sábado, 7 de mayo de 2011

Historias con sabor: las recetas de mi mamá.

Caminando hace unos días, empecé a fijarme que las vitrinas de los negocios se estaban llenando de ofertas y propaganda, para que l@s hij@s nos acordáramos que había que irse aperando de “regalito” porque el domingo 8 de mayo, en Chile se celebra “El día de la madre”, en realidad el segundo domingo de mayo. 

Eso me hizo recordar tantas conversaciones con mi mamá, acerca de esa fecha. Yo insistiendo que me cargaba el giro comercial que habían ido tomando con el paso de los años, los días de la madre; y ella acordándose de que antes era distinto. Incluso tenía guardados en algún cajón, algunos “cachureos” entre los que se encontraban dibujos, tarjetas y otras cosas que su hija (yo) le había regalado alguna vez… típicas cosas que uno descubre en los cambios de casa. 

Para ser sincera yo ni me acordaba de muchas de esas cosas.

Con esos pensamientos en mente, se me ocurrió hacer alguna cosa en ese sentido y como mi mamá era “capa” en la cocina (cocinaba excelente), pensé en recordarla a través de alguna de sus comidas.

Pero no llegué hasta allí, ¡no! … aproveché los contactos hechos gracias a este blog, con otras y otros blogueros, invitándolos a hacer algo en conjunto en ese sentido.

Me puse manos al teclado y aún estoy sorprendida de lo que ha resultado: un homenaje colectivo, o “festejo” grupal, o como escribió otra de las blogueras "un bloguerazo" a nuestras madres . 

Nuestro regalo, darle valor o valorar sus “saberes” de mamá. Rescatando del olvido, preservando y compartiendo los conocimientos de nuestras madres en esto de las comidas. Alimentación más sana y natural que la actual.


Mi mamá “lola” Foto de cuando se venía a Chile.

Para empezar el homenaje a las mamás, vía la deliciosa cocina de la mía –y para que no se sorprendan- porque esta vez no hay cuentos, historias ni recetas de pura “Cocina Chilena” (bueno, un poquito de rebote). Tendré que partir por decir que Susana; mi mamá realmente se llamaba Zsuzsanna, porque era Húngara.

Llegó a Chile salida del colegio, o sea ya grandecita y en “edad de merecer” como dicen acá por el campo. Ella nació en Budapest, la capital de Hungría. Para la época fue harto viajada. Siguiendo a mis abuelos deambuló por Venezuela y por algún país Caribeño, ahí la mandaron de vuelta interna a Europa a hacer sus estudios secundarios. Eso en Viena. Finalmente llegó a Chile, donde mis abuelos terminaron instalándose.

Con tanta ida y vuelta y siguiendo el dicho de que “las vueltas son las que dejan”, hay que decir que tanto viaje –cosa no fácil en esos tiempos (porque eran semanas y semanas en barco) - le dejó un montón de aprendizajes, entre los que se incluyen tradiciones, historias, cuentos, por supuesto recetas y comidas muy distintas. Cada una de ellas representativa de alguna época o lugar por el que anduvo.

Chile, el país que la terminó acogiendo y donde se casó (con otro húngaro venido de Transilvania). Cuento esto porque marcó también la cocina de mi casa; ya que mi mamá se esmeraba en hacer platos, que eran característicos de la zona donde creció mi papá siguiendo sus descripciones o “instrucciones” –para ser franca, el no tenía idea de cocinar-. 

Siempre que digo el lugar de procedencia de mi papá, surgen chistes sobre el posible parentesco con el conde Drácula. Según el no existió, siempre dijo que era un invento el personaje aquel. Pero, por mi parte siempre he pensado que algo hay… ya que me encantan las prietas y los asados de vuelta y vuelta incluso el ñachi, aunque esas no fueran preparaciones que se pudieran encontrar en la cocina de mi mamá. ¡Jamás!

No, en mi casa se comía definitivamente distinto a las casas de mis amigas y compañeros del colegio...

No lo van a creer, pero crecí comiendo una preparación húngara que tal vez “les suene”. Me puse a buscar en internet la receta para encontrar alguna foto y dejar documentada con una imagen de que se trata. Porque las anotaciones de mi mamá en unos cuadernos bien llenos de manchas de tanto estar en la cocina, obviamente no tienen fotos y el único recetario en ese idioma que heredé, es tan antiguo que tampoco tiene fotos. Para leer húngaro, me tomo mi tiempo ya que soy analfabeta en ese idioma endemoniado. Junto letras, como cuando aprendía a leer en castellano cuando chica.

