaraba que las empanadas eran de origen español. “Ya la representaban en el arte gótico del siglo XV. Hay una gárgola en el costado poniente de la Catedral de Santiago de Compostela, en la cual un fraile devora una empanada”. 

Por otra parte, Pereira Salas –según don Oreste- deja constancia de no haber encontrado demasiados datos acerca de ella. Pero documenta su antigüedad con una pintura; el lienzo de la Santa Cena de 1652, conservado en la sacristía de la Catedral de Santiago de Chile. 

¿Qué dice el propio Pereira Salas en sus Apuntes? Que no encontró muchos datos. Que las masas fritas y de horno ya eran de gusto general en la época republicana, refiriéndose a sopaipillas y empanadas. De las últimas menciona que el siglo XVIII era algo común en Europa, y que la empanada europea de masa de hoja es la que se transformó en la nuestra, la criolla. Esa que se hornea con grasa y se rellena con pino consistente en “picadillo de carne, cebollas, pasas, huevo y ají.

Pereira Salas afirmaba que ya en la colonia pasó a la “categoría de indispensable guiso nacional”. Siendo fruto -como plantea Sonia Montecino- de un mestizaje. Tomando como elemento de análisis el “pinu” de su relleno que lo indica (es una palabra mapuche que designa trozos de carne cocida). “El pino consiste en un picadillo de carne, cebolla, pasas, huevos y ají”. Al respecto Plath planteaba que lo vernáculo, lo autóctono de la empanada estaría, justamente en el relleno; ya que en España hablan de picadillo, y acá se le denomina pino, “tal vez del mapuche: pinu, pajitas pequeñas y menudas”.

Las empanadas de pino.

Buin Abril 2011. Foto de Anabella.

A lo largo de muchas jornadas empanaderas, en distintas regiones es imposible sustraerse a que cada lugar o más aun cada familia tiene su propia receta, la favorita para hacer la mejor empanada, asegurando que esas son las auténticas.

De todas formas no está de más echar un vistazo a distintas descripciones o recetas. Sin dejar de mencionar que me ha tocado ser testigo de pinos con carne de chancho y de cabrito, que he oído de chaguar o chagual picado junto al pino de carne de vacuno. Y estoy dejando de lado muchos otros rellenos, porque hoy la intención es centrarse en las empanadas dieciocheras de pino. En Osorno, donde pasé parte de la infancia, para fiestas patrias las hacían indistintamente de queso fritas o de pino.


San Salvador Bahía, empanada frita de pollo. Foto de Anabella 2009.

Pero de eso, de otras variedades y/o de empanadas dulces hablaremos en otra oportunidad; además no estaría de más alguna vez echar una mirada a las empanadas de nuestros vecinos. No deberían quedar fuera la que Plath denomina como los “parientes cercanos y pobres” de las empanadas; no por eso menos sabrosa refiriéndose al pequén. Del que ya en 1874 Carlos M Sayago describe en la Historia de Copiapó como: la empanada sin carne a base de cebolla y ají cocido al rescoldo.

Pongámosle pino!
 
“Pino: es un preparado de cebolla y carne picadas, con pasas, huevos, aceitunas
y ají con que se rellenan las empanadas y el pastel de choclo. Proviene de la palabra mapuche “pinu””. (Prochile. Sabores de Chile para el mundo. Promoviendo la cultura gastronómica y los productos chilenos).

Oreste Plath afirmaba que preparar el pino “tiene su gracia”; y da por hecho que todos saben que es cebolla, carne en cuadritos (no molida). Explayándose en su preparación, indica que “en el caldo de la carne se prepara una especie de salsa con ají pimentón y un poco de harina. 

La harina debe estar dorada en manteca, aceite o grasa y se junta con la cebolla y carne picadas”. Remarcando el que - el pino debe dejarse orear, enfriar-. No indica tiempos de cocción.

