sábado, 18 de junio de 2011

Recuerdos desde la cocina, día del padre.

 A la derecha Miklos –Nicolás- mi papá. Izq su hermano mayor Joska (José)

Estoy tratando de hacer un esfuerzo por recordar a mi papá en la cocina de la casa. Francamente no hay caso. Vivimos en Santiago, Osorno y Puyehue, en ningún lugar de esos él cocinó. No era rareza, era lo que se estilaba en su época.

Era amante de la buena mesa; pero de cocinar… ni idea. Tan así que ni siquiera lo recuerdo haciendo asados, comparación que surge al recordar a varios papás de amigas o amigos que no cocinan y si son (o se las dan de) expertos en parrilleo. 

Pero como siempre debe haber una excepción,  una sola vez vi a mi papá prendiendo carbón para asar “mititaes”. Solo recordar ese sabor, me hace agua la boca. Casi diría que siento el olorcito particular (con harto ajo).

Ya conté en el  #bloguerazo  que hicimos  como homenaje el día de la madre, que mi papá era Transilvano de nacimiento.

Los  mititeis -con cariño mich- característicos de Rumania, son unos rollitos de carne molida muy condimentados; sobresale el ajo. En mi casa nadie sabía prepararlos, pero se comían frecuentemente en mi infancia gracias a la inolvidable “tía Eva” o Evy . Otra rumana que aterrizó con su familia en Santiago, gracias a quien conocí esta preparación deliciosa que era el deleite de mi papá.

Ella sin ser parienta, pasó a ser familiar. Como no, si venía del mismo pueblo que mi padre y se encontraron en una fiambrería en plena calle Providencia (fiambrería Praga que ya no existe, cuya dueña era Húngara). Evy resultó ser vecina de la familia de mi papá allá en Transilvania, y acá años después compartió su receta de mititeis con nosotros. Ustedes tendrán que buscarla en internet ya que en este instante estoy a kilómetros de mis recetarios.  Si quieren encontrar en Santiago, tendrán que esperar a fin de año y cruzar los dedos para que en el Bazar de las Damas Diplomáticas, se vuelvan a instalar los Rumanos.

La clave decía ella, era usar carne molida de cogote, harto ajo y otros condimentos; agregar algo de agua a la mezcla. Dejar reposar varias horas antes de poner a la parrilla.

 Mi viejo, Ernesto un primo de su papá que también llegó a Chile y mi tío, el último en venirse.

Mi viejo llegó Chile a los 17 solo, en barco buscando mejores horizontes y por lo que el contaba; en realidad fue porque no le tentaba nada la idea de hacer servicio militar rumano. Ya en ese entonces la zona había cambiado de manos.

Nunca contaba demasiado de su familia, o de su infancia. Había que pillarlo en momentos especiales para que largara algo.  Sé que desembarcó en Iquique, que su primer trabajo fue de nochero en alguna mina. Imposible que hiciera nada distinto, no hablaba palabra de castellano. Pero sus nociones básicas de latín y rumano, permitían que entendiera algo.

Después, se vino a Santiago y otro europeo le ofreció trabajar como vendedor viajero.  Así que recorrió Chile de punta a cabo, miles de veces. No dejaba de sorprenderme como conocía tanto pueblo chico, estaciones de tren, ciudades, ríos, lagos que a mí me eran difíciles de recordar en las pruebas de “geografía”. El aprendió en la práctica geografía, historia y costumbres chilenas. Además sus buenos garabatos (que parece es lo primero que aprenden los extranjeros). 

Así viajando y trabajando, no le quedó más que acostumbrarse a comer lo que le sirvieran y aplicaba el dicho “donde fueres haz lo que vieres” y come lo que te sirvan. 

 Cazuela, en Curicó Festival de caldillos y cazuelas Chef del Maule. Foto de Anabella 2011.

Y de tanto comer distinto, siendo bueno para las sopas; le agarró el gusto a cazuelas, pescados en caldillos. Le hacía rechupete a los guisos como el charquicán y otros. El pastel de choclo, con azúcar por favor!
 Mariscales en Mercado Coquimbo. Foto Anabella Mayo 2011.
Mariscos pocos, solo locos y camarones. En momentos de osadía extrema; pastel de jaibas. Del curanto solo las papas, carnes y longanizas. Empanadas si, de todas.

Me acuerdo de dos anécdotas graciosas, vinculadas a mi papá y la “cocina”. Una que ahora me parece criminal. Viviendo en Osorno, un camionero le trajo de regalo un cajoncito (java chica) de Ostras desde Angelmó, Puerto Montt. 

Nicolás (Miklosh) mi papá las anunció con tantas ganas. En casa en ese entonces en Osorno, se compró pan de molde en el “Rehnania”  y había mucha mantequilla de campo (creo no he vuelto a comer una tan rica (hecha en casa, en la Hacienda Gol Gol) donde él trabajó un tiempo.  

Todo listo y dispuesto, hartas tostadas y la mantequilla en la mesa. Mi papá aparece con tres ostras… las probamos con jugo de limón. Supongo debe haber sido un sabor nuevo para mí. No es eso lo que me marcó, sino que luego de intentos varios de seguir abriendo ostras, con mucho esfuerzo y probando distinto “instrumental”, decretó que estaban malas

El cajón entero a la basura, no fue capaz de reconocer que se le fueron en collera (no sabía abrirlas). Atroz!!!

