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martes, 2 de noviembre de 2010

Chile: más de nuestras tradiciones dulceras (4).

Semanas atrás conversando por el campo sobre comidas locales, no podía parar de recordar algo escrito por Alfonso Alcalde (1921 – 1992).

“…Cada ciudad, pueblo o aldea, conserva las formulas secretas que no figuran en los menús oficiales. Es la comida “al natural” que no es sacada de la receta de los libros. Es la comida basada en la “buena mano” y en la sabiduría que adquieren los pueblos en el difícil arte del comer y pasar hambre… tienen la sabrosura de lo auténtico…”


Dulces Melipillanos, con manjar y masa molida en el relleno.Foto de Anabella.

No es primera vez que se cruza en mi camino el tema de los dulces (pastelitos) o “chilenitos”. Hace poco más de dos años comentaba acá acerca de ellos.

Tratando de conocer algo más de nuestras raíces dulceras y reposteras, la mayoría de las referencias nos llevan inevitablemente a las religiosas (monjas) de los conventos coloniales; si buscamos como prepararlos, lo lógico sería indagar en las recetas de antiguos libros de cocina o preguntar por ahí.

Dulces chilenos con y sin betún. Foto de Anabella 2010.

Resulta complicado tratar de encontrar información acerca de temas relativos a nuestra cocina, afortunadamente está siendo de interés para investigador@s de disciplinas diversas (historia, antropología, sociología, nutrición u otras).

En las búsquedas bibliográficas, llegué a un estudio cuyo objetivo –según la autora- es relevar la importancia de los antiguos manuales de cocina para difundir “nuevas” recetas mostrando la evolución de los recetarios, entre el siglo XIX y primeras décadas del XX.

…” En la cocina tradicional chilena colonial no era usual la presencia de recetas escritas, que de poco servían por lo demás, entre una población mayoritariamente analfabeta y donde el principal mecanismo de transmisión de los saberes culinarios era la mimesis y la transmisión directa de los conocimientos adquiridos en la práctica.”… Carolina Sciolla, historiadora; en La Letra y la Comida.

De la colonia, nos han llegado datos a través de descripciones de cronistas y viajeros; varios recogidos en los “Apuntes” de Pereira Salas. En el mismo libro nos encontraremos también con nuestra cocina republicana, en la que se fueron fundiendo dos tendencias: comida criolla colonial; descendiente directa de la cocina española e indígena y luego la mestiza. Sumándose posteriormente influencias extranjeras que llegaron después de la Independencia.

Sciolla menciona el recetario manuscrito del abate Juan Ignacio Molina, como el recetario chileno más antiguo conocido hoy en día, (aunque en él se recogen varias recetas italianas). La mayoría de los primeros recetarios que circularon por nuestro país fueron copias o traducciones de recetarios de otras latitudes.


Empolvado, alfajor y príncipe Santiaguinos. Foto de Anabella

Pero, no llega hasta ahí la cosa; los años pasan, la vida sigue… y entre otras las antiguas recetas de los “chilenitos” han ido variando o quizá sea mejor decir evolucionando y adaptándose a productos, gustos de cada lugar y, por qué no decirlo transformándose de acuerdo a la “buena mano” y sabiduría culinaria de quien los prepara.


Dulcera del Valle del Río Hurtado. Foto de Anabella.


Margot González, Pichasca. Foto de Anabella.

Reunida con un grupo en El Sauce (para ubicarlos cerca de Portezuelo); entre conversa y conversa sobre comidas preparadas actualmente en esa localidad, entre muchas otras cosas mencionadas y casi al final, caímos en los dulces.

En ese contexto mencionaron muy a la pasada el “alfajor chileno”, no puse mayor atención ya que inmediatamente lo asocié a los típicos dulces, dos círculos de masa –hojarascas- rellenas con manjar.

No recuerdo exactamente el porqué, pero mientras detallaban otras masas dulces (porque a lo largo de chile existen muchas más) empecé a pedir detalles de cómo se hacían cada uno de ellos. Para “apurar la causa”, hice una descripción de los típicos “alfajores”… Pero ahí sobre la marcha me corrigieron; en la localidad preparaban otro tipo muy diferente en su masa y, lo más insólito era el relleno con café de trigo.

Por supuesto ahí mismo me puse muy atenta, ya que no había oído nunca de algo así. Se trataba de un dulce distinto, preparado en una fecha muy precisa; una fiesta con nombre de santo celebrada en septiembre -el llamado mes de la patria-.

Días después comentando “el hallazgo” con una colega, que trabaja desde hace años por estas localidades, me cuenta que por el Valle del Itata recopilaron en el contexto de un largo e interesante trabajo con comunidades campesinas otro tipo de dulce, los “Alfajores de Harina Dorada”.

Estuvimos un rato hablando del tema, ambas convencidas de que cada una había dado con algo absolutamente desconocido, hecho que nos tenía bien emocionadas.

Semanas después, tuve la oportunidad de tener en mis manos la recopilación ya publicada del trabajo realizado en el Valle del Itata y, ante mis ojos la receta de los “Alfajores de Harina Dorada”. Inevitablemente comencé a compararlo con la de los rellenos con café de trigo y me vino a la memoria una antigua receta de un viejo recetario. Fue como cuando uno arma un rompecabezas!

¿Será esta la tátara tátara abuela de muchos de los rellenos de dulces chilenos actuales?

Conserva para alfajores
Manual de confitería
Segunda parte 1876


Se hace hervir un momento como medio litro de miel, a la que se pondrá un poco de agua. Se agrega cuatro onzas de galletas molidas hasta formar una masa espesa y se le da punto.

Se conoce que está buena cuando al revolverla se despega del fondo. Se le pone un poco de cáscara de naranja tostada, bien molida y se rellenan los alfajores.