Después de hecho el pino, se procede a la preparación de una masa de “harina con salmuera, yema de huevo, y con esta masa se envuelve el pino, el que ya lleva huevo en rebanadas, aceitunas y pasas”.
Y otro aspecto que subraya es la cocción de la masa al horno, pide que el lector entienda bien que una vez listas se “colocan al horno de barro (entiéndase bien esto), porque de lo contrario no se puede hablar de empanadas de horno ni chilenas”. La indicación final que entrega, para lograr el sabor de la empanada “a la chilena” tiene que ver con la temperatura del horno de barro, caliente y usarse leña de espino. 

Si uno le da una vuelta a esta recomendación, que tiene mucho de zona central; podría seguir considerando “a la chilena” las hechas en horno de tarro, e incluso las de horno a leña, de esos sureños de las cocinas de fierro que no paran de funcionar prácticamente todo el día. En ambas el leve dejo a ahumado de la leña se percibe en el aroma y sabor de las empanadas de horno. Y aunque a más de alguien le moleste poniéndole un poco de empeño, hasta estarían a punto de calificar las de los actuales hornos de tarro recubiertos en barro. Aunque hasta hoy no he visto ninguno con un dispositivo de deje entrar algunas bocanadas del humo al interior. Tema fácil de resolver, pero aun no logro que mi colega de terreno haga un prototipo, de modo que sigamos las indicaciones de don Oreste.

A pesar de lo anterior, como ya no se usa en todos los hogares chilenos horno y cocina a leña, hemos ido aceptando tácitamente, que las empanadas en horno a gas o eléctricos son tan chilenas como las de antaño y también las fritas.

En un interesante trabajo, Sonia Montecino se explaya acerca de las diferencias y similitudes de las empanadas en Osorno, desmenuzando la preparación de las fritas de queso y las empanadas de pino (entre otras comidas). Ahí se plantea las diferencias entre las masas y pinos o rellenos de ambas preparaciones. A continuación comparto con ustedes las dos recetas que ahí aparecen sobre preparación empanadas Osorninas que está en “Identidad, mestizajes y diferencias sociales en Osorno Chile”. De Octubre 2006. Pag 103 Nota 131.

“Empanadas fritas. Ingredientes: 4 tazas de harina; 1 cda de postre de manteca, sal, agua hirviendo. Preparación: Se forma una rueda con la harina; en el centro se pone la manteca, sal y agua bien caliente, y se revuelve todo con una paleta de madera. La masa debe quedar semidura. Se soba bastante hasta que suene y forme ampollas. Se rellenan con pino o queso. Se estira la masa delgada.

El pino se hace con carne cocida y picada, cebolla en cuadritos, un poco de ají, sal y perejil. Se agrega caldo del cocido de la carne y harina para ligar. Al hacer las empanadas, agregarles huevo duro cortado en pedacitos y pasas al gusto”. Las “empanadas de horno tienen como ingredientes 4 tazas de harina, 2 cdas de manteca derretida, 1 taza de leche, 1cda rasa de polvos de hornear.

Preparación: se junta todo esto, no se soba. Se uslerea y se forman las empanadas rellenándolas con el pino. El pino se hace con carne cruda picada y se fríe en aceite o manteca. Luego se añade bastante cebolla picada en cuadros (no muy chicos), sal y ají al gusto. Una vez que esté blanda la carne, se le agrega un poquito de pimienta y agua. Se deshace 1 cdta de harina para que el pino quede medio cremoso. Se deja enfriar el pino y se le agrega perejil picado. Rellenar las empanadas, colocarles pedazos de huevo duro y aceitunas al gusto” (Los Maitenes, 1992: 88-89). Memoria Sonia Montecino



Empanada IV región. Valle del Elqui. Foto de Anabella

Y para terminar dejo una receta de empanada bien antigua, que seguramente será el deleite de l@s chilenos vegetarianos, receta copiada del libro el Consejero Doméstico; recetario de 1880 que como su nombre lo indica además de recetas da guía o directrices para llevar una alimentación muy sana. Única receta de empanadas en este contundente libro, y aunque no se ajuste a lo que los autores antes mencionados nominarían como empanadas dieciocheras, aquí va.