Vamos al grano con la primera receta de esas que hacía mi mamá, que quiero compartir. Esta va, eso sí en húngaro para que se hagan la idea de lo complicado del tema. Después la explico. 

A continuación como no me quiero demorar días, la copio de internet en vez del cuaderno: http://mirelle.freeblog.hu/archives/2008/02/18/Emlekforgacsok/, es gracioso ya que el nombre que le puso esta bloguera húngara; traducido sería algo así como “forgacs del recuerdo”, justo lo que yo trato de hacer “recordar la cocina de mi mamá”. 

Los forgacs son una masa dulce, frita. Como para “once” (hora del té, en chile) y si quiere, de postre. Ahora cuando intentaba leer la introducción que hace esta bloguera, veo que dice que andaba tras esta receta que había probado en un restaurante Belga, pero en Hungría (quizá ese puede ser el origen real de la receta).

Csörögefánk 

8 dkg vaj/ margarin (eso es clarito!!! mantequilla o margarina)
35 dkg finomliszt (harina fina, sin polvos de hornear)
8 dkg cukor (azúcar)
1 csomag vaníliás cukor (1 paquetito de azúcar aromatizada con vainilla) *
5 tojássárgája (yemas)
2 evőkanál tejföl (cucharadas de crema de leche).
1 evőkanál rum (2 cucharadas de ron)
1 1/2 l olaj ( 1 ½ -creo dice- litro de aceite)
porcukor (azúcar en polvo, impalpable), esto es para espolvorear al servir.

A vajat megolvasztom. Hagyom kihűlni. A lisztet átszitálom, a tojásokat felütöm (a fehérjékre van egy-két receptem, majd azokat is megírom), összekeverem a hozzávalókat és egy órára bedugom a tésztát a hűtőbe. Lisztezett deszkára borítom a tésztát, kinyújtom, derelyevágóval 8x5 centis téglalapokra vágom. A lapokat középen bemetszem, majd a tésztám egyik végét átbújtatom a lyukon.
Az olajat felmelegítem, de nem hagyom, hogy túl forró legyen. Középbarnára sütöm, papírszalvétás tálcára szedem és azonnal megporcukrozom.
Lekvárral tálalom. 

Y como en las películas, aquí vienen las letritas en un idioma que uno si entiende…
Se disuelve la mantequilla y se deja enfriar, se agrega harina… y mejor no sigo, les dejo la foto del mismo blog para que les quede clarito que se hace con la masa.


Foto del blog la cocina de mirelle en
http://mirelle.freeblog.hu/archives/2008/02/18/Emlekforgacsok/

No, no es broma!!! Y yo, que crecí convencida que mi mamá había aprendido acá a hacer los “Calzones Rotos”, que también comía en casas de mis amigas. (Ya había hablado algo de esto acá… http://cocinartechile.blogspot.com/2008/03/recetas-de-chile-conocidas-no-tanto-y.html).

Sigamos recordando la cocina de mamá, y esos aromas inolvidables… más de la cocina Magyar o “Magyar konyha”, ¿qué más típico que su goulash? –Si eso sí que es húngaro-. 

Aunque en Chile, es bien conocido y hasta lo he visto servido en restaurantes, casinos y en casas de personas que nunca pasaron por Hungría.


http://www.facebook.com/pages/Magyar-Guly%C3%A1sleves-Hungarian-Goulash/141013085921325?sk=info

Las recetas húngaras (escritas) más antiguas de goulash, se remontan a 1909 -en un libro que en castellano se llamaría- “Verdadera cocina Magyar: libro de cocina de Seged” (Seged es un lugar). La historia completa de este plato, y en castellano la pueden encontrar en:

EL GOULASH: DEL CALDERO DE LOS VAQUEROS A LA MESA BURGUESA .

