domingo, 7 de agosto de 2011

Hoy día del niñ@. Un regalo para ell@s

Bloguer@s del buscador recetas chilenas,  quisimos hacer algo junt@s y dejar a todas nuestras familias en nuestros blogs.  Ya lo hicimos con nuestras madres y luego los padres, ahora acá encontrarán recetas para preparar con sus niños y/o para ellos.

En casa ya no hay niños, crecieron! Pero eso no es un obstáculo para dejar un regalito en el día del niño/a. No se me entusiasmen demasiado!  No voy a dejar ni una receta, la cosa va por otro lado.


Dulcera y dulces como los de la infancia. Mayo 2011 Foto Anabella

Recordando la niñez de uno, se vienen imágenes e ideas... por ejemplo, la dulcera o bombonera en alguna parte de la casa, no había el surtido que hay hoy en día; pero una recuerda casi con nostalgia.

Desfilan por la memoria, porotitos, guaguitas, pirihuines, veraniegos barquillos,o los cuchiflís, algodones de dulce. Los que pudieron disfrutar del campo en la infancia recordarán haber masticado trozos de panal, como si se tratara del mejor chicle. Se me quedaban fuera las sustancias, las cabritas y las manzanas confitadas. ¿Se me habrán quedado muchos fuera?

Las manzanas confitadas, en Chancho Muerto en Talca. 7 Agosto 2011.

Hoy en día no es tan fácil poder encontrarse con muchas de esas "golosinas" y dulces del recuerdo, que eso sí jamás llegaban en calidad de colación en el bolsón del colegio (actual mochila), para ser disfrutado en el recreo. Nada de eso, en cambio frutas o sanguches.

Con suerte, después de algún acontecimiento super especial a uno le incluían bien envueltito en una servilleta, una tajadita de queque (no, no hacían cup cackes, ni muffins), un pancito dulce, una tajadita de la torta cumpleañera, unas galletas caseras, o algo como esto:

Empanadita de Pera. Junio 2011. Foto de Anabella.

Un dulce chileno -entre ellos empanaditas de peras o alcayota, unas calugas de manjar con o sin nuez.

Madre e hija, trabajando juntas en Expo gastronómica Los Andes, Julio 2011. Foto de Anabella


Pasemos del recuerdo a deseos y/o regalos para los niños de hoy.

Se trata de un regalo que debemos y podemos hacer TOD@S. No es solo una cosa de madres hacia l@s hij@s, también debiera ser de padres, colegios, la sociedad toda. Posibilitarlos y ayudarlos a conocer y disfrutar de lo que este país tiene como regalo para ellos.

Feria Chillán. Agosto 2010 Foto Anabella

Invítelo de "excursión", llévelo de paseo a la feria, el mercado, la vega o como se llame su mercado local más cercano. Muéstrele las frutas, verduras, pescados, mariscos, algas y hasta flores que hay en cada estación. Déjel@s que las conozcan, las huelan, las prueben, así al natural!


Cochayuyo y otros productos chilenos. Chancho Muerto en Talca. Agosto 2011 foto de Anabella

Guárdese sus prejuicios, muéstreles y hágalos reconocer y aprender; el aroma y los sabores de nuestra tierra y mar. Que sepan las maravillas que hay acá y que aprendan a apreciarlas, valorarla y cuidarlas, para que las próximas generaciones también puedan tener la posibilidad de gozar y vivir esta biodiversidad chilena.

Variedades papas sureñas, charqui de pescado, manzanas sureñas, ajos Talca 2011. Foto de Anabella

Con la excusa de llevar a los niños a "conocer" productos y técnicas de preparación de alimentos, vuelva a la infancia! Sea curioso, no tenga prejuicios y aprenda lo que tampoco sabe, prube usted también, seguro se llevará gratas sorpresas.

Lo digo por experiencia propia. Cuando niña, debido a una no grata experiencia en que me tuve que comer en el colegio un plato de luche con papas, obligada. Decreté que me "cargaba el luche". Hasta que hace un par de años decidí darle una segunda oportunidad. Pensé que si me gustan cochayuyo, pescados y mariscos y puedo comer sushi con nori (alga), por qué privarme de experimentar con el luche. Cuento corto, ahora me encanta. Chao a los prejuicios.