Marzo 2009. Empanadas en horno solar. Foto de Anabella

Empanadas de acelga (número 218)
El Consejero Doméstico 1880

En el país no saben hacerlas sino de carne i grasa; de verduras son mejores, más sanas,
más baratas i más prontas.

1 Se pone a dorar cebolla i perejil, i en seguida se fríe la acelga picada i cruda; se saca i se le agrega un huevo con clara, pimienta molida i queso rayado, i si se quiere, aunque no es preciso, una anchova o un poco de arrenque deshecho.

2. La masa se hace con harina cruda i agua fria, aceite i medio huevo con clara i sal, dejándola enliudar un par de horas, i haciéndola delgada para que las empanadas
queden tiernas.
A la acelga puede agregársele también una alcachofa picada. Puede hacerse de frejoles
verdes, col i demás verduras.


Empanadas en horno mixto, Punilla Marzo 2009. Foto de Anabella

Deseando el mejor 18 para tod@s. Especialmente a las amigas y amigos del buscador de recetas en blogs chilenos. Una informal agrupación de bloguer@s unidos por la nacionalidad y el gusto por la cocina y las comidas. Con esta "red" acordamos dejar entre hoy martes y el fin de semana nuestros posteos dieciocheros, los que podrán seguir acá: http://buscadorderecetaschilenas.blogspot.com/


38 comentarios:

Gloria dijo...

aaah! Anabella vi las empanadas y me bajó un hambre terrible, debe ser por la hora además que adoro las empanadas, son infantables.
hace unos años yo las hacía (para el 18) , pero ahora hay una señora aquí cerca que las hace fantásticas así que las disfrutamos lo mismo.
Es cierto que ahora se comen empanadas los fines de semana y otros días.
Mi abuelita las hacía especial para el 18 y para varios días.
La masa de las hechas en casa o en forma artesanal me encantan.

Riuco tu post y preciosas tus fotos, un abrazo, gloria

Pamela dijo...

Siempre aprendo algo contigo. Muy buena entrada, me dieron ganas de cocinar al tiro.
Felices fiestas patrias.

Anabella dijo...

Claro Gloria, son muy ricas. Mi vieja se animó y hacía algunas veces para los 18. Yo hace pocos años agarré inspiración pero los repulgues no me quedan tan bonitos. Creo tendré que aprender con el video que nos recomendó Chef Potro (que debe andar cocinando/celebrando por allá lejos).
Abrazos y a disfrutar con tus papás y flia.

Gloria dijo...

a mi abuelita le quedaban maravillosas, sabes yo creo que es la practica, voy a abuscar una señora de Calera que me de unas clases prácticas, besos gloria

Anabella dijo...

Pamela, yo también aprendo un montón busquillando info y mucho además visitando los blogs de tod@s.
Hay tanto conocimiento acumulado ahí en el buscador, y todas las recetas mas que probadas y aprobadas!

Kako dijo...

Curioso. Nunca sentí que la empanada era dominical, seguramente en mi casa se comían siempre o relativamente a menudo.
El pequén es totalmente desconocido, nunca lo he probado.

Según lo que he indagado, la empanada tendría su origen en los países árabes, ya que ellos usarían una masa para protejer la carne del interior para que no se dañara al cruzar el desierto. Serían estos los que la introducirían en España y luego los españoles la llevarían hasta nosotros.
Como sea, es un sello nacional, de eso no hay dudas.
A mi me quedan muy buenas y eso que las hago a mi manera, en horno eléctrico, pero no puedo quejarme del resultado, la masa es de mi madre, el relleno también. Las que igualmente hacemos (hacíamos) por el 18 son las de mariscos, proveniendo del sur de Chile, como no!, creo que son una delicia.
En ocasiones comí empanadas fritas de gallo, toda una novedad, riquísimas y hasta de conejo.