Esta preparación que se remonta a la Edad Media, tiene sus raíces en los “rodeos” o viajes con ganado desde las planicies de pastoreo; hacia los reinos vecinos, Austria, Alemania e Italia. Los que arreaban estos animales eran sus “huasos”, “gulyás” en el idioma magyar (húngaro).
Ese guiso que preparaban en calderos durante sus largas travesías, consistía en carne de vacuno cortado en trozos, sazonada con cebolla y ablandada o cocinada en su jugo. La carne de los animales recién sacrificados, era muy dura, por lo que la ablandaban cocinándola a fuego muy lento cuando hacían “campamento” y se detenían.


http://www.ifood.tv/photos

Harto después, en el siglo XVI con la invasión turca; ellos introdujeron el pimentón en Hungría. Y… la misma preparación anterior, el cocimiento de cebolla y carne a fuego lento comenzó a ser sazonada con “paprika” (pimentón). Esa es la génesis del guiso típico Húngaro el “Goulash”.
Disculpen, pero no puedo dejar pasar el párrafo que sigue sin copiarlo textual, es que me parece tan útil para la reflexión sobre nuestras comidas chilenas y todo por el Goulash… y las comidas que preparaba mi mamá (que también hago).

“En la segunda mitad del siglo XIX, con el nacimiento del sentimiento nacional en toda Europa, también los húngaros (al igual que franceses, italianos y otros) decidieron destacar todo lo que los caracterizaba, entre otros, sus comidas típicas regionales y el "goulash" fue elevado a la categoría de una comida ciudadana. Desde entonces esta comida es, para todo el mundo, el plato distintivo de la cocina magyar”.

De: http://www.mausiweb.com/espanol/recetas-curiosidades-y-mas/historias-con-sabor/241-el-goulash-del-caldero-de-los-vaqueros-a-la-mesa-.html


http://www.sibaritia.com/blog/2009/11/15/goulash-marcado-a-fuego-por-un-zinfandel/

Posteriormente han ido surgiendo “nuevas versiones del mentado plato húngaro

"Goulash a la Szeged" ("Gulyáshús szegediesen")
la traducción literal es carne de goulash al estilo de Szeged.
Libro de cocina La Tía Rézi (Igazi Magyar Konyha: Szegedi Szakácskönyv, novena edición; Budapest 1909).

Que se hace, cortando carnes de vacuno en pequeños cubos: que se ponen en caldero al fuego, agregando agua solo para cubrir la carne. Cuando hierve, se le agrega cebolla picada, sal y una cucharada de pimentón dulce o paprika. Revolver cada cierto tiempo y dejar a fuego leeento unas tres horas. El jugo se evapora y la carne queda tierna y braseada en su jugo (recuerden que se cocinaba a leña o carbón!).

"Goulash de las llanuras" ("Puszta pörkölt")
Pörkölt creo es “guiso” la receta bien parecida a la anterior, la diferencia es que se dora la cebolla en grasa de chancho al comienzo.
En un caldero ya sobre el fuego y caliente, se dora la cebolla picada fina en grasa de cerdo (no se usaba aceite). Se agregar una cuchara de pimentón dulce el paprika, se mezcla rápidamente revolviendo (si no el pimentón queda agrio), se agrega la carne cortada en pequeños cubos y se agrega sal a gusto. Tapar la olla y dejar cocinar a fuego leeeento tres horas, Eso sí antes se le han agregado unas papas peladas y trozadas para que se cocinen a último minuto sin desarmarse. (http://hungarian-food.hungaryguide.info/ ).


Goulash con noquerli. http://www.taringa.net/posts/recetas-y-cocina/3046196/Goulash-con-spaeztle_MUY-rico-para-el-frio.html
Otra forma de acompañar estos guisos de carne con paprika, es en vez de papas preparar unos “ñoquis”, pero estos son con harina, no papa, no sémola. Solo harina, huevo, leche o agua y sal.
Se llaman algo así como ñoquerli, los alemanes, vieneses y seguramente otros lugares cercanos los denominan “spatzle”. Son fáciles, rápidos y sacadores de apuro, eso si, mejor tener el aparatito especial para hacerlos. Es como un rallador de esos gruesos, pero se usa por el revés. Y Se le deja caer la masa no muy líquida, pasándola por esta maquinita y dejándolas caer al agua hirviendo con sal, solo hasta que floten. En casa mis hijos les hacen rechupete.
Podría seguir eternamente contándoles de estas recetas con “sabor a cariño de mamá”, pero hay demasiados post para revisar, visite los blogs que están en la misma, recordando a las mamás y su cocina. Felicidades a las mamás!

¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬__________________________________________________________


Ecos a esta celebracion bloguera "Dia de la madre" las puede ver acá:








Si se de otras ... las agrego.

Ha sido un lindo día de la madre desde los blogs.

jueves, 14 de abril de 2011

15 Abril, Día de la Cocina Chilena.

Partamos este día con la mesa puesta, listos para esperar unas buenas y sabrosas comidas chilenas.