Para esta conserva la galleta debe ser hecha de agua y harina, sin nada de sal.


Nota: No está de más recordar que antiguamente el azúcar era mas bien escasa y no toda la población accedía a ella, la miel era muy utilizada como endulzante.

Dulces chilenos. Foto Anabella 2010.

Las piezas del largo rompecabezas se fueron acomodando, una a una y había que intentar encajar el resto. Comencé sin proponérmelo a recordar otros alfajores o dulces chilenos; que como mencioné solo son una de las varias preparaciones dulces elaboradas hasta hoy en día en distintas partes de nuestro país.

Por mis recuerdos fueron desfilando los conocidos en la infancia por el sur o el valle central, los de la adolescencia por el norte. Después otros en textos o en vivo y en directo, en distintas regiones chilenas. El rompecabezas se va armando poco a poco, seguro de que aún faltan varias piezas, pero quiero compartir lo armado hasta ahora….


“Chilenitos” actuales de norte a sur

Cada uno de ellos recoge una larga tradición dulcera, productos locales, adaptaciones o reinterpretaciones de antiguas recetas quizá hasta de las conventuales del pasado, “formulas secretas” transmitidas de boca en boca, de una generación a otra. Saberes de muchas mujeres, que raramente se encuentran en los libros de cocina; son de esas cosas que a lo más se anotan en el cuaderno de cada familia. Constituyen parte de la herencia que se lega.

Alfajores de Matilla/ Pica, Foto de Anabella 2010

Recetas ancestrales.

Bien al norte, en territorios antiguamente habitados por los aimara, aún se conservan antiguas tradiciones y preparaciones en comidas, dulces y bebidas. Debido al clima local, hay productos que no se dan más al sur mientras que otros -como la quínoa- si se cultivan en otras partes. En Pica y Matilla se preparan desde “siempre” unos particulares dulces chilenos.
Los Alfajores de Pica y Matilla, cuya receta es “secreta”.


Dulces del Norte Grande, de Pica y Matilla. Foto de Anabella

Posiblemente en otras regiones ahora último sean mas conocidos los “Chumbeques” de por allá, un amigo -viajero frecuente- me comentaba que los típicos alfajores artesanales tradicionales en el norte grande no se ven mucho; pero que si es posible encontrar los industriales (mas sureños) recubiertos de chocolate que hay en todo el país y se venden desde kioscos a negocios de todos los pelajes,

El chilenito local, el típico; no se encuentra en las grandes tiendas y su consumo es aparentemente menor. Los Alfajores de Matilla se ven poco en Arica, harto en Iquique y mucho más en Pica que en la misma Matilla,

En las chacras locales hay; limones, naranjas, limas, pomelos, tangelos, mangos y guayabas; con estos últimos preparan mieles y mermeladas que son utilizados para rellenar los dulces característicos de esas localidades (Pica y Matilla). Otra alternativa para relleno es la chancaca, bien especiada con clavo de olor. Una vez hechas las hojarascas y rellenos los alfajores – de tamaño pequeño con tres capas de masa- son terminados revolcándolos en masa molida o coco rallado.

Cómo dicen que la receta es secreta, obviamente no la he conseguido; pero les dejo un enlace a un corto de la TV local donde los podrán ver. http://www.iquiquetv.cl/2.0/2010/05/06/alfajores-de-matilla/


Algunos dulces del norte Chico.


Dulces escarchados de Pichasca. Foto de Anabella.

En el interior de Ovalle está la Comuna de Río Hurtado, río arriba hay una serie de pequeños poblados cuya subsistencia se basa en la agricultura y crianza caprina. En esas localidades y otras de valles aledaños –hasta Combarbalá- se puede encontrar otra variante de dulces chilenos, alfajores o chilenitos.

Su particularidad es un relleno muy distinto, se trata del “manjar de arroz” y encima llevan un “escarchado” de azúcar –que es un glaseado-

La otra novedad, es que muchas veces el manjar de arroz, suele ser preparado con leche de cabra -que resulta más sano, con menos lactosa y materia grasa que el de leche de vaca-. Su sabor es suave y agradable, es especiado con canela y con alguna otra especia aromática según la mano de quien los preparé y los secretos de familia. Algo que casi olvido, es destacar el color de la masa, bastante amarilla debido al uso de huevos de campo.

El manjar de arroz cuya referencia nos lleva a su pasado español, es también utilizado en Bolivia, Méjico, Argentina y otros países latinoamericanos. En el caso de los dulces del norte chico se prepara con arroz previamente remojado y lavado, cocinándolo por largo rato con azúcar y leche, especiado con canela.
En otros países el arroz va molido y en algunos les agregan además yema o huevo entero, transformándolo en postre, al que pueden agregarse: pasas, nueces, clavo de olor.

Por estas localidades nortinas, también se rellenan alfajores y otros tipos de dulces con manjar –de leche de vaca- o con dulce de alcayota (mermelada) con y sin nueces ojalá tostadas y peladas. Estos pueden o no ir recubiertos por merengue de huevo o betún, que se deja secar al aire.


Pichasca, Dulces chilenos, masa rellena de manjar
recubiertos con merengue.
Foto de Anabella.

Dulces de La Ligua.

¿Quién no recuerda las famosas “palomitas” a orillas de camino, o los vendedores que se suben a los buses con sus canastos llenos de: alfajores, merengues, mantecados, empolvados, chilenitos, palitas, milhojas y cachitos; que también pueden encontrarse en varios negocios del pueblo.