Nunca celebré el 18, no es una fiesta que me gustara, creo que también influyó el hecho que yo haya crecido en Pta. Arenas, en donde la fiesta nacional se vive completamente distinta, no se elevan volantines,se anda en zancos, no se comen empanadas, se comen completos, no se juega al tejo, se juega a la ruleta y al bingo y no se comen alfajores, se come siempre una torta.

Debo decir que estando lejos la nostálgia aumenta y casi no he pasado fiestas patrias sin empanadas y vino chileno, veremos este año si me animo.
Para todos, unas felices fiestas y vive Chile!

Anabella dijo...

Gloria, despues de la sra de Calera te pediré "clases".

Kako, comparto lo que has encontrado sobre origen de la empanada.
Pero definitivamente lo que me ha dejado "pegada" es todo lo que cuentas del 18 en Punta Arenas. Estoy segura que en muchas otras partes (Osorno incluido) las cosas son distintas, pero vaya uno a saber porqué nos hamos tragado por tantos años que lo "Chileno" es lo de la zona central. Cuando lejos de lo mejor que tenemos es una asombrosa diversidad.

Me encantó saber de las diferencias dieciocheras en Punta Arenas, gracias de verdad si no lo comentas no lo hubiera sabido jamás (aún no voy por esos lados). DE osorno tengo recuerdos borrosos, pero Angélica de tanto en tanto me los recuerda con sus comentarios acá o sus post.

Por mi parte, recien le agarré el gusto conciente, a las fiestas patrias en la adolescencia pasando varios años seguidos en un pueblo nortino de la IV región. No hay mejores 18 que esos!
Un abrazote para tí y salú!

Pilar dijo...

Me encantan las empanadas, y estoy de acuerdo que eran cosa de domingo, así era en mi familia que somos de Rancagua.
Yo acá he hecho todos los años y no puedo fallar, aunque con la Julia de cumple el 19 me complica la película,pero aun atrasadas las saco en Septiembre si o si.
Las empanadas que mas extraño son las fritas de loco.

alvaron dijo...

Anabella: Excelente como siempre! Me encantó eso de “Venga a comer empanadas mañana domingo es una invitación familiar nacional.”, Costumbre que también era usual en mi tierra (Colombia), las empanadas eran el ingrediente principal para construir las iglesias nuevas.

Anónimo dijo...

Hola Anabella,
Miles de gracias por tu blog, cada vez que lo leo me baja la nostalgia de mi chilito, la suerte que tienes de recorrer mi linda tierra probando todas esas comidas deliciosas ademas de frescas.
Que idea mas genial tuvistes, las empanadas se ven deliciosas!!!
Desafortunadamente aqui no tengo mucho acceso a ellas.
U.S.A.
Que tengas un feliz 18 !!!
Viva CHILE !!
Un abrazo,
C.L.

Pamela dijo...

Querida Anabella, un reportaje completísimo, me encantó . A medida que iba leyendo se me iba haciendo agua la boca. Este año no haré empanadas, se las compraré a una señora que las hace aquí en el pueblo en horno de barro. Un beso grande y que tengas un muy feliz dieciocho

Anabella dijo...

Alvarón, y seguro debemos tener muchas más coincidencias. Es entretenido esto de hurgar en las cocinas, más allá de las puras recetas. Hay un mundo de historia y conocimientos, la sabiduría y la cultura vistas desde los fogones y los platos.
Quedé con ganas de saber más de las empanadas en la construcción de iglesias (cuando puedas).
Un abrazo!

Anabella dijo...