 Ostras en Angelmó. Marisa de chile http://static.panoramio.com/photos/original/63406.jpg

La segunda historia, ocurrió cuando nos quedamos solos unos meses. Mi mamá viajó a Hungría a visitar a mis abuelos maternos,  a mí me dejaron interna ese tiempo. Mi papá “me sacaba” los fines de semana. Menos mal, o hubiera perecido de inanición.  Mi padre no sabía cocinar… tan así que ahora recuerdo muerta de risa; que un sábado al almuerzo decidió que intentaría hacer algo de comida. Generalmente almorzábamos y cenábamos en el Gran Hotel, restaurantes o Círculo Español de Osorno, lo mejor era donde “Don Otto”, en plena plaza.

Su primera y última incursión a cargo de hacer la comida en casa, empezó con una sopa en sobre. No sé si recién salían al mercado o era que mi mamá dejó unas compradas para emergencia, porque no recuerdo haberlas probado antes. La puso en la olla, con el liquido indicado, revolvió al fuego y apenas hirvió la sirvió.  Uf, la sopa más mala de mi vida. Estaba cruda, no leyó las instrucciones donde decía deje hervir xx minutos.

Sin saber cocinar, Nicolás era de gustos exquisitos para la comida, de esos mañosos. Era capaz de mandar de vuelta un plato en un restaurante y esperar que llegara en su punto.  Tenía una mezcolanza de gustos.
Algo que no perdonaba era, que junto al desayuno con harto pan con mantequilla, fiambre, queso siempre tenía que haber algo dulce. Unas galletas, algún queque o pastel.  

Como mi mamá era seca para la pastelería, se lucía con sus recetas húngaras y europeas en general. Algo que recuerdo especialmente, sobre todo cuando salíamos a pescar al alba con mi papá, eran infaltables unas galletitas que se guardaban semanas en un frasco. Mientras más días estuvieran guardaditas en el frasco, más rica se ponía la galletita. Aquí va su receta. Pruébenla, les encantarán los pogacsa (se leería pógacha).
 pogacsa.jpg   de http://makoforum.hu/viewtopic.php?f=17&t=148

Edes vayas pogacsa (traducción literal, dulce mantequilloso pogacsa)
Receta textual, del cuaderno de mi mamá.

200 gr mantequilla se juntan con 600 gr harina, una pizca de sal, 3 cucharadas de azúcar en polvo. 1 a 2 cucharadas de rhon. Crema más o menos 1/8.
Se junta todo y se forma una masa, se estira al grosor de ½ dedo. Se forman los pogacsa del tamaño deseado. (ella usaba una copita chica)
Se hacen cortes  así # , como una rejilla. Se pinta con yema y se ponen a horno caliente.


Feliz día a los papas, les deseamos l@s bloguer@s agrupad@s en http://buscadorderecetaschilenas.blogspot.com/

Este fin de semana visite bloguerazo por los papás acá En curso: Celebrando el día del Padre 2011

lunes, 30 de mayo de 2011

Somos lo que comemos. Caldillos y Cazuelas.

6 ° Festival de Caldillos y Cazuelas. Curicó Mayo 2011. Foto de Anabella

Esto de las comidas, es todo un tema. Harto más que solo juntar un par de ingredientes, y usar técnica(s) de cocción (o no) para transformarlos; de producto/s crudos, a cocidos o asados; e incluso ahumados - en “nuestras comidas”-.

Hablar de nuestras comidas o de las comidas chilenas, inevitablemente nos lleva al tema de identidad. No quiero ponerme densa, es un tema en el cual seguramente cada uno de nosotros tiene ideas y opiniones, puede que en algunas estemos de acuerdo y en otras; solo medianamente o simplemente en posiciones contrarias. 

Si creo que si hay algo en que seguramente todos estemos de acuerdo, consenso le dicen ahora…. Chile es un país de cazuelas. 

Todos conocemos y hemos comido cazuela. Hay miles de recetas de cazuelas en los muchos libros de cocina existentes, en revistas y sitios web de cocina chilena. Incluso hasta se hizo famosa hace algunos años la madre de un futbolista, no por el hijo; sino por su cazuela. 

A lo largo y ancho de nuestro país se come cazuela a diario. Sea invierno o verano, es un infaltable en muchas mesas. También compatriotas que viven lejos del terruño, preparan cazuelas con los ingredientes que puedan encontrar a mano.

Algo similar acontece con otro plato “calduo” (con caldo), similar a las cazuelas, llamados comúnmente “caldillos”. Nombre con el que en este país se engloban a caldos o sopas de pescados y/o mariscos.

Para no “pecar” y partir de algún punto conocido, o al menos uno que no ha sido rebatido por nadie -que yo sepa-, partiré por dejar citado a don Eugenio ya que es el primero que dejó huellas históricas organizadas de nuestras cocinas y por escrito. 