La mesa puesta. Foto de Anabella.

Much@s se preguntarán y ¿de dónde salió este día, o de que se trata?
Es algo de hace solo un par de años, su génesis parece no muy difundida. Hace unos días me enteré por un comentario vía face book, en grandes líneas de lo siguiente.

Este fue un planteamiento del Chef del Maule Rubén Tapia, quien presentó esta idea como una “actividad nacional” a un ex ministro de agricultura. Por lo que leí la propuesta inicial era pensada para el primer fin de semana de Septiembre; como inicio del mes de la patria. La idea proponía invitar supermercado(s?), a sumarse vendiendo paquetes con productos/ preparaciones chilenas, a precios promocionales. Además organizar una gran feria de cocinas y productos chilenos. Pero las cosas no salieron así, motivos deben haber habido de sobra.



Mariscal con todo! Foto de Anabella.

En el 2009 el Ministerio de Agricultura (habiendo otro ministro), con el apoyo de la Corporación 5 Al Día, la Asociación de Chefs de Chile Les Toques Blanches, entre otros. Se hacen cargo de llevar adelante esto del Día Nacional de la Cocina Chilena.

La primera “celebración” aconteció el 14 de Abril del 2009, día instituido oficialmente por decreto de la Presidencia de la República, en el Decreto 23 del Ministerio de Agricultura, promulgado el 3 de marzo del 2009 y publicado en 21 de ese mes (dato encontrado en http://himajina.blogspot.com/2010/04/dia-de-la-cocina-chilena-en-chile.html).

Bueno ese Abril del 2009 en el Paseo Bulnes se arma la cosa y, al menos yo me enteré por un noticiero radial. Después supe por noticiero nocturno de TV que se reunieron personalidades y gente ligada a la gastronomía. Se prepararon y presentaron preparaciones chilenas, no es mucho más lo que puedo decir. Al año siguiente 2010 misma fecha otro ministro, celebra el día en Talca. http://www.sag.gob.cl/OpenNews/asp/pagDefault.asp?argInstanciaId=1&argNoticiaId=587&NoticiaParaAutorizar=

Esta vez con alumnos de un curso de servicios de alimentación de un liceo técnico, quienes junto a Chefs del Maule prepararon diversos platos típicos de la zona. Así se celebró el segundo aniversario del día de la comida chilena. En un año que partió difícil debido al terremoto del verano.



Fogón campesino. La Quebrada Marchigue. 2010 Foto de Anabella.

Así se cocina hasta hoy en muchas casas de campo, usando leña y bien agachada, cocina lenta o slow food  que le dicen ahora. De estos fogones y bajo la atenta mirada y cuidado femenino salen deliciosas comidas a diario, comidas sencillas con un sabor inigualable.



Cocina a leña y al lado una a gas tb cocina bruja. 
Marchigue. Foto de Anabella.

Aunque haya cocina a gas, se continúan utilizando estas cocinas a leña, donde las ollas hierven lentamente, hasta lograr el punto preciso.

En palabras del ministro en esta segunda celebración 14 de abril 2010:
"El arte culinario y particularmente el criollo se ha convertido en una actividad cada día más importante para el país, la que es necesario preservar y seguir transmitiendo a las futuras generaciones".

El ministerio de Agricultura buscó, al establecer el 15 de abril como el "Día de la Cocina Chilena", relevar el importante lugar que ocupa la industria alimentaria en el desarrollo del país y, al mismo tiempo, contribuir a la conservación del patrimonio cultural gastronómico.

El ministro sostuvo que el desarrollo de la cocina y la gastronomía nacional juegan unrol clave para el sector agrícola, ya que es el proceso final de la producción que se inicia en los campos y termina en la mesa de los consumidores”.

Algo poco, de la Cocina Chilena.

Me he pasado parte de la tarde revisando mis álbumes de fotos, tratando de decidir que poner en este post. Había hecho algunas anotaciones, pero decidí dejarlas para otra ocasión y dejar que las imágenes hablen.



Tallarines con salsa y huevos de campo. Foto de Anabella

En las ciudades no es tan fácil encontrar huevos del día como estos, ojalá se pudiera. El sabor de productos “naturales” es definitivamente mejor, no solo en sabor; sino que mucho más saludables.