CL, gracias a tí por dejar tu comentario, el poco tiempo que estuve lejos tambien tenía nostalgia en fechas como esta.
Por mí me pasaría más tiempo conociendo de nuestras comidas y viajando, me recrimino por no haber tomado maá fotos hay tanto aún por dejar registrado y difundirlo.
Justo hace un rato, le preguntaba a alguine allá, si entre tanta masa lista que venden no habrá ninguna que sirva para armar empanadas?

ANGELICA BERTIN dijo...

Que rico las empanadas
Creo que es clásico de las fiestas patrias
y quizás en todas partes unos acompañados de chicha de manzana y otros de chicha de uva
amiga muy buen reportaje
besos

Anabella dijo...

Angélica, me trajiste a la memoria los carritos en que vendían la rica chicha de manzana en Osorno. Era una maravilla habían varios envases en el carrito y el vendedor te daba a porbar. Una nuevita, casi jugo fresco. Otra un poco fermentada, mas picosita pero dulce aún y venían las fuertes.
Incluso daban la opición de pedir combinadas nueva y otra. Gracias por mencionarlo, es tan de esa parte del sur. Ojalá aún conserven ese tipo de manzanas!!!
Se me hizo agua la boca!

alvaron dijo...

La historia de las empanadas y la iglesia en Colombia (por lo menos en mi departamento o región) es así: El país siempre fue muy católicoa y cada barrio nuevo o población quería tener su iglesia propia.Se empezaba con algo muy básicoa, el cura convocaba a las señoras para que hicieran empanadas. Estas eran (y son) hechas cada semana,los vecinos las compran para sus almuerzos o como entremés antes de ellos. En la casa de mis abuelos los tíos llegaban los domingos a eso de las 11 de la mañana con paquetes llenos de empanadas recién hechas de alguna iglesia del vecindario. Las diferentes parroquias o iglesias competían por la calida de sus empanadas. Las empanadas de Santa Terseita eran las mejores decía mi madre, mientras que mis tíos decían que eran las de San Joaquín o las de la iglesia de Bostón.
Son diferentes de las chilenas: la masa es de harina de maíz y el relleno lleva papa, carne picada y algún aliño. Se hacen fritas, no en horno!

Manuel Pinto Grunfeld dijo...

Hoy es miércoles, no domingo, y me almorcé una empanada de pino bien buena. La primera de la temporada dieciochera, además.

Me gustan las empanadas en todas su variedades, y también sus "parientes pobres", pues por pobres que sean: "en la variedad está el gusto", dicen por ahí.

Interesantísimo post sobre este baluarte criollo (robado, adaptado u originario, es criollo igual, gustele a quien le guste).

También aproveché de compartir algo en la webosfera ad-portas del 18. Se puede ver haciendo clic aquí, donde todo el año (y no solo en septiembre) hay algo de Chile.

Salud por Chilito.

Anabella dijo...

Alvarón, notable historia. Ahora entendí eso de que las empanadas eran ingtediente en la construcción de Iglasias por tus tierras.
Que buena historia, casi para un buen cuento.
Nuestras historias tienen de verdad tanta anecdota sabrosa, y en un alto porcentaje de ellas las comidas un rol importante.
Gracias por compartir esta.

Manuel, tu bien lo dijiste la en empanada es "un baluarte criollo", y me consta que la variedad es grande. En sus rellenos se combinan los diferentes ingredientes locales, según temprada, Eso si hay "concensos básicos" en la preparación de algunas.
Y me gusta tu presenyación en imágenes, sobre nuestra identidad. Con ganas de que sea posible (en un plazo prudente) armar una propuesta de ese tipo con Cocinas Chilenas, un tremendo tema.

Tita Cocina dijo...

Buen recopilación e información nos has entregado. Me encantan las empanadas y también era muy común comerlas el domingo pero un 18 sin empanadas No tiene perdón.
Bss
Feliz 18!!

Be Bloggera dijo...