En sus Apuntes para la Historia de la Cocina Chilena, de la cazuela dice lo que sigue:
“Sopa guiso elaborado principalmente de carne de ave, cerdo o vacuno, acompañada de arroz, chuchoca, papas y verduras, servidas en el caldo de su cocción. La cazuela procede de la tradicional olla podrida española, derivándose su nombre, por metonimia, del que tienen el recipiente empleado en su cocción”. 

Desde lo que he visto –en cuanto a cazuelas- en distintos lugares del país, don Eugenio se anduvo quedando medio corto. Es que al menos hoy en día –para poner ejemplos que he tenido ante mis ojos- por el norte chico se preparan también cazuelas con cabrito. O con salones, que son uno de los cortes de carne, salados y deshidratados. En resumen charqui (usados desde épocas remotas), hasta con el huesito .Tambien se que más al norte, preparan cazuelas con llamo y por el extremo sur con otros carneos.

Mientras que por la VI región y también más al extremo sur de nuestro país, los corderos también caen a la olla de la cazuela, ya sea en un trozo o en forma de albóndigas o machitos ahogados. Y hay que decirlo, esas también son unas deliciosas cazuelas.


Don Eugenio, en su glosario gastronómico también nos propone una definición de la clásica preparación a base de pescados y/o mariscos calduos. Y define Caldillo como caldo o sopa preparada con pescado, mariscos, cebollas y, ocasionalmente papas. A veces se le agrega leche, asemejándolo al chowder norteamericano (según su propia descripción).

Chile está lleno de caldillos y cazuelas. 

Afortunadamente pudimos ser testigos directos y comprobar esta afirmación. En la plaza de Curicó, el primer fin de semana de Mayo. Viernes y sábado se llevó a cabo el 6° Mercado de Caldillos y Cazuelas. Era un “imperdible”, hacía años escuchaba de la iniciativa, pero siempre sabía de ella una vez culminada.


Los Chef del Maule, hace ya varios años llevan adelante esta notable hazaña, desgraciadamente creo que con menor difusión de la que realmente merece. Porque juntar en una ciudad caldillos y cazuelas venidos de tantos rincones de chile, no deja de ser complejo. Toda la logística, el traslado de la gente, los productos y el intercambio que realizan entre los cocineros que van, con escuelas y alumnos de gastronomía de escuelas locales. Es ciertamente una enorme tarea.

Sábado, segundo día. Foto de Anabella.

Los que asistieron, se paseaban entre uno y otro puesto con un pocillo de greda y una cuchara, en la mano. Previa compra de un vale, que daba derecho a una “degustación”, Había cazuelas y caldillos para regodearse, y era posible comprar vales extra y darse el gusto de probar todo lo que quisiera/pudiera.

Rapa Nui también presente, foto de Anabella

Productos de la Isla de Pascua, presentes en su caldillo.

Parto por Rapa Nui, porque para mí fue toda una novedad. Es distinto ver y probar que saber por textos o de oídas. En plena Plaza de Curicó había un plato Pascuense. ¿Qué tal?. Y podíamos mirar ahí mismo los productos utilizados en su preparación. Una de las variedad es de plátano existentes por allá, maíz o choclo, papa, ñame. Una verdadera clase de la biodiversidad local!

Productos sureños. Hongos, huevos y al fondo murtas. Foto de Anabella.

Papas de colores, piñones, merken, ají ahumado y murtas frescas. Foto de Anabella

En la Ollita Deleitosa, Sonia Montecino habla de mestizajes, préstamos y creatividades. De los estilos y diferencias de las cazuelas. Acá eran ellas mismas, las cazuelas y los caldillos los que nos hablaron en voz alta de las distintas identidades de cada uno de los platos, que sumados son parte de nuestra identidad Chilena.

Algunos de los presentes en esta muestra: Caldillo del Secano Costero. Quínoa, ulte y mariscos. Cazuela de Asado de Tira con chuchoca. Cazuela de Mariscos con luche. Caldillo de Carnes y papas nativas. Cazuela de Cabrito del Valle del Elqui. Caldillo Rapa Nui. Cazuela de Cordero con Luche y Oda al Caldillo de Pablo con un Twist. Desgraciadamente no tomé nota de todas, caminar cámara en mano, platillo, cuchara y demases en mano, dificultaban además el tomar notas.

Caldillo mariscos hasta con lapas. Foto de Anabella.

Y para los que creen que nuestras cocinas son monótonas o poco diversas, échenle una miradita a algunos de estos platos, y eso que en esta feria solo estaban presentes caldillos y cazuelas. Tampoco todos, porque aunque no lo crean hay más.

Cazuela de la Patagonia. Foto de Anabella 05/2011.

Caldillo carnes y papas nativas. Foto de Anabella 2011.

Sigamos vitrineando, un vistazo a nuestras cazuelas y caldillos de lo más variado, de los sabores mejor ni hablo. Cada plato uno particular, obviamente a unos nos gustaron más unos que otros, había sabores para regodearse, de tierra adentro y del mar. De norte a sur.

Caldillo Mariscos. Foto de Anabella 2011.

Cazuela con luche. Foto de Anabella 2011.