Camarones de barro. Cauquenes. Foto de Anabella

No sé si este tipo de camarones de vega, se encuentran en otras partes (del mundo, yo supongo que sí), en Chile hay otros por el norte. Camarones de río en el Limarí y en Camarones. Los sabores son especiales, nada que ver con los de agua salada. Estos se preparan una vez que se han lavado muy bien, hirviéndolos en agua (hay gente que le agrega un poco de vino) y un par de ajíes.


Ensalada picada de Chagual. Foto de Anabella

El chagual o chaguar es otro productos tampoco fácil encontrar en la capital, además es estacional. Lo hay entre la IV y VIII regiones; la forma más común de comerla es en ensalada, pero hay otras maneras. Acá en el blog, he dejado anteriormente otras.



Zapallitos rellenos. Foto de Anabella.

En el día a día se preparan cosas tan “comunes y corrientes” como zapallitos rellenos. Las comidas cotidianas son cero complicaciones, algunos quizá encuentren que además son cero sofisticación.



Charquicán de Pescada seca. Foto de Anabella.

No quise dejar fuera de esta desordenada panorámica, el charquicán de pescada seca ( de charqui de pescá). Hasta el invierno pasado sabía de esta forma de conservar y luego preparar pescado solo por libros. Y gracias a Carola una amiga de esas que comparten la afición por nuestras comidas con tradición; tuve la suerte de ver preparar y probar. Auspiciadas por su notable abuela; que fue la que dio instrucciones para saber qué hacer, paso a paso. 

Este delicioso plato, acompañado de ensalada de digueñes (otro producto sureño estacional) fue el inicio de reuniones también junto a Isidora otra amiga bloguera; con las que hemos ido probando distintas maravillas salidas de recetas de abuelas y antiguos libros.



La Pescada seca o Charqui de pescado. Foto de Anabella.

Para terminar este apurado y apretado post panorámico, dos pequeños postres o golosinas, bastante más saludables que muchas de las que se encuentran en cualquier negocio o kiosco. ESto ahora que empezamos a preocuparnos por la salud, el sobre peso y todo lo andamos encontrando poco saludable.



Torta de higo con nuez. Foto de Anabella

Estas pequeñas “tortas” son algo que se prepara “desde siempre”, en algunas localidades con higos secos bien molidos y en otras como el Valle del Río Hurtado los frutos secos casi enteros, solo abiertos. Se les agregan nueces, picadas o molidas.



"Paraguitas" de miel. CAuquenes. Foto de Anabella.

Con estos dulces termino, no podía ser como el “capitán Araya” (que embarca a todos y se queda en la playa).

Si propuse a otras blogueras dejar algo alusivo al Día de la Cocina Chilena, aquí queda mi post desordenado. Porque el tiempo era escaso y se trataba de dejar algo especial para este día. Aunque personalmente, el tema ocupa más que solo un día, cosa que imagino se refleja a lo largo de este blog.

Termino agradeciendo a las amigas agrupadas en el “buscador de recetas chilenas”, por sumarse a esta iniciativa de última hora. No podíamos dejar pasar El Día de la Cocina Chilena.

Aqui les dejo link para que las encuentren, son fantásticas. 

http://buscadorderecetaschilenas.blogspot.com/





En Trilla de La Quebrada de la JJVV de MArchigue. Foto de Anabella.

De mujeres como ella, de las blogueras y de muchas otras, también de algunos cocineros es que he aprendido mucho de lo que sé de Cocina Chilena, que generosamente han compartido sus saberes. Mi manera de devolverles la mano, es tratando de compartir con otr@s lo que me aprendo.


__________________________________________________________________


Anexo posterior al Día de la Cocina Chilena:

Recien dos dias después, dejo los enlaces para que puedan leer y deleitarse con los post escritos especialmente ad hoc, por blogueras chilenas desde distintas partes del país y del mundo.


Si el gusto por comida/cocina nos une habitualmente, este día 15 de Abril nos unimos con mayor razón y ganas por El Día de la Cocina Chilena. 


/el-charquican.html?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+EspacioCulinario+%28espacio+culinario%29



http://cocinartechile.blogspot.com/2011/04/14-abril-dia-de-la-cocina-chilena.html


http://kako-enguete.blogspot.com/2011/04/manjarate-el-postre-de-infancia.html


http://mundodedulcinea.blogspot.com/2011/04/galletas-de-chocolate-y-frambuesas.html


http://polinenlacocina.blogspot.com/2011/04/charquican.html


http://comidachile.blogspot.com/2011/04/conmemorando-el-dia-de-la-cocina.html

http://chileanflavor.blogspot.com/2011/04/chilean-cuisine-national-day.html 

http://enmicocinahoy.blogspot.com/2011/04/caipirinas-para-celebrar-el-dia-de-la.html 

http://www.midiariodecocina.com/2011/04/empanadas-de-pino-al-horno.html 

http://www.lasartenyelmango.cl/celebrando-el-dia-de-la-cocina-chilena#content-top 


http://amipintacocino.blogspot.com/2011/04/caldillo-de-congrio.html 

http://foodtravelandwine.blogspot.com/2011/04/pan-batido-o-marraqueta-machas-la.html

Que los disfruten!