Ovalle, Dulces de la zona en La Fiesta del cabrito 2010. Foto de Anabella

La tradición dulcera de La Ligua viene desde fines del siglo XIX. Dicen que su “fórmula secreta” data de esa época, esta sería la causa de su suave y particular sabor; se mantiene hasta nuestros días. La antigua receta se ha convertido en leyenda, y aunque actualmente haya variadas formulas para hacer los dulces. Cada generación ha ido enriqueciéndolos con nuevos ingredientes, texturas, variando incluso sabores y formas, generalmente rellenos con manjar o dulce de alcayota. Dicen descienden todas de la misma receta.

Los dulces de Curacaví.

Mis recuerdos de esos dulces se remontan a viajes a la costa, en la época donde había que subir cuestas y no había tanto túnel o autopistas. Inevitable se hacía un alto en el camino, para comprar los famosos dulces de Curacaví. Lugar donde hasta hoy hay varias fábricas de dulces chilenos de reconocidas marcas. De ellas salen variados dulces tradicionales: empolvados, príncipes, cucharitas, alfajores con y sin chocolate, merengues, cocadas, empanaditas de alcayota, manzana y pera, Incluso tortas de milhojas.

La particularidad de la preparación de la masa en este lugar, es que la preparan sólo con harina y una cantidad de yemas y huevos completos. Luego viene el arduo trabajo de sobar la masa largo rato, hasta que las experimentadas manos encuentren la textura precisa; para luego estirar, cortar y hornear las hojarascas. Actualmente también han incorporado maquinara para este proceso. Hay pasos obligados, como por ejemplo rellenar y jamás embetunar al mismo tiempo, el betún se pone horas después.


Alfajores descendientes de los dulces coloniales. Foto de Anabella.

Tortas Curicanas:

Son un tipo de pastel o dulce representativo de nuestro país, hechos en la ciudad de Curicó, conocida como la “Ciudad de las Tortas”. Mis primeros recuerdos de ellas son con señoras todas de blanco, con canastos cubiertos por un pañito albo; subiendo al tren que iba hasta Puerto Montt para vender sus dulces y tortas curicanas, nadie se podía resistir en este largo viaje a comprar las famosas tortas curicanas para amenizar el viaje.

La historia de estos dulces se remonta por 1870, época en que una mujer llamada Cristobalina comenzó con los primeros dulces cuya base era masa de hojas y rellenos que van desde el infaltable manjar de leche, las mermeladas o dulces de alcayotas al que agregaban nueces y/o almendras Se hicieron conocidos por el país por su venta en la estación de trenes con las vendedoras uniformadas de blanco, bautizadas en esa época como “Las Palomitas”.

La tradición se mantuvo en la familia, las recetas se ampliaron y varias generaciones han seguido elaborando y comercializando las tortas curicanas y otro tipo de dulces como merenguitos, berlines y empanaditas de pera. Las tortas son de mayor tamaño que los tradicionales alfajores y con varias capas de masa y relleno. Actualmente se elaboran en diversos tamaños con rellenos variados; a los tradicionales de manjar y alcayota; se han ido sumando almendras y nueces, manjar con naranja y almendra con nuez. Para revisar algunas imágenes pueden ir a: www.flickr.com/photos/palomitascurico/4131217667/ http://es.wikipedia.org/wiki/Torta_curicana


Dulces por en interior de Cauquenes y el Valle del Itata.


Café de trigo, en Mercado de Chillán AGosto 2010 foto de Anabella

Alfajor Chileno de El Sauce.
Adelaida Villegas y grupo beneficiario
Proyecto PPS Emergencia de PNUD.

Estos son los rellenos con café de trigo. Partiendo con los granos del trigo, previamente limpio y aventado.

La masa de hojarasca, la preparan con 3 a 4 kilos de harina, agregándole originalmente manteca;
aunque ahora algunas mujeres la preparan con margarina. Le agregan cinco huevos (de campo) siendo dos de ellos enteros y solo 3 yemas, un poco de bicarbonato a azúcar que varía según la mano, entre medio a un kilo. Se amasa y estira, dejando la masa delgada. Se pincha y se hornean las hojarascas de vuelta y vuelta, deben quedar como una galleta. Comentaban que mientras más días de dejen guardadas antes de rellenar, más sabrosas quedan.

Para el relleno:
Se prepara hirviendo el “café de trigo” en agua, en proporción de 3 a 4 litros de agua por cada kilo y medio del café de trigo. Esto se hace en una olla grande.
Se vacía el tinte en otra olla, agregándole clavo de olor y cascaritas de naranja seca rallada o picada fina, un kilo de azúcar, dejando hervir para reducir.

A esta preparación se agrega harina tostada, que se ha preparado previamente de la siguiente manera: Se cuece el trigo dándole un hervor, luego se seca al sol; para posteriormente tostarlo en la cayana sobre el fuego. Una vez que el trigo está “doradito” Se procede a molerlo, hay que dejarlo de igual textura que la chuchoca; más o menos fina.

Una vez que se ha juntado la infusión de café de trigo endulzado, se agrega la harina tostada revolviendo constantemente, hasta dejarlo de consistencia similar al “pavo” o “chercán”, sin dejar de revolver, hasta que quede “a cuchara parada”. Una vez listo se retira del fuego y con este particular relleno tibio casi frío, se rellenan las hojarascas.


Marina Pérez " Marinita" preparando harina en su cayana. Foto de slowconviviadelsur.wordpress.com
Alfajores de Harina Dorada.
Juana Fuentealba, Sector Leonera. Guranilahue. Coelemu.
Tiempos de Fogón CETSUR. 2010.


Ingredientes para la masa:
3 kilos de harina cruda
8 huevos (8yemas, 5 claras)
¼ de manteca
1 pizca de royal (polvos de hornear)

Se mezclan los ingredientes con agua tibia. Se moja como masa de pan y se soba bien. Se estira la masa y se cortan los moldes. (redondos y de tamaño similar al diámetro de un vaso).