Hola Anabella, hemos recomendado tu blog como el blog del mes de septiembre, muchas gracias por tremendo blog, acá puedes ver la entrada http://www.bebloggera.com/2011/09/cocinarte-chile-el-blog-del-mes-de.html

The Shulls dijo...

Aprendi muchas cosas con tu post y con los comentarios de todas. En mi casa igual se comian algunos domingos, pero definitivamente el 18. Me encantan las de mariscos asi que siempre hago para estas fiestas aca. Claro que nada se iguala al sabor del horno de barro... aca obligada a acostumbrarme al horno electrico, jajajaja. Un besito a cada una :) Feliz 18 a todos!!

Anabella dijo...

Gracias Tita, igual feliz 18 para tí y flia -incluida hermana-.
Vamos sumando las que fuimos de empenadas domingueras. Por supuesto 18 sin empanadas, es como si fuera... nada.

Be blogguera, prometo que al comienzo creí que era broma de alguna amiga. Hasta que miré. Muchas, muchas gracias por recomendarme. Me daré una vuelta larga con tiempo; vi que hay mucho blog de temáticas distintas, puras mujeres creativas y que coparten via blogs. Buena iniciativa!

Feliz 18 a todos los Shulls, se vislumbran empanadas de mariscos por allá en estos dias. Lástima no poder mandarte horno de barro, pero no importa quedan igual ricas en horno eléctrico. Un gran abrazo para uds y las/los que están lejos. Las comidas chilenas y sobre todo las empanadas nos unen en estas fiestas.

bizcocho mundiales! dijo...

Felicidades por las fiestas. Creo que la empanadas son deliciosa todo el año. Es bonito celebrar con un aperitivo que todos adoramos. Un saludo, Nathalie

Daniel dijo...

Ilustrada Anabella, mereces recibir la Empanada de Oro.
Felices Fiestas y mojadas!!!

Anabella dijo...

Nathalie que pases una feliz dieciocho, bien celebrado.
Daniel, nunca tanto. Felices fiestas y jag sameaj para tí.

garlutti dijo...

FELICIDADES POR LAS FIESTAS ...que horno as curioso ..las empanadillas se ven deliciosas...siempre aprendiendo gracias por compartir ..bsssMARIMI

Nathalia dijo...

Un post muy completo e interesante, Anabella. Da gusto leerte!!
Las empanaditas que nos muestras en cada una de las fotos se ven exquisitas!!
Un abrazo y feliz 18!

Claudia Varleta dijo...

Anabella, como siempre con tus entradas tan buenas, informativas y entretenidas. Vengo llegando del fin de semana con mi familia, donde no falto la empanada, las hicieron en la casa lo único malo es que quedamos con olor a empanada todo el fin de semana. Cariños

Anabella dijo...

Ya pasó el 18, Garlutti el horno curioso ese es uno de tarro recubierto en barro. Les llaman horno mixto (por la combinaciónd e materiales)-

Nathalia, lo mejor de todas esas empanadas, es que son todas de lugares distintos, en tanto variados rellenos y sabores de rincones de chile.

Claudia, acá el depto quedó pasado a asado, eso que ni prendi parrilla, era el olor que había en el ambiente y se colaba por las ventanas. Que ricas deben haber estado esas empanadas, me quedo con las caseras, las recetas de la casa.

Fran Amenábar Ch. dijo...

Es cierto que cuando hablamos de empanadas nos remitimos a las de pino y queso, siendo que hay muchas, hasta he escuchado de unas de arroz con leche

Anabella dijo...

Fran, y sería por la cuarta región que oiste de ellas. Hace unos años trabajando con mujeres en cosas de cocina y demases recuperamos esa receta. Son un clásico medio en extinción por esos lados. Las hacen pequeñas y sirven espolvoreadas con azúcar flor o almibar. Ricas!

Miriya dijo...

Anabella, que interesante tu post de las fiestas patrias y su analisis culinario, de verdad que das datos muy interesantes que uno a veces ignora. Además decir que el solo hecho de ver todas esas empanadas me da ganas de pecar un poquito.