Mañana viernes 15 de Abril, Día de la Cocina Chilena

Quedan tod@s y cada un@, invitados a realizar alguna actividad para no dejar pasar la oportunidad sin pena ni gloria.
  • Si tienes un blog, postea una receta, frase o foto con el título de "Conmemorando el Día de la Cocina Chilena 2011". 
  • Si tienes twitter mañana #diadelacocinachilena

  • En tu face boook puedes poner el logo y alguna frase alusiva. Y el nombre de un plato o trago Chileno, con el que celebraras en tu casa o con amigos.

Este año, no se ha sabido de actividad/es oficial/es, por lo tanto tuve que usar el cartel del año pasado.

A conmemorar mañana!

domingo, 3 de abril de 2011

Chile, la vendimia marca el fin del verano.

Una verdadera fiesta.

Parronales Viña Casa Silva. San Fernando 2011. Foto de Anabella

Terminando el verano, culminan las labores agrícolas de la “temporada alta”. Van quedando atrás las cosechas de toneladas de frutas y verduras; que crecen en estas generosas tierras y hacen del país un productor privilegiado que exporta más de la mitad de lo sembrado. Los meses veraniegos serán fuente de recuerdos y anécdotas para la gente del campo que durante los llamados “meses azules” revivirá sus por menores al calor del fogón casero.

Pasaron ya las fiestas costumbristas en todas las regiones. Cada lugar durante el verano le saca provecho a “su producto estrella” y de paso arma su propia fiesta; de modo de mostrar y difundir su comuna o localidad. Los pequeños productores, las organizaciones comunitarias y algunos “afuerinos” en ellas exponen y venden sus productos, a cuanto ávido veraneante se le ponga por delante. ¡Hay clientes para todo!

En el recuerdo quedaran curantos sureños, cocimientos, caldillos, asados, la fiesta del cabrito de Ovalle, las trillas, y un sin número de fiestas comunitarias. Cada vez más, apoyadas o coproducidas por los municipios locales. También pasaron las fiestas “privadas” de los “packing”, esos donde se acopia y embala todo lo que irá para fuera, “para la exportación”. En ellos frecuentemente culmina la temporada laboral con un gran asado, y hasta elección de la reina del “packing”. 

La última gran fiesta de la temporada es la vendimia. Toda una tradición, ya que acá hay viñedos desde tiempos inmemoriales. Eso sí la cosa se ha ido modernizando, y ya no se celebra solo en la respectiva viña, como cuando de verdad se pisaba toda la uva. Hace unos años e impulsada por la industria viñatera, estas fiestas de la vendimia han tomado otra cara, acorde a los tiempos modernos que corren. Son más masivas y confluyen varias empresas del rubro, municipios y otros organismos locales y regionales. Se arma una gran fiesta, uniendo todos los esfuerzos. El provecho, será para todos. 

Una pincelada del pasado.


Antes de la cosecha. Foto de Anabella.

Cuenta nuestra historia que los antepasados aristocráticos de los viñedos chilenos, corresponden a las primeras cepas hispánicas introducidas en esta tierras. “Vitis destivalis y Vitis rotundifolia”, que antes habían llegado al Perú procedentes de las Islas Canarias.
Ya en 1551 se comían uvas en Santiago del Nuevo Extremo como lo consigna don Eugenio Pereira, que agrega que los mostos chilenos circulaban con profusión en cachos de buey, botijas y cueros. No existían las copas especiales para cada vino, como se viene usando ahora.

Parronales Uva País en Portezuelo, época de poda 2010. Foto de Anabella

Han pasado muchos años desde esos tiempos y no me detendré a relatar la historia del vino, ya que para eso hay textos buenísimos en los que podrán saciar la curiosidad; siempre que el tema les interese. Vamos a visitar una reciente fiesta de la vendimia.

La fiesta de la vendimia en San Fernando, Marzo 2011.