Ingredientes del relleno:
Agua, canela, clavo de olor, cáscara de naranja, azúcar, harina.

Preparación:
Se prepara almíbar, con agua, canela, clavo de olor, cáscara de naranja, azúcar, que quede bien dulce. Se prepara una masa de harina con agua larga como para pancutra y se deja dorar en el horno. Esta masa se muele y se el agrega el almíbar preparado para que espese. Finalmente se rellenan (con) un par de cucharadas de esta mezcla por cada moldecito. Se deja un poco de harina para empolvarlos. Se sirven al otro día.

Alfajores de Valdivia de: http://amipintacocino.blogspot.com/2010/09/alfajores-valdivianos.html.
Blog de Rosita Vargas.


Alfajores Valdivianos.
Mónica Pradenas.

La particularidad por esos lados de nuestro sur, va más bien por el tipo de relleno. Un clásico por allá es incorporar higos secos y nueces. Supongo tendrá que ver con aportes nacionales y de la colonia alemana de la zona.

Relleno de Alfajores Valdivianos.

Disolver en una olla 1 paquete grande de chancaca deliciosa (ahora hay unos paquetes pequeños, ocupar 2 de esos) con 1 taza de agua, agregar ralladura de naranja (aproximadamente 2 cucharadas).
Una vez disuelto, agregar ¼ kg. de higos secos picados en la procesadora y 200 g de nueces picadas.

Evaluar la consistencia y si está muy líquido agregar harina dorada (salteada en un sartén) para espesar, debe quedar la consistencia de una pasta
Se pueden agregar especias como canela y clavos de olor, pero Mónica lo prefiere sin ellas. Una vez espeso ya se pueden rellenar los alfajores.


Alfajores con chancaca y nueces. Angelica Bertín en comidachile.blogspot.com



Alfajores Osorninos.

Los alfajores no pueden faltas para las Fiestas Patrias por Osorno. Zona con fuerte influencia de la cocina Alemana, que se ha ido entrelazando con la cocina chilena y las costumbres que van de su mano. Los rellenos característicos de las hojarascas suelen ser: manjar, chancaca con nueces, también preparan con higos deshidratados y chancaca, tal como en Valdivia.

La autora de www.comidachile, dejó en su blog unas recetas de alfajores que llamaron mi atención. Terminamos en intercambio “epistolar”, descubriendo curiosos nexos que no viene al caso detallar. Ella recuerda que “cuando era pequeña se comía muchos los rellenos con chancaca y las diferencia eran los diferentes espesante que le ponen desde harinilla que es el más común.
En el sur si no hay alfajores p’al 18 no hay celebración”.

Lo que me interesa para por fin concluir esta vez con el tema de los alfajores, o chilenitos (que ha salido terriblemente largo) es dejarles evidencia de cómo se van mezclando e incorporando a nuestro recetario dulcero técnicas, productos y costumbres que van engrosando nuestro recetario nacional.

Manjar Blanco para relleno de alfajores.
Angélica Bertín.
www.comidachile.Blogspot.com


Receta 1.
400 gramos de azúcar
200 CC de agua
400 gramos de leche en polvo
150 gramos de crema de leche

Hacer un almíbar de pelo con el agua y el azúcar, hasta que quede a punto y se retirar del fuego.
Agregar la leche en polvo, revolviendo hasta incorporarla totalmente, luego agregar la crema. Llevar a fuego suave por unos minutos (revolviendo). Y ya está listo. Sugiere rellenar las hojarascas cuando el manjar este tibio, casi frío.

Otra receta para Manjar Blanco, de Puerto Octay.
de: www.comidachile.blogspot.com

1 tarro de leche condensada
125 gramos de mantequilla
100 gramos de nueces.

Se parte por derretir la mantequilla, se agrega el tarro de leche condensada batiendo hasta que espese. Posteriormente, se agregan las nueces picadas gruesas. Se utiliza para rellenar los dulces, una vez que esté tibia la preparación.

Relleno de chancaca para alfajores Osorninos.

225 gramos de chancaca
2 tazas de agua
Cáscaras de naranja sin lo blanco.
Una pizca de clavo de olor
6 cucharadas de harina (blanca sin polvos de hornear)
200 gramos de nueces picadas

Dorar la harina en una olla con fondo grueso, una vez dorada se deja enfriar y se reserva.
Por otra parte, se disuelve la chancaca con el agua y se agregan las cáscaras de naranja y el clavo de olor, dejando hervir a fuego suave por 15 minutos. Se sacan las cáscaras de naranja que se usaron para perfumar.

En un tazón aparte, se disuelve la harina dorada con agua fría y una vez que esté sin grumos, se agrega a la olla con la chancaca y se revuelve en forma constante a fuego suave hasta que “se pueda ver el fondo de la olla”.
Finalmente se agregan las nueces picadas. Y listo el relleno de los alfajores.





No puedo dejar de lamentar lo largo que ha salido esto, no me pude decidir a dejarlo en dos capítulos. Quiero sobre todo de agradecer infinitamente a l@s amig@s que han colaborado a sabiendas y sin quererlo: cooperando con la recolección de datos y de dulces, gracias a tod@s:

Primeramente a una interminable lista de mujeres campesinas, que han permitido conocer muchos de estos dulces. Que dejaré resumida en las Sras Hilda, Margot, Juana y Adelaida.

Felipe V, por “enganchar” con tantas ganas y conseguir el “tráfico” de los dulces de Matilla/Pica, involucrando a los “burreros” que no entendían tanto interés por esos dulces.