Cada plato representativo de un lugar, con sus ingredientes algunos solo posibles de encontrar en esos lugares. Otros se repiten a lo largo de nuestro país, de la costa o de tierra adentro. La froma de condimentar o los ingredientes utilizados en la sazón, tambien aportan lo suyo y marcan sutilezas y diferencias.

Cazuela de Asado de Tira. Foto de Anabella 2011.

Con Mariscos y ulte, Foto de Anabella 2011. 

Las cazuelas y caldillos nortinos, son distintos a los sureños y seguramente varios de estos platos bien desconocidos en la zona central chilena.

Caldillo Rapa Nui. Foto de Anabella 2011.


Cazuela con carne y papas. Foto de Anabella 2011.

Una cazuela con chuchoca. Foto de Anabella 2011.

Otra cazuela. Foto de Anabella 2011.

Y para que inventar, no me acuerdo su nombre, pero veo carne, papas luche y otras verduras. (Ojalá quienes fueron pudieran acordarse y avisar).

Si busca estas recetas de caldillos y cazuelas en algún libro de cocina, difícilmente la encontrará. Solo recién y desde no hace tanto tiempo hay una creciente preocupación por dejar registro de este tipo de preparaciones; de uso común y cotidiano en distintos lugares de nuestro Chile. 

Ya llegará el día en que podamos encontrarlos fácilmente y así dejar de lado esta idea, de que somos tan poco variados en nuestras cocinas. Por mi parte he ido dejando anotaciones en mis salidas a terreno, de preparaciones particulares de varias localidades.


Una cazuela que eché de menos…

Cazuela de Salón- IV región- Ovalle Revisa Paula 1050 07/2010 foto de Alejandro Araya.


La cazuela de “salón” o salona, característica de la IV región. Se prepara con un trozo de charqui de cabra (carne salada y deshidratada, hasta con huesitos), y además de cebolla y otras verduras lleva trigo majado; esto es trigo seco al que se le ha sacado la cascarita, pelándolo en la”piedra chancana” o mortero y luego “aventado” para que vuela la cascarilla.

Los caldos aqui presentes fueron parte de lo que se podía ver y saborear en este festival, por espacio y tiempo quedaron fuera fotografías que dan cuenta de panes, dulces chilenos, calzones rotos, charquis, carnes, aceites, y otros prodcutos expuestos y a la venta en la Plaza de Curicó, los dos dias que duró este evento. En el que además hubieron charlas y demostraciones de cocina para el público asistente, desde un escenario instalado tambien en plena plaza curicana.

Para terminar, el año que viene estén atentos. No se pierdan esta maravillosa oportunidad de pasearse por la Plaza de Curicó cuando vuelva la nueva versión del Festival de Caldillos y Cazuelas, ya que es un paseo por casi todo chile; desde sus sabores. Una maravillosa iniciativa de los Chef del Maule.

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Les dejo un par de enlaces que encontré por la web:

Video de Caldillos y cazuelas. Chef del Maule. acá

pdf de versión anterior de este mismo festival, acá en

Y algo que dejé escrito poco después en LBV.










sábado, 7 de mayo de 2011

Historias con sabor: las recetas de mi mamá.

Caminando hace unos días, empecé a fijarme que las vitrinas de los negocios se estaban llenando de ofertas y propaganda, para que l@s hij@s nos acordáramos que había que irse aperando de “regalito” porque el domingo 8 de mayo, en Chile se celebra “El día de la madre”, en realidad el segundo domingo de mayo. 

Eso me hizo recordar tantas conversaciones con mi mamá, acerca de esa fecha. Yo insistiendo que me cargaba el giro comercial que habían ido tomando con el paso de los años, los días de la madre; y ella acordándose de que antes era distinto. Incluso tenía guardados en algún cajón, algunos “cachureos” entre los que se encontraban dibujos, tarjetas y otras cosas que su hija (yo) le había regalado alguna vez… típicas cosas que uno descubre en los cambios de casa. 

Para ser sincera yo ni me acordaba de muchas de esas cosas.

Con esos pensamientos en mente, se me ocurrió hacer alguna cosa en ese sentido y como mi mamá era “capa” en la cocina (cocinaba excelente), pensé en recordarla a través de alguna de sus comidas.

Pero no llegué hasta allí, ¡no! … aproveché los contactos hechos gracias a este blog, con otras y otros blogueros, invitándolos a hacer algo en conjunto en ese sentido.

Me puse manos al teclado y aún estoy sorprendida de lo que ha resultado: un homenaje colectivo, o “festejo” grupal, o como escribió otra de las blogueras "un bloguerazo" a nuestras madres . 

Nuestro regalo, darle valor o valorar sus “saberes” de mamá. Rescatando del olvido, preservando y compartiendo los conocimientos de nuestras madres en esto de las comidas. Alimentación más sana y natural que la actual.


Mi mamá “lola” Foto de cuando se venía a Chile.

Para empezar el homenaje a las mamás, vía la deliciosa cocina de la mía –y para que no se sorprendan- porque esta vez no hay cuentos, historias ni recetas de pura “Cocina Chilena” (bueno, un poquito de rebote). Tendré que partir por decir que Susana; mi mamá realmente se llamaba Zsuzsanna, porque era Húngara.