Besitos y felicitaciones porque realmente un gran trabajo el que haces.

Foodafok dijo...

Muy buena receta. Muy bien escrito.

Rosita Vargas dijo...

Más vale tarde que nunca hablar de empanadas es la mejor converzación,en mi casa las empanadas eran seguras todos los domingos son muy ricas ,las tuyas se ven tentadoras,abrazos grandes.

Anabella dijo...

Rosita, nunca es tarde para hablar de empanadas, menos ahora que están presentes a diario mucho más a la mano. Ya no es solo de domingos. Pero para el 18, fiestas patrias es de empenadas si o si.
Muchos cariños para tí

Milena dijo...

Anabella conocía tu blog por una amiga catalana que curiosamente comparte el mismo nombre de tu blog y me lo comentó ya que yo también lo comparto, veo mucha cultura en tus escritos y eso me encata, de distinta forma todas tratamos de dar a conocer al mundo un poquito de nuestra cultura y eso es bueno en estos tiempos de globalización, Chile es un gran país y a veces no te das cuenta de ello hasta que sales fuera y lo ves desde otra perspectiva.
Te envío un gran abrazo y te felicito por tu trabajo!.

Maite dijo...

Hola Anabella!!!... cuando conversé contigo en Echinuco no sabía que este blog era tuyo...
Tienes un lindo blog... pura tradición chilena, te felicito por estar rescatando nuestras costumbres.
Como me encantan las tradiciones de mi país, me quedo de seguidora para no perderme nada de lo que comentas.
Besitos y que tengas una linda semana. Me olvidaba, gracias por la charla.

Anabella dijo...

Milena, ya nos habíamos visitado mutuamente. Definitivamente COCINARTE es una palabra que aparece en varios blog; menos mal que somos tod@s de países distintos y muchos llevan antepuesta o después otra palabra. Así cada uno sigue siendo posible de identificar; a mi el nombre Cocinartechile, me acompaña hace años. Es que antes de pensar siquiera en blog junté mis dos pasiones y estudios: arte y cocina. Y por años estuve dedicada a alimentar a la hora de almuerzo a oficinistas, estudiantes… Pero de eso hace ya un tiempo.
Luego volví a mi pasión por compartir lo que voy a prendiendo, me sale la veta de profe; lo quiera o no y pensé que mejor cosa que utilizar la tecnología, blogs y demases para compartir e incentivar a otros con este gran tema que es nuestra cocina, que grafica y transmite tan bien lo que es nuestra propia cultura.
Toda la razón, los que están lejos, además de añorar; se dan cuenta de lo que dejaron atrás, otorgándole un nuevo valor. Gracias por tus palabras y va desde acá un cariñoso abrazo para ti, nos seguimos…
Maite, como ves poco a poco la pasión por las cocinas nos van reuniendo de una u otra forma. Fue muy divertido oírte hablar de otra(s) blogueras que son parte del buscador. Ojalá se sumaran más chilenas que llevan blogs de cocina. NO tiene que ser necesariamente solo de cocinas chilenas y recetas antiguas de nuestras abuelas o re creaciones basadas en ellas. Lo importante es que sean recetas probadas, porque para la parte de “chilenidad” todos los blogs en algún minuto postean algún plato o trago chileno y van quedando agrupados en capítulo aparte; pero además de eso, hace un tiempo partimos haciendo cosas juntas y al unísono, como por ejemplo subir todos el mismo día un post para el día de la cocina chilena.
Gracias por acercarte después de mi exposición sobre los panes chilenos, lástima que la claridad del espacio no permitiera ver las imágenes al 100%. Así que seriamente pensando en buscar un lugar apropiado y repetir la charla.
Un gusto conocerte Maite y gracias por tus palabras, anímate a sumarte al buscador, avisa y te contactas con Pilar de en mi cocina hoy.
Cariños