Isabel A, por colaborar desde Valdivia con receta de la zona conseguida de su amiga buena p’a la cocina.

Rita M, por compartir su trabajo y el de su equipo de “Los tiempos de fogón” Caldos y otros recuerdos de mujeres de Itata, en el que confluyen: mujeres, tierra, semillas, cosechas y fogón, en la creación de platos, identidad y territorio.

A las amigas/os chilenos bloger@s de infinitas recetas; quienes desparramados por el mundo, van dejado registro y compartiendo sus preparaciones (no solo de dulces chilenos): Canela Kitchen's recipes, Cocina de Mercado, Chef Potro, Dejamecocinarte, Dulcinea, En guete!, En mi cocina hoy, Espacio Culinario, La brujita de Jengibre, La cucina del topino, La Sartén y el Mango, Polin en la cocina, Sweet Cakes Toronto especialmente a Cocina chilena.


Entradas anteriores sobre nuestros dulces en este blog:

http://cocinartechile.blogspot.com/2008/07/postres-chilenos-1.html
http://cocinartechile.blogspot.com/2008/08/postres-chilenos-2.html
http://cocinartechile.blogspot.com/2008_08_24_archive.html

jueves, 17 de septiembre de 2009

Cocina chilena en fiestas patrias

Asado de cabrito en Ovalle 2009. Foto de Prodesal Ovalle






Ya estamos con nuestras fiestas patrias ad portas, lo que significa que ya empezamos a escuchar cuecas y música chilena seguidito en las radios… Por acá ya llevo un par de semanas oyendo ritmos de todo chile y, varias veces al día el himno. Se debe a que al lado hay un jardín infantil y las tías se esmeran en preparar el acto para mostrar a los padres y madres las gracias de sus chiquitos.

Comenzaron hace días las ofertas dieciocheras; algunos a la antigua usanza se preocuparon de la tenida ad hoc y otros sufrieron buscando “disfraces” para cumplir con los pedidos de jardines y colegios para la consabida fiesta escolar.

Hoy en los lugares de trabajo no faltará la empanada y el vaso de vino, para iniciar la celebración aunque me consta que ya ayer partieron los primeros.

Para ir armando el ambiente, ya se hicieron las tradicionales encuestas: sobre si aún se estilan los aguinaldos o si fueron reemplazados por “la cajita con mercadería”, sobre dónde irán a celebrar, o dónde encontrar las mejores empanadas.

No se que tanto se pinten las fachadas de las casas para esperar el 18, cosa que antaño fuera un ritual habitual. Estas semanas por los campos escuché que varias señoras, cambiaron el pintar la fachada por hacer un aseo profundo para recibir el 18 con ganas.

Ya se huele el humo de parrillas, el atracón de empanadas, anticuchos, choripanes, pebre, chichas, pipeños, vinos y demases. Las aglomeraciones en las fondas y todas las cosas típicas de fiestas patrias. Eso si que este año es “especial”, porque se nos acerca el bicentenario y con ello lo más probable es que la chilenidad ¡nos dure todo un año!. Parte con acto multitudinario en la Alameda dentro de unas horas y en provincias cada una tendrá lo suyo.

¿Han leído acerca del llamado fenómeno de las cuecas bravas? Bien me parece este renacimiento del gusto por bailar cuecas entre los citadinos, hay algunos lugares muy entretenidos para disfrutar de ello durante todo el año.

Llevo varios días pensando en esto de la comida chilena, fiestas patrias y el Bicentenario; por supuesto muchos más están en la misma onda y desde hace más tiempo…

A tono con la fecha, la televisión abierta estrenó de la segunda temporada de la serie documental “Recomiendo Chile: Saberes y sabores de nuestro país”; notable iniciativa en la que Chef de Les Toques Blanches -del Capítulo Chileno- se embarcan por segunda vez. Y por si alguno no estaba enterado, esta es una iniciativa de la fundación del mismo nombre que lleva siete años trabajando; entre sus objetivos originales está el visibilizar y valorar el rol de la mujer campesina, resaltando su ancestral contribución al cuidado de las semillas, del arte culinario, del valor de sus cultivos, recogiendo su saber y cultura campesina. Llevan ya varios años realizando una serie de importantes actividades para rescatar y dejar registro del patrimonio inmaterial a través de comidas, en realidad es más que eso pero quedará en mi tintero por ahora.

Volviendo a los festejos populares; cada ciudad y pueblo chileno debe estarse aprestando “a sacarse los guantes” y lustrando los zapatos para bailarse las correspondientes patitas de cueca en las fondas de cada localidad a más de alguno le tocará bailar las cueca más larga que he conocido, la del 19 (con el balance con el vaivén…).

Hasta hoy no había tenido tiempo para sentarme a alimentar este espacio, pero vamos al grano; ya este blog es para aportar algo más al rescate de comidas y bebidas chilenas. Del año pasado pueden revisar algunas recetas tradicionales de estas fechas en
CocinArte : Blog dieciochero.

Este año le sumaremos a la lista un patriótico postre y algunos otros tragos chilenos que fueron el resultado de un listado de elaboración colectiva, que me pareció oportuno compartir ahora.

www.zancada.com/.../imagenes//imagenesdulce.jpg



Dulce Patria


Este es un postre y, está descrito como huevo mol en su mejor expresión, cuentan que tiene mas de cien años, creado por Juanita Basaure que trabajaba para la familia de Eusebio Lillo- el mismo de nuestra canción nacional-.


Según leí; fue el bisnieto de don Eusebio -el que contó que de regreso de un viaje- su bisabuelo comentó en un almuerzo un delicioso postre que había comido. Los postres eran su debilidad y consideraba que los chilenos eran "sabrosos pero burdos", eso inspiró a doña Juanita quien hizo el postre siguiendo lo que escuchó mientras servía la mesa, el resultado fue bueno, pero no se parecía al original.