Fiesta vendimia Sn Fernando. Marzo 2010 Foto de José Luis Salazar.

Vendimias hay en muchos puntos de Chile, los parronales se encuentran de norte a sur; unos de uva de mesa, otras pisqueras y cada vez más de uvas para elaborar variedades de vinos, desde el común de mesa a los más sofisticados.

Alguna vez hace años, fui testigo de vendimias a la antigua, con su consiguiente fiesta. Esta vez acompañé a varios periodistas especializados, de distintos medios “en papel” y digitales por una invitación de una agencia de medios, que trabaja con viñas y asociación de viñateros; los padres de “elíxires” de las uvas del valle de Colchagua.


Acto inaugural. Foto de Anabella.

Viñas y variedades de vinos, presentes. Foto de Anabella.


El vino convoca la fiesta, en ella se unen distintas viñas agrupadas en su propia organización. El gobierno local, municipio y autoridades que representan a la zona; todos presentes. Y como no, si esta industria mueve la región. Además de los buenos resultados de trabajar coordinados -visible en esta fiesta-, en los discursos inaugurales dieron cuenta de temas importantes que van preocupando a la industria del vino y que tendrán un impacto positivo: el cuidado medio ambiental, la responsabilidad social, la huella de carbono.

Plaza San Fernando. Marzo 2011. Foto de Anabella.

Mi mirada a esta multitudinaria fiesta no será la de conocedora de cepas, vinos y cosechas. Si no, destacando y compartiendo algunas de las muestras en torno a la gastronomía y producción local. Vino y comida, o viceversa son “el maridaje perfecto”, una cosa lleva a la otra.
La fiesta de la Vendimia, en la plaza de San Fernando, de una u otra forma permitió echar una mirada la oferta culinaria local, ad hoc con esta celebración.


San Fernando. Marzo 2011. Foto de Anabella.

Desde tempranito y mientras se sucedían discursos en el acto inaugural, ya se preparaban las parrillas. En el campo no hay fiesta sin asado.


Conejo a la parrilla. San Fernado. Foto de Anabella.

A la parrilla con brasas van a dar, todos tipo de carnes posibles de encontrar en la zona, en este caso se trata de presas de conejo. Que a nivel rural local habitualmente es consumido además en estofados, escabeches y recientemente supe que también frito. Su carne sabrosa y nada grasa.


¿Una innovación? Carne a la Piedra. Foto de Anabella.

El ingenio de la gente, suele asombrar. Quien sabe como se le ocurrió la idea de armar una “parrilla” con unas enormes piedras tipo laja. Quizá fue mera ocurrencia, o sabía que en la época pre colombina los pueblos originarios cocinaban con piedras calientes y se puso manos a la obra.

Al calor de la parrilla, anticuchos. Foto de Anabella.

La mayoría de los asados y anticuchos estaba preparados a carbón, hacia el interior aún hay la costumbre de hacer carbón en unos enormes hornos de barro, es algo que se hace desde que la gente tiene memoria y quizá desde antes. Tema que da para otro comentario relativo al cuidado de la biodiversidad y los recursos naturales, de estas localidades. Que no haré esta vez.

Asando en la Plaza Sn Fernando. Foto de Anabella.

Presentes también técnicas de asado utilizadas en el extremo sur y países vecinos; usando leña. Lo que no vi (pero puede haber estado) fueron “discadas”, o carnes al disco, que se preparan utilizando los discos de los arados, con fuego abajo.



Muchas parrilas en fila. Foto de Anabella

Otras parrillas, más forma de asar. Carne al palo”, otra de las antiguas técnicas para hacer asado. Este era un verdadero tren de parrillas; había que alimentar a mucha gente que se paseaba por la plaza.

El desucibrimiento ahumador/asador. Foto de Anabella.

Otra muestra de ingenio y creatividad, que fue expuesta a raíz de esta enorme fiesta de la vendimia. Una singular combinación de dos tradiciones antiguas. El ahumador y el horno de tarro. Dos “artefactos” característicos que perduran en el campo. Siendo utilizados hasta el día de hoy en la preparación y conservación de alimentos.

Asador/ahumador. Foto de Anabella.

Este señor, se “inspiró” –por lo que dijo- en la cápsula de rescate de los mineros en el norte y armó su propia versión (diseño) para ahumar al mismo tiempo que se asan unos grandes y apetitosos trozos de costillar de chancho , longanizas y otros cortes de carne.

En plena labor... foto de Anabella.