Llegó a Chile salida del colegio, o sea ya grandecita y en “edad de merecer” como dicen acá por el campo. Ella nació en Budapest, la capital de Hungría. Para la época fue harto viajada. Siguiendo a mis abuelos deambuló por Venezuela y por algún país Caribeño, ahí la mandaron de vuelta interna a Europa a hacer sus estudios secundarios. Eso en Viena. Finalmente llegó a Chile, donde mis abuelos terminaron instalándose.

Con tanta ida y vuelta y siguiendo el dicho de que “las vueltas son las que dejan”, hay que decir que tanto viaje –cosa no fácil en esos tiempos (porque eran semanas y semanas en barco) - le dejó un montón de aprendizajes, entre los que se incluyen tradiciones, historias, cuentos, por supuesto recetas y comidas muy distintas. Cada una de ellas representativa de alguna época o lugar por el que anduvo.

Chile, el país que la terminó acogiendo y donde se casó (con otro húngaro venido de Transilvania). Cuento esto porque marcó también la cocina de mi casa; ya que mi mamá se esmeraba en hacer platos, que eran característicos de la zona donde creció mi papá siguiendo sus descripciones o “instrucciones” –para ser franca, el no tenía idea de cocinar-. 

Siempre que digo el lugar de procedencia de mi papá, surgen chistes sobre el posible parentesco con el conde Drácula. Según el no existió, siempre dijo que era un invento el personaje aquel. Pero, por mi parte siempre he pensado que algo hay… ya que me encantan las prietas y los asados de vuelta y vuelta incluso el ñachi, aunque esas no fueran preparaciones que se pudieran encontrar en la cocina de mi mamá. ¡Jamás!

No, en mi casa se comía definitivamente distinto a las casas de mis amigas y compañeros del colegio...

No lo van a creer, pero crecí comiendo una preparación húngara que tal vez “les suene”. Me puse a buscar en internet la receta para encontrar alguna foto y dejar documentada con una imagen de que se trata. Porque las anotaciones de mi mamá en unos cuadernos bien llenos de manchas de tanto estar en la cocina, obviamente no tienen fotos y el único recetario en ese idioma que heredé, es tan antiguo que tampoco tiene fotos. Para leer húngaro, me tomo mi tiempo ya que soy analfabeta en ese idioma endemoniado. Junto letras, como cuando aprendía a leer en castellano cuando chica.

Vamos al grano con la primera receta de esas que hacía mi mamá, que quiero compartir. Esta va, eso sí en húngaro para que se hagan la idea de lo complicado del tema. Después la explico. 

A continuación como no me quiero demorar días, la copio de internet en vez del cuaderno: http://mirelle.freeblog.hu/archives/2008/02/18/Emlekforgacsok/, es gracioso ya que el nombre que le puso esta bloguera húngara; traducido sería algo así como “forgacs del recuerdo”, justo lo que yo trato de hacer “recordar la cocina de mi mamá”. 

Los forgacs son una masa dulce, frita. Como para “once” (hora del té, en chile) y si quiere, de postre. Ahora cuando intentaba leer la introducción que hace esta bloguera, veo que dice que andaba tras esta receta que había probado en un restaurante Belga, pero en Hungría (quizá ese puede ser el origen real de la receta).

Csörögefánk 

8 dkg vaj/ margarin (eso es clarito!!! mantequilla o margarina)
35 dkg finomliszt (harina fina, sin polvos de hornear)
8 dkg cukor (azúcar)
1 csomag vaníliás cukor (1 paquetito de azúcar aromatizada con vainilla) *
5 tojássárgája (yemas)
2 evőkanál tejföl (cucharadas de crema de leche).
1 evőkanál rum (2 cucharadas de ron)
1 1/2 l olaj ( 1 ½ -creo dice- litro de aceite)
porcukor (azúcar en polvo, impalpable), esto es para espolvorear al servir.

A vajat megolvasztom. Hagyom kihűlni. A lisztet átszitálom, a tojásokat felütöm (a fehérjékre van egy-két receptem, majd azokat is megírom), összekeverem a hozzávalókat és egy órára bedugom a tésztát a hűtőbe. Lisztezett deszkára borítom a tésztát, kinyújtom, derelyevágóval 8x5 centis téglalapokra vágom. A lapokat középen bemetszem, majd a tésztám egyik végét átbújtatom a lyukon.
Az olajat felmelegítem, de nem hagyom, hogy túl forró legyen. Középbarnára sütöm, papírszalvétás tálcára szedem és azonnal megporcukrozom.
Lekvárral tálalom. 

Y como en las películas, aquí vienen las letritas en un idioma que uno si entiende…
Se disuelve la mantequilla y se deja enfriar, se agrega harina… y mejor no sigo, les dejo la foto del mismo blog para que les quede clarito que se hace con la masa.


Foto del blog la cocina de mirelle en
http://mirelle.freeblog.hu/archives/2008/02/18/Emlekforgacsok/

No, no es broma!!! Y yo, que crecí convencida que mi mamá había aprendido acá a hacer los “Calzones Rotos”, que también comía en casas de mis amigas. (Ya había hablado algo de esto acá… http://cocinartechile.blogspot.com/2008/03/recetas-de-chile-conocidas-no-tanto-y.html).