Posteriormente familia se traslada por un año a Europa y llevando a Juanita, que allá ingresa a una escuela gastronómica en París para perfeccionarse en repostería. Terminado el curso, la joven se recibe con los máximos honores e inventa un postre que ella llamó "Dulce Patria", en honor al himno nacional.


El cronista gastronómico Ruperto de Nola, lo describe así “Se trata de un postre bastante bueno, muy en la onda de muchas otras cremas que se usaban en Chile hacia fines del siglo XIX, y que, en el fondo, no es más que una "crema inglesa" o "custard" aromatizada con almendras”...




Garrafa o Damajuana

Más Tragos Chilenos
Para contextualizar, debo contar que hace un tiempo participo en un entretenido sitio dedicado a compartir datos y reflexiones sobre lugares donde comer y beber, en que los que comentan son ciudadanos comunes y corrientes como cualquiera de nosotros, me refiero a La Buena Vida o LBV.
En ese espacio comenté de algunos tragos chilenos de antaño y solicité que los que quisieran ayudaran a dejar registro de otros, resultó un interesante ejercicio de memoria colectiva y llegaron aportes varios.

Aqui les dejo algunos de ellos, La Carambela, El Pihuelo y La Chupilca. El ponche de erizos.

La Paloma (Anís con Mineral).
Juanito Para (pisco sour con sprite).
Calcetín de Paco, cerveza con menta.
Pantera Rosa, Pisco, Fanta y leche condensada. Los viejitos también tomaban aguardiente con agüita de culén (nuestra equivalente a la pap) en los años 40-50. No se si tenía nombre ese.
124… Vino blanco 120 + Bebida Quatro.. (deberia venir tb con un zolben pa la caña según la del dato).

El Canarito, aporte que llegó con increíble video incluido, que “le lleva” vino blanco, huevos y canela y azúcar. (les recomiendo ver el video).
No olviden el mítico Mai Tai de la cana: el Pájaro Verde. Agarre agua ras, barniz u otro, ponga jugo de limón...espere un par de días a que se "corte" (separando los solventes del resto) y beba... Mientras que otro de los comensales recordaba para el mismo trago la siguiente receta: Colonia de guagua, pan fermentado y cáscaras de fruta, e irónicamente comenta que es un manjar.

Otras sugerencias fueron por el lado de, Pisco con Kem Piña, nada más fresquito para una tarde de verano.

También está el "Bayleys Criollo": Pisco con leche con manjar bien heladito, se sirve con hielo obviamente.

Otro dato del Pantera Rosa que había escuchado otro de los comensales de LBV, que era pisco con vino tinto...

El más simple de todos, el Pinguino, agua con hielo y uno sin nombre de noche de carrete, pisco con te supremo, (según el, weno weno a las 4 de la mañana).

Uno que creen era medio chamullento, el Barro Barroso cuyos ingredientes eran cerveza con cocacola, supuestamente ingerido en Rancagua.

Pisco + tónica + rodaja de limón = Piston, creación del que dio el dato y dice que es para cuando no alcanza la plata pa un buen vodka, mejor un buen pisco que un vodka malena. Aunque es tan simple que no dudo que ya exista, pero no lo he visto. Si lo han visto en algún bar, pide le avisen p’a cobrar los derechos.

Otro aporte para cuando no quiera tomar algo muy fuerte -o cuando el barman no es muy ducho- el amaretto con tónica (igual que el vodka tónica) me imagino que el vodka vainilla debe quedar bien también :) así lo amargo le quita ese exceso dulce :)

Chicharron, Chicha de uva con ron, Esta creación es de un día por una semana de fiestas patrias, jugando cacho y naipes en casa de quien lo recomienda. Dice que no faltaron los comensales que confundieron los vasos del cacho con los del vino...

El Gloriado ó gloriao, para los funerales y para el resfrío antes de dormirse: Azúcar quemada, cáscara de limón, una medida (generosa) de aguardiente, últimamente se ha reemplazado por pisco, pero no es lo mismo. Completar con agua hirviendo.
Para el resfrío, tomarlo con dos aspirinas y prepararse para traspirárselo todo.

Supongo que el vino navegado si que lo conocen todos: clavito de olor, azúcar y canela....

Ponche de picorocos: Para una jarra de licuadora de 1.5 lts. se cuecen 6 picorocos, se desmenuzan y se ponen en la jarra, a lo que se le agrega un litro de vino blanco previamente enfriado en el refrigerador, un corto de coñac y azúcar a gusto, se bate y se sirve espolvoreado con canela en polvo....el ponche de machas será para otra vez. (Así lo prometieron)...

Y dejé para el final dos buenísimos datos que dieron para seguir incrementando el conocer otros tragos: acá. Y más en : http://www.curacavi.com/kz/comuna/farandula/87-tragos-chilenos.html

Feliz 18 y agradeciendo especialmente a l@s amig@s de LBV:
Mono, Pancho Araya, Natalia, Caroc, Felipe, Germán, Oscar Macias, Lasmallen, Natalia (Tala), Gloria María, Lupula.

Pueden revisar el listado y los ingeniosos comentarios en
Memoria colectiva... http://labuenavida.bligoo.com/content/view/550529/Memoria-colectiva.html#first
Parto a lustrar los zapatos y a planchar el pañuelo, esta noche comienzan las fondas.

martes, 4 de agosto de 2009

Postres chilenos (3)

Postres con leche:

Leche Nevada, Leche Asada, Sémola con leche, Arroz con leche y Macho Ruso.

manologo.files.wordpress.com/2009/05/leche_co...