Dos tipos de Piñones, Mercado Chillán Septiembre 2010. Foto de Anabella.

Si l@s niñ@s preguntan de algo y tampoco lo conocemos, lo mejor es preguntarle a quien expone y/o vende determinado producto desconocido. No tenemos por que saber ni conocer todo lo  que existe en nuestro país. Es tan largo y tan complicada la distribución de alimentos de una punta a otra, que estoy segura casi sabemos más por ejemplo de babacos que de papayas chilenas. De comida mejicana, japonesa u otras que de la propia.


Enorme diversidad de legumbres chilenas. Mercado Chillán. Agosto 2010. Foto de Anabella

¿Y qué tal si propone un "juego"? Si por esas casualidades de la vida usted anda por alguna feria o mercado y tiene la suerte de toparse con variedades de porotos, lentejas, garbanzos, arvejas, habas secas, etc. Lleve a casa una muestra, un par de semillas de cada una y proponga ponerlas entre algodones o en una maceta para jugar al "investigador" e ir mirando cómo va brotando y creciendo, descubriendo, las diferencias entre una y otra. Consígase recetas de cosas que pueda preparar con los niños, hasta puede sorprenderlos con conseguir por las muestra de gastronomía -más frecuentes cada vez en Chile-, para que prueben hasta cosas como dulce de camote, porotos, nalcas y tantos otros que seguro no hay nuestra ciudad y menos en casa.

Tomates en La Vega, Santiago Abril 2011. Foto de Anabella

Que mejor regalo parea los niños que ayudarlos a usar todos sus sentidos, tacto, vista, oído, olfato, gusto. Y que mejor que hacerlo a través de productos y comidas, porque si leemos blogs como el del buscador u otros relativos a cocina/comidas; es que somos unos gozadores de la vida y eso hay que legarlo. Así como el empeño en cuidar nuestra biodiversidad.

Feliz día nin@s!!!!!

24 comentarios:

Mury dijo...

Feliz día a todos!!! y esos dulces me encantan! bueno que decir de los algodones de azúcar... faltaron los jamones =D
Cariños!

Gloria dijo...

Muy lindo post como siempre Anabella, me encantan esos dulces que colocaste en la primera foto siempre cuando encuentro los compor, me encantan! un abrazo, gloris

Claudia Varleta dijo...

Anabella, me encantó lo que escribiste y la propuesta para nuestros niños. De todas maneras lo voy a hacer. Yo me acuerdo de los coquitos confitados. Cariños

Kako dijo...

Encontré precioso tu modo de celebrar esta festividad. Seguramente me inlfuye mucho el vivir fuera, porque cuando vi esa bombonera y esos confites tan de mi infancia quise hasta llorar de emoción.
Recuerdo que en la casa de mis abuelos maternos, los confites "arbolito de ambrosoli" se sacaban los dias domingos y era un momento super esperado por todos los nietos, casi un ritual que hacía mi abuela. Ni hablar de los que solíamos colgar en el arbol de navidad, botitas de chocolate, caritas de pascuero de mazapán y el clásico bastón de caramelo.
No sabes como eché de menos mis confites preferidos, tanto así que mis padres me enviaban surtidas encomiendas desde Chile, para que yo, cual niña pequeña, pudiera satisfacer mis deseos.
Cocadas, huevitos de almendras, guagüitas, malva mono y malva jamón, pastillas de color violeta, con un marcado sabor muy especial, helados de invierno, caluga sunny, cuchuflies!, de todo venía en esas cajas que poco a poco se fueron espaciando y que ahora ya no recibo porque preferí cortar con tanto dulce.
Y que razón tienes, nos envolvían en una servilleta un trozo de queque que la mamá había hecho y también comprábamos sapos, chicles grosso y era infaltable el berlín para el recreo, jajja, cuantos recuerdos, creo que no pensé nunca en volver a mi infancia tras leerte.
Gracias por estos hermosos recuerdos y espero que los prejuicios acaben en torno a la comida y, bueno, en torno a muchas otras cosas también.
Un beso.

bizcocho mundiales! dijo...

Muy buenos productos. La feria es un lugar para encontrar productos de todo el país. Un saludo, Nathalie

Manuel Pinto Grunfeld dijo...