Sigamos recordando la cocina de mamá, y esos aromas inolvidables… más de la cocina Magyar o “Magyar konyha”, ¿qué más típico que su goulash? –Si eso sí que es húngaro-. 

Aunque en Chile, es bien conocido y hasta lo he visto servido en restaurantes, casinos y en casas de personas que nunca pasaron por Hungría.


http://www.facebook.com/pages/Magyar-Guly%C3%A1sleves-Hungarian-Goulash/141013085921325?sk=info

Las recetas húngaras (escritas) más antiguas de goulash, se remontan a 1909 -en un libro que en castellano se llamaría- “Verdadera cocina Magyar: libro de cocina de Seged” (Seged es un lugar). La historia completa de este plato, y en castellano la pueden encontrar en:

EL GOULASH: DEL CALDERO DE LOS VAQUEROS A LA MESA BURGUESA .

Esta preparación que se remonta a la Edad Media, tiene sus raíces en los “rodeos” o viajes con ganado desde las planicies de pastoreo; hacia los reinos vecinos, Austria, Alemania e Italia. Los que arreaban estos animales eran sus “huasos”, “gulyás” en el idioma magyar (húngaro).
Ese guiso que preparaban en calderos durante sus largas travesías, consistía en carne de vacuno cortado en trozos, sazonada con cebolla y ablandada o cocinada en su jugo. La carne de los animales recién sacrificados, era muy dura, por lo que la ablandaban cocinándola a fuego muy lento cuando hacían “campamento” y se detenían.


http://www.ifood.tv/photos

Harto después, en el siglo XVI con la invasión turca; ellos introdujeron el pimentón en Hungría. Y… la misma preparación anterior, el cocimiento de cebolla y carne a fuego lento comenzó a ser sazonada con “paprika” (pimentón). Esa es la génesis del guiso típico Húngaro el “Goulash”.
Disculpen, pero no puedo dejar pasar el párrafo que sigue sin copiarlo textual, es que me parece tan útil para la reflexión sobre nuestras comidas chilenas y todo por el Goulash… y las comidas que preparaba mi mamá (que también hago).

“En la segunda mitad del siglo XIX, con el nacimiento del sentimiento nacional en toda Europa, también los húngaros (al igual que franceses, italianos y otros) decidieron destacar todo lo que los caracterizaba, entre otros, sus comidas típicas regionales y el "goulash" fue elevado a la categoría de una comida ciudadana. Desde entonces esta comida es, para todo el mundo, el plato distintivo de la cocina magyar”.

De: http://www.mausiweb.com/espanol/recetas-curiosidades-y-mas/historias-con-sabor/241-el-goulash-del-caldero-de-los-vaqueros-a-la-mesa-.html


http://www.sibaritia.com/blog/2009/11/15/goulash-marcado-a-fuego-por-un-zinfandel/

Posteriormente han ido surgiendo “nuevas versiones del mentado plato húngaro

"Goulash a la Szeged" ("Gulyáshús szegediesen")
la traducción literal es carne de goulash al estilo de Szeged.
Libro de cocina La Tía Rézi (Igazi Magyar Konyha: Szegedi Szakácskönyv, novena edición; Budapest 1909).

Que se hace, cortando carnes de vacuno en pequeños cubos: que se ponen en caldero al fuego, agregando agua solo para cubrir la carne. Cuando hierve, se le agrega cebolla picada, sal y una cucharada de pimentón dulce o paprika. Revolver cada cierto tiempo y dejar a fuego leeento unas tres horas. El jugo se evapora y la carne queda tierna y braseada en su jugo (recuerden que se cocinaba a leña o carbón!).

"Goulash de las llanuras" ("Puszta pörkölt")
Pörkölt creo es “guiso” la receta bien parecida a la anterior, la diferencia es que se dora la cebolla en grasa de chancho al comienzo.
En un caldero ya sobre el fuego y caliente, se dora la cebolla picada fina en grasa de cerdo (no se usaba aceite). Se agregar una cuchara de pimentón dulce el paprika, se mezcla rápidamente revolviendo (si no el pimentón queda agrio), se agrega la carne cortada en pequeños cubos y se agrega sal a gusto. Tapar la olla y dejar cocinar a fuego leeeento tres horas, Eso sí antes se le han agregado unas papas peladas y trozadas para que se cocinen a último minuto sin desarmarse. (http://hungarian-food.hungaryguide.info/ ).


Goulash con noquerli. http://www.taringa.net/posts/recetas-y-cocina/3046196/Goulash-con-spaeztle_MUY-rico-para-el-frio.html
Otra forma de acompañar estos guisos de carne con paprika, es en vez de papas preparar unos “ñoquis”, pero estos son con harina, no papa, no sémola. Solo harina, huevo, leche o agua y sal.
Se llaman algo así como ñoquerli, los alemanes, vieneses y seguramente otros lugares cercanos los denominan “spatzle”. Son fáciles, rápidos y sacadores de apuro, eso si, mejor tener el aparatito especial para hacerlos. Es como un rallador de esos gruesos, pero se usa por el revés. Y Se le deja caer la masa no muy líquida, pasándola por esta maquinita y dejándolas caer al agua hirviendo con sal, solo hasta que floten. En casa mis hijos les hacen rechupete.
Podría seguir eternamente contándoles de estas recetas con “sabor a cariño de mamá”, pero hay demasiados post para revisar, visite los blogs que están en la misma, recordando a las mamás y su cocina. Felicidades a las mamás!