En estos últimos tiempos en que van proliferando nuevos lugares para comer y tomar en nuestro país; de la mano con mayor cobertura mediática tanto en prensa escrita como en televisión y varios sitios en Internet dedicados a ofertas de comidas y bebidas en nuestro país, es que me surge con mayor fuerza el pensamiento de que es una lastima que no tengamos aún como país una fuerte oferta gastronómica “chilena”, algo se avanza pero falta…

“La gastronomía es una disciplina que necesita su toque de ilustración y su pizca de acicate crítico. Padecemos una inflación de recetarios y programas de cocina, y no parece que el sufrido televidente ni el curioso lector puedan procesar tanta información; en cambio, es necesario recuperar la página escrita y reflexionar de dónde venimos y adónde vamos gastronómicamente hablando.”
Cita tomada de: Crítica de la razón gastronómica, de Javier Pérez Escohotado.

Tan interesante me ha parecido esto, que no me quedó más que perseguir el libro para poder conocer sus reflexiones y opiniones. El autor un español; escritor, profesor y doctor en filología hispánica. En una serie de ensayos cortos intenta abrir en la gastronomía un espacio de curiosidad, llevándola de la mano con la historia, la historia del pensamiento y de la cultura, para colaborar con que el presente recupere su memoria gastronómica.

Con estas lecturas a medio camino y, luego del pedido de un conocido de proporcionarle algunas recetas de postres antiguos de nuestro país, es que se me ocurre retomar el tema de los dulces y postres chilenos.

Anteriormente en este sitio Postres Chilenos (1) y Postres chilenos (2).


http://www.indap.gob.cl/observatorio/images/stories/azucar%5B1%5D.jpg


Algo que tengo “en mente”, que es casi imposible pensar que hoy en día haya una cocina autóctona pura; ni aquí, ni en la quebrada del ají.

Un célebre blogero español -diario del gourmet de provincia…- premiado este año, plantea que: “cuando hablamos de cocinas autóctonas no hablamos de cocinas puras, sin contaminación de otras influencias llegadas de fuera, sino más bien de cocinas que son capaces de sumar esas influencias y hacerlas parte de algo que sigue siendo diferenciable”. Y aunque él habla desde las cocinas autóctonas españolas; es perfectamente extrapolable a las cocinas del mundo y por supuesto a la nuestra.

Por ahí va el hilo de nuestras comidas y obviamente de nuestros postres y dulces. Basta con recordar que el azúcar no era un ingrediente utilizado por estas tierras, antes de que fuera introducido por los colonizadores. El endulzante natural que se podía encontrar antes de eso era, la miel.

Los postres, fueron introducidos en Chile por los españoles a través de la repostería, en “Historia Verdadera de la Conquista de Nueva España” citada por Pereira Salas, el autor menciona los “suspiros de monja”, el alfajor moro, los mantecados y polvorones, pero sobre todo del manjar blanco. Reseña del consumo de arroz con leche -postre que viene desde la colonia- y nos hace saber que era comida de tarde, acompañada de galletas y luego de postre frutas de la estaciòn, en el capítulo de La cocina en la Patria Vieja y en la Patria nueva. De la fabricaciòn de la sémola en nuestro país, que es usada en postres y recetas saladas, esta se remonta a 1779, en la fabrica de fideos y sémola de don Antonio Morgado. Por último Pereira Salas describe la Mazamorra como especie de gachas de harina de maíz con azúcar o miel, siendo tambien galleta rota y/o maíz partido y cocido.



http://www.ceibal.edu.uy/contenidos/areas_conocimiento/cs_naturales/quimica081027_cana_de_azucar/vamos_a_conocerla.html

Si los postres son dulces, ¿de donde sale el azúcar?


Se sabe de ella poco más de 5000 años. Tiene una larga historia que va de la mano con conquistas y viajes; en Persia ya se hablaba de ella como “caña que da miel sin necesidad de abejas". Posteriormente Alejandro Magno un gran viajero la lleva a Europa desde Asia, los griegos se la heredan al Imperio Romano, que la llamaron "sal de la India".

Mucho después por el siglo VII AC. e invasiones mediante, se difunde el consumo de azúcar por los árabes; aficionados al dulce y desde ese entonces, se descubren sus variadas posibilidades y la van introduciendo por donde pasan. Mucho después y por las Cruzadas, se conoce este producto en el mundo cristiano.

Recién en la Edad Media, llega a España lugar donde se la implanta como una especia alimenticia, igual que la sal o la pimienta y es usada para “perfumar platos”.

Bruno Laurioux -en Identidades Nacionales, peculiaridades regionales y coiné europea en la cocina del Medioevo- cuenta que la influencia de nuevas prácticas y recetas de procedencia ibérica, sobre la cocina italiana hace siglos; destacando particularmente la costumbre de espolvorear los platos después de cocidos con una mezcla de azúcar y canela.

En España los boticarios la incluyeron en sus recetas, preparando pócimas y medicinas recomendadas a sus clientes para la cura de varios males, entre ellos el “mal de amores”.



Ingenio azucarero usuarios.lycos.es/mird/images/Cuadro%20Ingeni...


El azúcar sigue viajando a través del tiempo y del mundo; con el descubrimiento de América, viaja de manos de los conquistadores españoles a Santo Domingo, luego a Cuba y México. Con los Portugueses la caña de azúcar llega a Brasil, por los Franceses a sus colonias del Océano Indico y por los Holandeses a las Antillas. Suma y sigue, a fines del siglo XVII la producción de caña y su consumo ya estaba masificado casi por todo el mundo; pero recién en 1705 un químico francés descubrió las propiedades azucaradas de la remolacha y un par de años después un alemán extrae y solidifica el azúcar de esta planta dando origen a las primeras fabricas de azúcar de remolacha.