Gran proyecto. Ojalá prenda, yo agradezco los paseos y los juegos con comida. Son la única forma de comer de todo y disfrutarlo, como se debe.

Saludos, Manuel.

Anabella dijo...

Los jamones! Cierto Mury, si me acuerdo bien de ellos eran sustancias. Gloria, yo también caigo en esas tentaciones y ahora los comparto con mi hijo, eso si creo encontraba más ricos los de la infancia. Parece los colores eran “mas naturales” y se deshacían más lento en la boca. Siempre me pregunté como hacían para ponerles esa florcita de color al medio.
Claudia, me acabo de antojar con los coquitos. También podía ser que te convidaran maní confitado, de esos coloridos buquecitos maniseros, que olían distinto a los de los carritos modernos de hoy en día. Te aseguro gozarán si salen en ese plan con los niños, o si plantan semillas, ahí uno va aprendiendo a apreciar cosas importantes de la vida, dejando huella en sus vidas.
Kako, hay cosas como estas que están ahí guardadas en “nuestro disco duro”, basta una imagen o una aroma para hacernos viajar por los recuerdos. Cosas que en el minuto parecen casi detalles tontos; pero que mirados en perspectiva han sido parte de las importantes lecciones de vida. Y, lo siento no pensé en ti u otros que estando lejos añoran cosas, que son parte de la historia y el país de un@. Los “arbolito” echaron raíces en nuestras memorias, así como tanta otra cosa dulce de la infancia. Gracias por recordarlas, me había olvidado de los huevitos con almendra adentro y las pastillas de menta y violeta que eran pura azúcar perfumada y coloreada. ¿Las pololeo? Te acuerdas de ellas… ja, ja Helados de invierno, las sunny, puchas que buena memoria. Yo adoraba las gomitas!
Nathalie, las ferias y mercados son definitivamente lo mejor! Aún es un panorama para mí, nunca se sabe que delicia te espera en algún canasto o cajón, además los vendedores son “seres humanos” no robots como en los super. Me encantan los caseros y caseras!
Gracias Manuel, se que aún te entretiene ir a “estos paseos”. Si hasta ahora vamos de tanto en tanto y, a veces cámara de fotos en mano.

Gloria dijo...

Me encantaban las pastillas pololeo me las comía solita!! besos

Anabella dijo...

Ja, ja ¡igual pascuál! (idem para que entiendan todos). Y esas cosas que decían... ja, ja no puedo dejar de reirme, es que me acordé de tonteras divertidas.

Kako dijo...

Eran las pololeo!!!, siii!!,jajja, existen todavía?, si las encuentran me hacen una vaca y me envian un paquete!
Besos, ha sido entrañable esta entrada, grande Annabella!

Anabella dijo...

Kako, habrá que buscar. Hace rato abandoné los dulces. Si encuentro compro y nos vamos miti mota ;)

The Shulls dijo...

que lindo regalo, Anabella! me encanto recordar mis dulces de nina chica... los sapitos, super ocho... los miti miti... ah que bonito... gracias por "regalonearnos" asi :)

Pamela dijo...

Tienes toda la razón Anabella, en casa tampoco hay niños, pero los nietos vienen siempre a pasar los fines de semana. Ya los he llevado a alguna feria y de verdad que se divierten muchísimo. Esos dulces que pusiste al comienzo me dieron nostalgia total!! son tan de la infancia, besitos

alvaron dijo...

Muy bueno, como siempre, Anabella. Me encantó la idea de llevar a los niños a los mercados para que conozcan y vean como son los productos y aprendan a disfrutar de las conversaciones con los vendedores. Otro juego que puedes prácticar es ir al mercado con visitantes de otroas regiones o países y pedirles que identifiquen aquellos productos que no conocen y son nuevos para ellos. Te aseguro que te sorprenderás!

Anabella dijo...