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Ecos a esta celebracion bloguera "Dia de la madre" las puede ver acá:








Si se de otras ... las agrego.

Ha sido un lindo día de la madre desde los blogs.

jueves, 14 de abril de 2011

15 Abril, Día de la Cocina Chilena.

Partamos este día con la mesa puesta, listos para esperar unas buenas y sabrosas comidas chilenas.


La mesa puesta. Foto de Anabella.

Much@s se preguntarán y ¿de dónde salió este día, o de que se trata?
Es algo de hace solo un par de años, su génesis parece no muy difundida. Hace unos días me enteré por un comentario vía face book, en grandes líneas de lo siguiente.

Este fue un planteamiento del Chef del Maule Rubén Tapia, quien presentó esta idea como una “actividad nacional” a un ex ministro de agricultura. Por lo que leí la propuesta inicial era pensada para el primer fin de semana de Septiembre; como inicio del mes de la patria. La idea proponía invitar supermercado(s?), a sumarse vendiendo paquetes con productos/ preparaciones chilenas, a precios promocionales. Además organizar una gran feria de cocinas y productos chilenos. Pero las cosas no salieron así, motivos deben haber habido de sobra.



Mariscal con todo! Foto de Anabella.

En el 2009 el Ministerio de Agricultura (habiendo otro ministro), con el apoyo de la Corporación 5 Al Día, la Asociación de Chefs de Chile Les Toques Blanches, entre otros. Se hacen cargo de llevar adelante esto del Día Nacional de la Cocina Chilena.

La primera “celebración” aconteció el 14 de Abril del 2009, día instituido oficialmente por decreto de la Presidencia de la República, en el Decreto 23 del Ministerio de Agricultura, promulgado el 3 de marzo del 2009 y publicado en 21 de ese mes (dato encontrado en http://himajina.blogspot.com/2010/04/dia-de-la-cocina-chilena-en-chile.html).

Bueno ese Abril del 2009 en el Paseo Bulnes se arma la cosa y, al menos yo me enteré por un noticiero radial. Después supe por noticiero nocturno de TV que se reunieron personalidades y gente ligada a la gastronomía. Se prepararon y presentaron preparaciones chilenas, no es mucho más lo que puedo decir. Al año siguiente 2010 misma fecha otro ministro, celebra el día en Talca. http://www.sag.gob.cl/OpenNews/asp/pagDefault.asp?argInstanciaId=1&argNoticiaId=587&NoticiaParaAutorizar=

Esta vez con alumnos de un curso de servicios de alimentación de un liceo técnico, quienes junto a Chefs del Maule prepararon diversos platos típicos de la zona. Así se celebró el segundo aniversario del día de la comida chilena. En un año que partió difícil debido al terremoto del verano.



Fogón campesino. La Quebrada Marchigue. 2010 Foto de Anabella.

Así se cocina hasta hoy en muchas casas de campo, usando leña y bien agachada, cocina lenta o slow food  que le dicen ahora. De estos fogones y bajo la atenta mirada y cuidado femenino salen deliciosas comidas a diario, comidas sencillas con un sabor inigualable.



Cocina a leña y al lado una a gas tb cocina bruja. 
Marchigue. Foto de Anabella.

Aunque haya cocina a gas, se continúan utilizando estas cocinas a leña, donde las ollas hierven lentamente, hasta lograr el punto preciso.

En palabras del ministro en esta segunda celebración 14 de abril 2010:
"El arte culinario y particularmente el criollo se ha convertido en una actividad cada día más importante para el país, la que es necesario preservar y seguir transmitiendo a las futuras generaciones".

El ministerio de Agricultura buscó, al establecer el 15 de abril como el "Día de la Cocina Chilena", relevar el importante lugar que ocupa la industria alimentaria en el desarrollo del país y, al mismo tiempo, contribuir a la conservación del patrimonio cultural gastronómico.

El ministro sostuvo que el desarrollo de la cocina y la gastronomía nacional juegan unrol clave para el sector agrícola, ya que es el proceso final de la producción que se inicia en los campos y termina en la mesa de los consumidores”.

Algo poco, de la Cocina Chilena.

Me he pasado parte de la tarde revisando mis álbumes de fotos, tratando de decidir que poner en este post. Había hecho algunas anotaciones, pero decidí dejarlas para otra ocasión y dejar que las imágenes hablen.



Tallarines con salsa y huevos de campo. Foto de Anabella

En las ciudades no es tan fácil encontrar huevos del día como estos, ojalá se pudiera. El sabor de productos “naturales” es definitivamente mejor, no solo en sabor; sino que mucho más saludables.