Si mal no recuerdo, por el norte de Argentina –Tucumán- hubo una serie de ingenios azucareros donde procesaban la caña de azúcar, (pero no me ubico en fechas). Mientras que en Chile mucho mas tarde se desarrolló la industria azucarera a partir de la remolacha.
Ambrosio O´Higgins se esforzó por introducir en Chile el cultivo de la caña de azúcar, el arroz y el algodonero. Citado por Barros Arana en su Historia General de Chile.

En “Lo que se come en chile”, de Ismael Espinosa, se comenta que en tiempos coloniales la región de la Ligua tenía mucho que ver con los dulces, ya que el azúcar llegó a esas tierras durante el siglo XVII y que la Quintrala cultivaba la caña en su hacienda de El Ingenio.

Para abastecerse de azúcar, antes de eso necesariamente debían traerla desde el Perú y así y todo se empiezan a instalar en las mesas de nuestro país postres a la usanza española, combinando entre otros leche y azúcar.

Entre ellos destacan varios que se siguen preparando hasta hoy en día, la leche merengada española dio paso a la leche nevada, la leche frita española está remotamente de alguna forma emparentada con la leche asada y, el arroz con leche es de similar factura en ambas partes.

También tenemos la sémola con leche, el origen del término sémola es italiano, viene del latín ‘simila’ y su significado: flor de harina o la mejor harina. Por ultimo mencionaré el Macho Ruso, postre que se prepara hasta hoy en día en el campo de la IV región, no se si se prepara en otras partes de nuestro país.


creativegan.net/.../2006/12/arrozconlecheb.jpg

Arroz con leche
Mariana Bravo W
Cocina Popular


1 taza de café de arroz remojado desde el día anterior
4 tazas leche
1 taza de café de azúcar
Vainilla o cáscaras de limón o canela

Se junta todo y se cuece a fuego lento más o menos 1 ½ hora. Se sirve solo o acompañada con frutas en compota o con tajadas de piña alrededor.

Nota: Generalmente este postre se sirve solo y espolvoreado con canela en polvo. Hay versiones actuales en las que se agrega al momento de la cocción algo de anís y finalmente se acaramela azúcar y canela sobre el postre.


Leche nevada
Mariana Bravo W
Cocina Popular

1 litro de leche (5 tazas)
2 cucharadas de harina o maicena
3 huevos
1 taza de azúcar
Vainilla o cáscara de naranja o limón

Se baten las claras como para merengue, se hace servir la leche y cando está hirviendo se echan por cucharadas las claras batidas, para que se cuezan en la leche. Cocidas se sacan con cuidado y se ponen en una fuente.

En una cacerola se baten bien las yemas con el azúcar y se le va echando la harina de a poco, se une bien y se vierte la leche en hilito, cuidando que no se formen grumos. Se revuelve todo el tiempo, hasta que se cueza la harina (o la maicena).

Esta leche de crema se pone tibia en un azafate o compotera y encima se las arregla la nevada hecha con las claras.

http://images.miarroba.com/?e=868248&a=193293223

Leche asada
Miguel Subercaseaux
Cocina Práctica Chilena


3 ½ tazas de leche
5 huevos
1 palito de vainilla
7 cucharadas de azúcar granulada
2 cucharadas más de azúcar (para caramelo).

Coloque las dos cucharadas de azúcar en una pailita con una de agua y lleve a fuego hasta que se derrita tomando color rubio. Vacíe al molde dándolo vuelta para que quede completamente cubierto.

Hierva la leche con el azúcar y la vainilla durante 5 minutos, retire y deje enfriar. Bata los huevos juntos, clara y yema, agregue la leche tibia y colada y vacíe al molde. Lleve al horno por ¾ de hora, deje enfriar antes de desmoldar.






Sémola con leche
Mónica Alfaro
Cocinando con Mónica


1 litro de leche
3 huevos
1 taza de sémola
½ cucharadita de vainilla
Cascaritas de limón

Se pone al fuego la leche, junto con la vainilla, la cascarita de limón y el azúcar. Una vez que suelte el hervor se agrega la sémola en forma de lluvia. Ya todo cocido se retira, se deja entibiar y se añaden las yemas y las claras de huevo batidas. Se vacía en un molde acaramelado y se deja dorar.

Nota: Generalmente al preparar este postre se suele hacer sin los huevos que se indican en esta receta y, una vez cocida la leche con algo de azúcar y espesada con la sémola, esta se vierte en una fuente o moldes individuales previamente acaramelados, el otro clásico es cambiar el caramelo por un almíbar hecho con azúcar y vino tinto.

Macho Ruso con miel, 2009. Anabella





Macho Ruso
Margot González
Pichasca IV región

Leche
Harina blanca cruda
Canela
Cascarita de naranja seca
Un poquito de maicena

Cocer la leche con canela y cascarita de naranja, luego diluir la harina cruda en agua no muy fría y la maicena si quiere ponerle, asegúrese de diluir bien y de colarla para que no tenga grumos.

Hierva la leche, una vez hervida agregue la harina y maicena diluidas, revolviendo hasta que vuelva a hervir y la harina esté cocida.

Tomar una budinera y mojarla, debe quedar humedecida sin restos de agua y se le echa todo el contenido de la olla. Se deja enfriar al aire y después se lleva al refrigerador, sin congelar. Cortar en trocitos y servir de postre con miel o arrope de uva.

Nota: Este postre también lo sirven con almíbar de vino o mermelada.
La semana recién pasada por la VI región, un grupo de mujeres recordaban un postre similar pero según decían el nombre era otro; no estaban muy seguras pero por esa zona lo llamaban mazamorra y se servía con almíbar de vino.