Se agradece la buena acogida.
Si que es entretenido hacer de las compras u juego con l@s niñ@s, El oir, mirar, oler es importante y esas cosas no las enseñan en las escuelas. Escuchar lo que se
Me gustó tu propuesta, ir con amigos y amigas a La Vega (mercado de frutas y verduras en Santiago es un magnífico ejercicio para conocer muchos productos del país y acá ahora también le los vecinos peruanos. Yo lo disfruto y me quedo conversando para saber que son algunas cosas, comolos preparan y mil cosas más.
Cuando viajo donde sea, lo primero que entro a conocer son los mercados, es lo mejor para conocer de un lugar, su cultura y más.
Algo que no debe perder, es la capacidad de asombro!
Un abrazo para tí.

alvaron dijo...

Coincido contigo Anabella, cuando se llega a un sitio nuevo (o conocido) lo primero es ir al mercado, ver los productos, conocer a los puesteros y hacer las preguntas pertinetes. Después, si queda tiempo conocer un poco más o sino regresar feliz a casa por haber aprendido algo nuevo..

Pilar dijo...

Me encantó la idea de llevar a los niños a la feria, yo a veces logro arrastrar a la mía de 6 años que es la mas mañosa y algo avanzamos... a ver si vamos juntas a la feria en Santiago sería un big treat para mí.
Gracias por participar y no pongas mas fotos de empanadas de pera, mi abuela siempre me regalaba, me encantan y esos dulces con frutas tan clásicos.
No ubico los jamones, pero faltaron las guaguitas!!! son lo mismo?

Manjar Malva dijo...

Anabella una entrada de lo mas entrañable, que recuerdos mas lindos.
Y desde luego no hay nada como las ferias o mercados locales para aprender sobre el lugar que visitamos, me encanta ir a ver las variedades de frutas o pescados de los distintos pueblos, esto forma una parte importante de nuestra cultura.
besos
Manjamalva

las recetas de mar dijo...

Hola Anabella, en primer lugar feliz día del níño, aunque con retraso, me ha encantado el post que has hecho, con tu permiso me quedo como seguidora, si te apetece te invito a seguir mi blog.

Un abrazo desde Valencia (España) y encantada de conocerte.

Hasta pronto!!!!

Moon dijo...

Ayyy Anabella me mataste con la primera foto, me trajo muchos recuerdos de mi infancia. Encontré súper tu propuesta, yo siempre voy con mi pequeño a comprar desde que nació y tengo el recuerdo que mi papá me llevaba a mi a la feria por allá en Valparaíso...gracias por este bello post que a varias no ha traído tan buenos momentos. Un abrazo!

Anabella dijo...

Alvarón, por lo mismo es que me atrean tanto los mercados, ferias al aire libre, muestras gastronómicas y fiestas costumbristas.

Pilar, desde ya me anoto para acompañarlas cuando vengan. Lo de empanaditas... voy a tratar..., los jamones creo eran tambien sustancia, pero más grandes y con otra forma que guaguitas.

Manjar Malva ¿y si te animas a mostrarnos algún día tu mercado cercano? Me dio curiosidad.

Ya me di una pasada por Recetas de Mar y como lo dulce no es lo mío, me quedé pegada en las cestitas de morcillas. Quedarían de maravilla con nuestras "prietas" locales, un gusto conocerte!

Moon, lindos recuerdos debes tener del Puerto y esos paseos a la feria. Uno de mis paseos habituales por allá es al bullicioso y colorido Mercado del Cardonal, imperdible. Eso a llevar a los hijos a las compras ;)

Fran Amenábar Ch. dijo...

Tengo muchas ganas de ir a chillán, nunca he ido y siempre veo/leo/escucho del gran mercado.....

Anabella dijo...

Fran, NO te lo pierdas si van pronto hasta podrás conocer los Camarones de Barro. Imposible saltarse la compra de quesos frescos y maduros, chascúo, chuchoca fresquita... etc. etc. etc Ya me dio habbre y "saudade".
Si puedes una pasada martes o Jueves por Cauquenes, en la mañana y te encontrarás con una maravilla. La feria en la que se instalan tantas y tantos que traen sus productos caseros del campo. Vas a delirar!!!!
Lleva muchas pilas para la cámara, es una fiesta de colores, aromas, sabores, productos, gente increible.
Segun la temporada, que maravillas hay para comprar.

Gléh dijo...

Anabella!!! muy guay tu blog!!! me gusta mucho!, me podrías dar algun mail para poder contactarte, te tengo una propuesta, y desde este blog no se como hacerlo.
Saludos""""