Camarones de barro. Cauquenes. Foto de Anabella

No sé si este tipo de camarones de vega, se encuentran en otras partes (del mundo, yo supongo que sí), en Chile hay otros por el norte. Camarones de río en el Limarí y en Camarones. Los sabores son especiales, nada que ver con los de agua salada. Estos se preparan una vez que se han lavado muy bien, hirviéndolos en agua (hay gente que le agrega un poco de vino) y un par de ajíes.


Ensalada picada de Chagual. Foto de Anabella

El chagual o chaguar es otro productos tampoco fácil encontrar en la capital, además es estacional. Lo hay entre la IV y VIII regiones; la forma más común de comerla es en ensalada, pero hay otras maneras. Acá en el blog, he dejado anteriormente otras.



Zapallitos rellenos. Foto de Anabella.

En el día a día se preparan cosas tan “comunes y corrientes” como zapallitos rellenos. Las comidas cotidianas son cero complicaciones, algunos quizá encuentren que además son cero sofisticación.



Charquicán de Pescada seca. Foto de Anabella.

No quise dejar fuera de esta desordenada panorámica, el charquicán de pescada seca ( de charqui de pescá). Hasta el invierno pasado sabía de esta forma de conservar y luego preparar pescado solo por libros. Y gracias a Carola una amiga de esas que comparten la afición por nuestras comidas con tradición; tuve la suerte de ver preparar y probar. Auspiciadas por su notable abuela; que fue la que dio instrucciones para saber qué hacer, paso a paso. 

Este delicioso plato, acompañado de ensalada de digueñes (otro producto sureño estacional) fue el inicio de reuniones también junto a Isidora otra amiga bloguera; con las que hemos ido probando distintas maravillas salidas de recetas de abuelas y antiguos libros.



La Pescada seca o Charqui de pescado. Foto de Anabella.

Para terminar este apurado y apretado post panorámico, dos pequeños postres o golosinas, bastante más saludables que muchas de las que se encuentran en cualquier negocio o kiosco. ESto ahora que empezamos a preocuparnos por la salud, el sobre peso y todo lo andamos encontrando poco saludable.



Torta de higo con nuez. Foto de Anabella

Estas pequeñas “tortas” son algo que se prepara “desde siempre”, en algunas localidades con higos secos bien molidos y en otras como el Valle del Río Hurtado los frutos secos casi enteros, solo abiertos. Se les agregan nueces, picadas o molidas.



"Paraguitas" de miel. CAuquenes. Foto de Anabella.

Con estos dulces termino, no podía ser como el “capitán Araya” (que embarca a todos y se queda en la playa).

Si propuse a otras blogueras dejar algo alusivo al Día de la Cocina Chilena, aquí queda mi post desordenado. Porque el tiempo era escaso y se trataba de dejar algo especial para este día. Aunque personalmente, el tema ocupa más que solo un día, cosa que imagino se refleja a lo largo de este blog.

Termino agradeciendo a las amigas agrupadas en el “buscador de recetas chilenas”, por sumarse a esta iniciativa de última hora. No podíamos dejar pasar El Día de la Cocina Chilena.

Aqui les dejo link para que las encuentren, son fantásticas. 

http://buscadorderecetaschilenas.blogspot.com/





En Trilla de La Quebrada de la JJVV de MArchigue. Foto de Anabella.

De mujeres como ella, de las blogueras y de muchas otras, también de algunos cocineros es que he aprendido mucho de lo que sé de Cocina Chilena, que generosamente han compartido sus saberes. Mi manera de devolverles la mano, es tratando de compartir con otr@s lo que me aprendo.


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Anexo posterior al Día de la Cocina Chilena:

Recien dos dias después, dejo los enlaces para que puedan leer y deleitarse con los post escritos especialmente ad hoc, por blogueras chilenas desde distintas partes del país y del mundo.


Si el gusto por comida/cocina nos une habitualmente, este día 15 de Abril nos unimos con mayor razón y ganas por El Día de la Cocina Chilena. 


/el-charquican.html?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+EspacioCulinario+%28espacio+culinario%29



http://cocinartechile.blogspot.com/2011/04/14-abril-dia-de-la-cocina-chilena.html


http://kako-enguete.blogspot.com/2011/04/manjarate-el-postre-de-infancia.html


http://mundodedulcinea.blogspot.com/2011/04/galletas-de-chocolate-y-frambuesas.html


http://polinenlacocina.blogspot.com/2011/04/charquican.html


http://comidachile.blogspot.com/2011/04/conmemorando-el-dia-de-la-cocina.html

http://chileanflavor.blogspot.com/2011/04/chilean-cuisine-national-day.html 

http://enmicocinahoy.blogspot.com/2011/04/caipirinas-para-celebrar-el-dia-de-la.html 

http://www.midiariodecocina.com/2011/04/empanadas-de-pino-al-horno.html 

http://www.lasartenyelmango.cl/celebrando-el-dia-de-la-cocina-chilena#content-top 


http://amipintacocino.blogspot.com/2011/04/caldillo-de-congrio.html 

http://foodtravelandwine.blogspot.com/2011/04/pan-batido-o-marraqueta-machas-la.html

Que los disfruten!