El resultado no alcanzamos a probarlo, pero estoy segura que en los kioscos de las viñas; debe haber habido más de un vino que “maridaba” a la perfección con esta maravilla, que olía a manjar divino.

Charqui, en la Plaza de San Fernando. Foto de Anabella.

En otros puestos alrededor de la plaza, otra muestra de cómo conservar carne por largos periodos, deliciosos charquis de vacuno y cordero cuya historia se remonta también a nuestro pasado.

Cartel en Fiesta de la Vendimia, plaza S Fernando. Foto de Anabella.


Presentes estaban también los infaltables “choripanes”, longaniza o chorizo adentro de un trozo de pan. Y si va con pebre encima, ya hablamos de otra cosa, una tradición nacional.

Tortilla y churrascas. Foto de Anabella.

Si de panes se trata, del campo y de los hornos a leña panes amasados, tortillas de o al rescoldo y las consabidas churrascas tan sacadoras de apuro; cuando hay brazas y se quiere hacer un pan rápido.


Panes. Foto de Anabella.

La panadería, últimamente se ha influenciado con preparaciones que nos van llegando de otras latitudes, cunden las amasanderías en las que se integran harinas y recetas de otras tradiciones, que se van sumando a las nuestras con la llegada de otras influencias culturales, traídas por inmigrantes y ahora último vía imágenes en la TV. Y sus programas de cocina.


El avecinado, en Plaza San Fernando. Foto de Anabella.

Para muestra un botón, también presente en esta chilenisima fiesta de la vendimia,

Tortilla. Foto de Anabella.

Pero regresemos a lo más característico, otro pan habitual acá es el que denominan “tauca” más al sur y es la misma masa que la de las tortillas de rescoldo, pero preparada al horno.

Pebre. Foto de Anabella.

Panes que siempre saben más ricos en estas ocasiones, si van con pebre o chanco en piedra.

O con una buena tajada de arrollado huaso. Foto de Anabella

Lo que no podía faltar, unas deliciosas sopaipillas. Foto de Anabella.

Empanadas. Foto de Anabella.

Y las clásicas empanadas, cuyos rellenos han ido incrementando en variedad a medida que pasan los años; ya no solo hay las de pino y de queso; o de diversos mariscos. Se han sumado entre otras; vegetarianas de verduras y queso, o estas de pollo y choclo “pochoclo”, también existen con pino de cochayuyo solo o con queso.
Más pebre. Foto de Anabella.

Y para algo que amerite un poco más de producción y esmero, como era el cóctel de inauguración de este evento. Empanaditas de coctel, sopaipillas y pebre; que estaban a la altura del acontecimiento.

Empanaditas cóctel. Foto Anabella.

Una versión “fina” también para lucir y acompañar tan buenos vinos resultaron estas otras mini empanaditas con rellenos de champiñón/queso.

Rellenas con charqui. Foto de Anabella.

Y esta variedad, con relleno en base a charqui y fritas.

El somelier, con su atuendo. Foto de Anabella.

Y para que vean que en la fiesta de la vendimia, el vino es la estrella. Un somelier -en este caso de una viña en particular- nos explicaba y aconsejaba acerca de los vinos y sus características.

Vinos en la Plaza. Fotos de Anabella.

Había mucho donde regodearse, todos vinos del valle Muy bien presentados y descritos por cada viña.

Y todas iban a ser reinas. Foto de Anabella.

No hay fiesta sin reina, aquí las candidatas de este año.

Dulces chilenos. Foto de Anabella.

Para ir de cerrando este vistazo a nuestras tradiciones, “el postre”. Entre lo que se pudo ver en los kioscos, duces chilenos y mote con huesillos.

El mote y los huesillos. Foto de Anabella.

Chupallas Colchaguinas. Foto de Anabella.

Fin


Reflexiones finales, me ronda la pregunta de si los organizadores tendrían conciencia que además de haber montado muy una buena muestra de vinos locales y fomentar el conocimiento del valle, sabrían la riqueza alcanzada en cuanto a las técnicas de los asados expuestas. Quizá sin mucha conciencia “tiraron a la parrilla” años de historia y maneras de preparar carnes en nuestro país. Este sería un tema a trabajar y perfeccionar con las comunidades durante “los meses azules”. Temáticas que junto al rescate de las comidas locales, serían un plus y un aporte si se toman desde temas planteados como el medioambiental y la RSE. Por mi parte definitivamente debo aprender de vinos.